Andrés Roca Rey y la Plaza de la Maestranza de fondo en Sevilla.

Andrés Roca Rey y la Plaza de la Maestranza de fondo en Sevilla. Pexels/Gtres

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El Conjunto Histórico donde toreará Roca Rey en la Feria de Sevilla: una joya artística de albero con 10.500 localidades

El próximo jueves, 23 de abril, el torero llenará la Plaza de la Maestranza y el foco estará puesto en uno de los monumentos con más historia de Sevilla.

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La cuenta atrás ya ha comenzado en Sevilla. El jueves 23 de abril de 2026, en plena Feria de Abril, la ciudad vivirá una de sus citas más esperadas con la tauromaquia.

Todas las miradas estarán puestas en Andrés Roca Rey (29 años), máxima figura del toreo actual, que encabeza un cartel de alto voltaje en el coso más emblemático del sur: la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

La tarde reúne todos los ingredientes para colgar el cartel de "No hay billetes". Junto a Roca Rey estarán José María Manzanares (44), sinónimo de elegancia y temple, y el sevillano Javier Zulueta (20), una de las grandes promesas que encarna el relevo generacional.

Frente a ellos, toros de las ganaderías de Victoriano del Río y Toros de Cortés, garantía de bravura en una plaza donde la exigencia marca la diferencia.

La Real Maestranza de Sevilla en su interior.

La Real Maestranza de Sevilla en su interior. TripAdvisor

Pero más allá del cartel, el escenario juega un papel protagonista. La Maestranza no es solo una plaza de toros: es un símbolo.

Con capacidad para unas 10.500 localidades, este coso prioriza la cercanía y la intensidad sobre el volumen, convirtiendo cada faena en una experiencia casi íntima.

Su arquitectura tardo-barroca, fruto de una construcción que se prolongó durante más de un siglo, le otorga una personalidad única, con su característica forma poligonal e irregular.

El albero amarillo, seña de identidad del ruedo, procede de las canteras de Alcalá de Guadaíra, y es uno de los elementos que confieren a la plaza ese tono cálido y reconocible en todo el mundo. Sobre él se han escrito algunas de las páginas más memorables de la historia del toreo.

En uno de sus extremos se alza el majestuoso Palco del Príncipe, reservado para la Familia Real, decorado con azulejos blancos y azules y coronado por una cúpula de media naranja, considerado la joya arquitectónica del recinto.

El contexto añade aún más significado a la cita. El jueves de Feria es, por tradición, uno de los días grandes. Desde primeras horas del mediodía, el barrio del Arenal se transforma en un hervidero de aficionados y curiosos.

Andrés Roca Rey saludando en la plaza de toros.

Andrés Roca Rey saludando en la plaza de toros. Gtres

Las calles aledañas, como Adriano o el Postigo, se llenan de tertulias improvisadas, mientras los coches de caballos avanzan entre un público que luce sus mejores galas: trajes de chaqueta, vestidos de flamenca y mantillas que refuerzan el carácter ceremonial del evento.

La plaza pertenece a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, una corporación con origen en 1248, lo que subraya su relevancia no solo como recinto taurino, sino como parte esencial del patrimonio histórico de la ciudad.

En este enclave, cada corrida es mucho más que un espectáculo: es una tradición viva que conecta pasado y presente.

Así, el 23 de abril no será solo una fecha en el calendario taurino, sino un momento donde lo efímero del arte del toreo se medirá con la eternidad de un lugar único. Porque en la Maestranza, cada tarde puede convertirse en historia.