La baronesa Thyssen en una imagen tomada en 2018, en Madrid.

La baronesa Thyssen en una imagen tomada en 2018, en Madrid. Gtres

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La gran ilusión de la baronesa Thyssen en plena recuperación de su neumonía: "Va a escribir sus memorias. Está animada"

Según confirma EL ESPAÑOL, la salud de la mecenas va mejorando. "Lo ha pasado mal y está corrigiendo cosas para tener mejor calidad de vida", apuntan.

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Cuentan quienes han hablado por teléfono con Carmen Cervera (83 años), la baronesa Thyssen, en los últimos días, que la coleccionista de arte está mucho mejor, más repuesta, de la grave neumonía que la hizo ingresar en la Clínica Teknon de Barcelona hace algo más de tres meses.

Desde entonces, desde aquel bache que la obligó a recluirse en su casa de Mas Mañanas, en Sant Feliu de Guíxols, la mecenas apenas si ha hablado con ningún medio de comunicación, ni tampoco con amigos periodistas. Nada, además, de trabajar: los médicos la alejaron de su teléfono móvil.

Tocaba cuidarse. Aislarse. Su entorno se redujo a sus hijos, Borja Thyssen (46), Carmen (19) y Sabina (19), su sobrino Guillermo, su mano derecha y mujer para todo, Eugenia, y el resto de personal de servicio de la casa. Esa suerte de búnker informativo avivó las especulaciones.

Tita Thyssen en una fotografía de archivo.

Tita Thyssen en una fotografía de archivo. Gtres

Hubo quien llegó a deslizar que la salud de Carmen era más crítica de lo que se estaba informando. Ahora, la Thyssen ha hablado. Y no a través de WhatsApps: de viva voz. En llamada telefónica. La baronesa ha atendido a periodistas y amigos como Aurelio Manzano y Paloma Barrientos.

Todos coinciden en que su voz es fuerte, y recuerda a la de antes. "Estoy bien y recuperándome aquí en Mas Mañanas. No han sido días fáciles, pero ahora estoy otra vez recuperando mi actividad", cuenta Barrientos en su artículo.

"Estoy escribiendo mis memorias y recordando", agrega. También "organizando para recibir a mis nietos. Ser abuela está muy bien". "Está muy animada con lo del libro. Quiere ser ella quien ordene su vida, en primera persona, quien hable de sus cosas".

EL ESPAÑOL ha contactado con un buen amigo que, por fin, ha podido hablar con ella y cuenta que la mecenas vuelve, poco a poco, a su esencia.

"Lo ha pasado mal, realmente mal. Sobre todo, por todo lo que se ha insinuado, más que de dicho. ¡Parecía que estaba en sus últimos días! Carmen es fuerte y una vez más ha salido a la superficie y ha tomado las riendas de su vida", confía un informante a este periódico.

La baronesa Thyssen.

La baronesa Thyssen. Gtres

No será nunca más la misma, eso sí, pues pasar por una neumonía como la suya te reajusta la vida y la escala de valores. Ahora, se ha propuesto Cervera cuidarse más, mirarse más y mimarse, también: "Está corrigiendo cosas para tener mejor calidad de vida".

De momento, eso sí, pese a todo lo contado, no habrá una imagen pública, una reaparición, de Carmen. "Tiempo al tiempo. Esperemos que en octubre pueda hacer algo. Ahora está reposando y con los suyos. Será un verano de cargar pilas".

Reza el refrán que no hay mal que por bien no venga. Y eso ha debido pensar Cervera en los últimos meses porque su neumonía, ese sustazo que vivió, ha provocado o desembocado en algo increíblemente valioso para ella: una mayor cordialidad con su hijo Borja.

La relación maternofilial, huelga decir, ha transitado por diferentes y complejos estadíos. Pero hoy todo parece distinto. De hecho, desde la enfermedad de la baronesa no hay día en que no hablen y el marido de Blanca Cuesta, ésta y sus hijos van a pasar casi todo el verano con ella.

La justicia andorrana, contra Borja

En otro renglón, un Juzgado de Andorra ha iniciado la búsqueda formal de Borja Thyssen debido a un préstamo millonario no devuelto al banco MoraBanc.

Según la información publicada por el diario andorrano Altaveu, el hijo de la baronesa Thyssen solicitó alrededor de cinco millones de euros a la entidad y no ha atendido los requerimientos posteriores para regularizar la deuda.

La operación ya ha vencido y, ante la imposibilidad de localizarlo para comunicarle la citación judicial, el proceso podría continuar con Borja siendo juzgado en rebeldía.

La denuncia del banco ante los tribunales se produjo tras constatar que el interesado no comparecía ni respondía a las notificaciones oficiales.

Borja Thyssen y su mujer en una fotografía tomada en Madrid, en 2025.

Borja Thyssen y su mujer en una fotografía tomada en Madrid, en 2025. Gtres

La dificultad para localizar a Borja Thyssen se ha convertido en un elemento central del caso.

Aunque figura como residente fiscal en Andorra y dispone de una vivienda en la capital del Principado -donde debería pasar al menos seis meses al año para mantener su estatus tributario-, las autoridades no han logrado encontrarlo allí.

Tampoco ha sido localizado en su casa de la urbanización La Finca, en Madrid. Diversas fuentes apuntan a que pasa largas temporadas en Dubái y otros países del Golfo por motivos de negocios, lo que complica aún más su localización.

El Boletín Oficial del Estado de Andorra (BOPA) publicó con antelación los avisos de búsqueda, pero Borja no presentó recurso ni dio señales de vida desde que se activó el procedimiento a principios de junio.

La falta de respuesta del empresario podría derivar en el embargo de sus bienes en Andorra, incluida su vivienda y otras propiedades, e incluso en territorio español si fuera necesario.

El caso llama la atención por la magnitud de la deuda y por el perfil del implicado: Borja Thyssen cuenta con una considerable fortuna y percibe importantes ingresos derivados de la cesión temporal de la colección de Carmen Thyssen al museo de Madrid.

La situación plantea interrogantes sobre los motivos que le llevaron a solicitar un préstamo tan elevado y, sobre todo, sobre su negativa a devolverlo pese a los requerimientos del banco y la intervención de la justicia andorrana.