La socialité Cuqui Fierro, que este sábado cumple 94 años, en una fotografía de archivo.

La socialité Cuqui Fierro, que este sábado cumple 94 años, en una fotografía de archivo. Gtres

Famosos SAGA FIERRO

La guerra de los Fierro por el palacete de los 50 millones: la decadencia y soledad de Cuqui, la dama de la 'jet set' madrileña

Florentina Fierro Viña cumple este sábado, 9 de mayo, 94 años. Hoy, la saga vive dividida y entre subastas. Cuqui, además, atraviesa una depresión.

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Poderoso caballero es don Dinero, acuñó el poeta español del Siglo de Oro Francisco de Quevedo. Y no le faltaba razón. Los ejemplos de cómo el dinero destruye familias son incontables. También en el papel couché. La última en experimentarlo es la gran dama de la jet set, Cuqui Fierro.

Fierro, una de las figuras más respetadas y queridas de la alta sociedad madrileña, todo un emblema en el mundo del corazón, cumple este sábado, 9 de mayo, 94 años. Un aniversario que bien podría ser feliz, excelso y motivo de sobra para festejar y brindar por la vida. No es el caso.

Florentina Fierro Viña, que durante décadas marcó el pulso social y económico del país, atraviesa una depresión y su familia se encuentra en guerra.

Esta es la historia de una mujer que lo fue todo, y que hoy transita por un lapso de decadencia -física, tal y como se ha aseverado, y emocional- y soledad.

Cuqui Fierro junto a Carmen Franco.

Cuqui Fierro junto a Carmen Franco. Gtres

Parte de su familia está en liza por la venta de su palacete en el barrio Salamanca de Madrid, valorado en 50 millones. Este inmueble está cerrado desde el año 2017. Entonces, Cuqui, ya acusada de ciertos problemas de movilidad, decidió abandonarlo.

Hoy, vive en una casa más manejable y ad hoc a su realidad. Durante décadas, el palacete de la plaza del Marqués de Salamanca, en pleno corazón del barrio más aristocrático de Madrid, fue uno de los epicentros de la vida social española.

Sus más de 1.900 metros cuadrados, distribuidos en salones monumentales, escaleras de mármol y estancias diseñadas para impresionar, acogieron recepciones que hoy forman parte de la memoria sentimental de una época.

Allí se reunían ministros, aristócratas, artistas, escritores, empresarios y miembros de la realeza. Intramuros, se brindaba con el mejor champán francés, se servían faisanes y pavos reales en mesas de Navidad que parecían sacadas de una película.

Imagen de la fachada del palacete.

Imagen de la fachada del palacete. Gtres

Lo que podría haber sido una operación millonaria se ha transformado en un conflicto que expone las fracturas internas de una de las sagas más poderosas del franquismo tardío y la Transición.

Durante décadas, Cuqui fue anfitriona de algunas de las reuniones más célebres de Madrid.

Su casa era un punto de encuentro donde coincidían Carmen Polo, Sara Montiel, Pitita Ridruejo, el rey Juan Carlos (88), Francisco Umbral, Isabel Preysler (76) o la infanta Pilar de Borbón, entre otros. La variedad de invitados era un reflejo de su magnetismo social.

Cuqui Fierro, en una instantánea tomada en 2018.

Cuqui Fierro, en una instantánea tomada en 2018. Gtres

Se dice que fue una de las mujeres que ayudó a una jovencísima Isabel Preysler a integrarse en la alta sociedad madrileña nada más llegar de su Manila natal.

Una familia que construyó un imperio económico y social, y que hoy se enfrenta a su propia decadencia. La vivienda salió al mercado por 50 millones de euros, una cifra acorde con su ubicación, dimensiones y valor histórico. Sin embargo, la venta nunca llegó a concretarse.

El problema no era la falta de compradores. En una ciudad donde los grandes patrimonios internacionales buscan edificios singulares, el interés estaba garantizado. El obstáculo era otro: la titularidad del inmueble.

El palacete no pertenece exclusivamente a Cuqui. En los registros figuran, como ha avanzado El tiempo justo, también su hija Marta, la viuda de uno de sus hijos y dos de sus nietos.

Una estructura de propiedad compleja, fruto de herencias, fallecimientos y decisiones tomadas en momentos muy distintos. Y, sobre todo, una estructura que hoy impide cualquier acuerdo.

Cuqui junto a la infanta Pilar, en 2009.

Cuqui junto a la infanta Pilar, en 2009. Gtres

"No se ponen de acuerdo y, nueve años después, la casa sigue completamente cerrada", ha explicado en televisión el periodista Iván García.

Las diferencias entre los miembros del clan se han intensificado con el tiempo, y la figura de Cuqui, antaño el centro de gravedad familiar, se ha ido aislando.

Según la periodista María Eugenia Yagüe, "ella está muy distanciada de esa familia que le queda. Ya lo quiere vender. Hay cosas que no le gustan cómo se están haciendo".

Mientras tanto, el palacete se deteriora lentamente, víctima del abandono y de una guerra silenciosa que nadie parece dispuesto a resolver.

La gran dama de la 'jet set' en un acto público.

La gran dama de la 'jet set' en un acto público. Gtres

Para entender la dimensión del conflicto, hay que comprender quién es Cuqui Fierro. Durante décadas fue una de las grandes damas de la sociedad madrileña, heredera de un linaje que marcó la economía española del siglo XX.

Su padre, Ildefonso Fierro, fue uno de los empresarios más influyentes del franquismo. De origen humilde, construyó un imperio que abarcó la minería, la construcción, los seguros, las navieras y las conserveras.

Fundó el Banco Internacional de Industria y Comercio en 1933 y el Banco Ibérico en 1946, uno de los doce bancos privados más importantes del país.

Su matrimonio con Florentina Viña consolidó una familia numerosa: Inés, Margarita, Alfonso, Arturo, Ignacio y Florentina, conocida como Cuqui.

La fortuna de Cuqui creció aún más tras la muerte de su hermana mayor, Inés, quien no tuvo hijos y le legó todo su patrimonio, incluida una casa en Portugal.

A ello se sumó su matrimonio en 1957 con el empresario José Antonio Torróntegui Anduiza, con quien tuvo cuatro hijos: Flora, Marta, Gracita y José Manuel.

La tragedia familiar

Cuqui junto a Pitita Ridruejo, Carmen Martínez-Bordiú y la madre de ésta, en 2010.

Cuqui junto a Pitita Ridruejo, Carmen Martínez-Bordiú y la madre de ésta, en 2010. Gtres

Pero detrás del brillo había una historia marcada por la tragedia. En 1996, su hija Marta murió a causa de las quemaduras sufridas mientras se depilaba. El accidente conmocionó a la familia y dejó una herida que nunca cicatrizó.

En 2001 falleció su marido, José Antonio Torróntegui. Y en 2012 llegó el golpe más devastador: la muerte de su único hijo varón, José Manuel, víctima de un cáncer.

Desde entonces, Cuqui arrastra una depresión profunda que ha condicionado su vida y su relación con el resto de la familia.

La subasta

En paralelo a la contienda por vender el palacio por 50 millones, existe otro punto de desencuentro: la subasta en Sothebys del interior del palacete en Serrano. La colección, definida como un escenario de belleza y elegancia, perteneció a Yolanda Eleta de Fierro.

La puja destaca por su valor artístico, incluyendo muebles antiguos, joyas de Cartier y Bulgari, tapices reales y obras de arte. Este palacete de los sesenta, icono del lujo madrileño, albergó incluso una piscina con un mural de Antoni Tàpies de 1962.