Rosario Dúrcal.

Rosario Dúrcal.

Famosos CINE

Dos carreras y mismo apellido: la historia de Rosario Dúrcal, la actriz que vivió a la sombra del fenómeno Rocío Dúrcal

Justo en el 20 aniversario de la muerte de la cantante, EL ESPAÑOL recuerda la figura de Rosario Dúrcal, natural de Lugo, que también triunfó en México.

Más información: José Aguilar, biógrafo de Rocío Dúrcal: "Todas las estrellas sufren, pero hay muchas que no permiten que el humo salga"

Publicada
Actualizada

Que Rocío Dúrcal es una leyenda allende los mares no es baladí. Tampoco estamos descubriendo la pólvora.

Sin embargo, en algunos de los rasgos de esa leyenda, de ese mito que aún perdura en el 20 aniversario de su fallecimiento, existe cierto misterio que hasta la fecha no se ha resuelto.

Su descubridor para el cine fue el productor Luis Sanz quien, con su ojo avizor, vio algo especial en aquella muchacha madrileña nacida en 1944 con el nombre de María de los Ángeles de las Heras Ortiz.

Al igual que se hacía en los albores del star system hollywoodiense, Luis se empeñó en crearle otra identidad a María de Los Ángeles, quien siendo una cría encandilaba con su frescura, su voz y su don de gentes.

Rocío Durcal.

Rocío Durcal. Juana Biarnés. Juana Biarnés

Luis le enseñó cómo tenía que hablar en determinadas circunstancias, cómo se tenía que peinar y qué poses eran las más elegantes. Le aconsejaba, además, sobre su forma de vestir.

Al principio, su nombre comercial fue Rocío por su frescura y juventud, después decidieron el apellido, que en principio sería Benamejí. Después, lo cambiaron a Fiestas.

Con estos nombres apareció reseñada en muchas publicaciones de la época, pero a Luis no le terminaba de convencer, así que un día en una reunión con amigos le propusieron un juego a Rocío.

Le vendaron los ojos y le dijeron que señalara a su libre albedrío cualquier punto del mapa de España. La localidad elegida fue Dúrcal, un pueblecito de Granada.

A todos les pareció fantástico ese apellido por su sonoridad y así apareció en la primera película de su descubridor, Canción de juventud (1962) con solo 16 años. Pero, ¿y si no hubiera ocurrido así?

Luis era un hombre culto, inquieto y al igual que habían hecho décadas antes otros compatriotas como Edgar Neville y Conchita Montenegro, también palpó el ambiente de Broadway y Hollywood de los años cuarenta y cincuenta y el de la época del cine de oro mexicano.

Rocío Dúrcal, durante una de sus actuaciones.

Rocío Dúrcal, durante una de sus actuaciones.

Era un gran conocedor del mundo del cine internacional y de todas sus estrellas y con un gran poder económico que le permitía hacer y deshacer muchas cosas según sus propios deseos.

Él conseguía retos muy difíciles en aquella época y para ellos no dudaba en utilizar todo su potencial económico para lograrlos.

Y es aquí cuando aparece nuestra segunda protagonista, Rosario Dúrcal (Rosario Sanz Ruiz, que no estaba emparentada con el productor), una gallega que había llegado a Ciudad de México en 1947 con 20 años.

A pesar de su juventud logra entrar por la puerta grande del cine azteca al protagonizar con el icónico Pedro Armendáriz En la hacienda de la Flor.

A diferencia del supuesto azar de Rocío, parece ser que el apellido Dúrcal de Rosario proviene de la estrecha amistad de su familia con el II duque de Dúrcal, primo de Alfonso XIII.

Mientras Rocío tiene una infancia normal como la de cualquier otra niña, Rosario es uno de los grandes nombres de las postrimerías del cine mexicano donde previamente se glorificaron Dolores del Río o María Félix La Doña.

Rosario Dúrcal.

Rosario Dúrcal.

Entre sus filmes más importantes destacan La miel se fue de la luna (1951), Medias de seda (1955) y Las Leandras (1961), que estrenó el mismo año del debut de Rocío quien, curiosamente, también protagonizaría la película homónima en 1969.

Otro paralelismo entre ambas podría ser la tesitura de voz, que era mezzo soprano. Pero también podemos ver similitudes en algunos estilismos y composiciones fotográficas en la carrera de las dos estrellas.

Pero lo que más llama la atención de todo es que cuando Rocío Dúrcal irrumpe en el panorama artístico con gran fuerza parece que Rosario Dúrcal desaparece con apenas 30 años cuando se supone que está en la plenitud de su carrera.

¿Hubo alguna mano negra que intentó apartarla del foco para dejarle más espacio a Rocío?

¿Es cierto que Rosario intentó actuar con algunos de sus espectáculos en diferentes localidades españolas creando una gran confusión entre el público, ya que esperaban a Rocío?

¿Es cierto que se reestrenó Las Leandras de Rosario al mismo tiempo que Las Leandras de Rocío, pero que la primera desapareció misteriosamente a los pocos días?

¿Pudo haber un cheque en blanco para que Rosario se quitara de en medio? A este respecto, José Aguilar, biógrafo de Rocío Dúrcal y Luis Sanz, se niega en rotundo a hablar de Rosario Dúrcal y blinda con su silencio la imagen de ambos protagonistas.

El cartel de las dos películas de 'Las Leandras'.

El cartel de las dos películas de 'Las Leandras'.

En la fabricación de mitos, los intermediarios culturales tienen una misión crucial, como fue el caso de Luis Sanz, de cuya muerte se cumplirán 15 años en 2027.

Qué casualidad también que en la trayectoria de Rocío haya asimismo paralelismos con la de una de las diosas de los musicales del Hollywood clásico, Deanna Durbin.

Como decíamos, el productor había viajado mucho y se había empapado de un montón de ideas al otro lado del Atlántico.

¿O es puro azar que la escena de Canción de juventud donde Rocío pasea en vespa con sus amigos seguidas por un jeep sea similar a la de Deanna en La mentirosilla (1938) donde van en bicicleta delante de una carroza?

Pero aún hay más. ¿Por qué Luis Sanz puso a la Dúrcal a cantar La Traviata en Buenos días, condesita (1967) si en tres décadas antes la Durbin había hecho lo mismo en Loca por la música (1937)?

El genio de Luis Sanz le daba potestad para ser un svengali aparentemente original, ya que aquella época no era el mundo de hoy donde se encuentra prácticamente todo en internet.