Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo (69), actual duque de Medina Sidonia.
Leoncio, hijo de la 'duquesa roja', acusado de alzamiento de bienes por Rosario Bermudo: la gran novedad en su litigio
Según confirma EL ESPAÑOL, la contienda judicial, que hasta ahora había sido tratada en Soria, se dirimirá en Madrid, como confirma Fernando Osuna.
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Rosario Bermudo (74 años), la hijastra de la duquesa roja, continúa con su batalla judicial contra su hermano mayor, Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo (69), el único que todavía no le ha pagado su parte correspondiente de la herencia de su padre.
Si bien hace unos meses se hizo público que Bermudo, a través de su abogado, Fernando Osuna, estaba estudiando querellarse contra Leoncio, ahora este extremo es un hecho y, además, el actual duque de Medina Sidonia ha sido acusado de alzamiento de bienes.
Así lo traslada Osuna a EL ESPAÑOL. Tanto el letrado como su representada tendrían suficientes pruebas para acreditar ese presunto delito de alzamiento de bienes. En medio de este escenario, este diario ha conocido que el caso ahora se dirimirá en Madrid.
Hasta ahora, todo el proceso había sido llevado en Soria. Siempre según Fernando Osuna, las presuntas operaciones fraudulentas bancarias "se hicieron en Madrid, no en Soria". De ahí, las razones para este traslado de expediente. Y ahora, ¿cuál es el siguiente paso?
Rosario Bermudo en una imagen facilitada.
"Es posible que se sigan practicando pruebas. Declaraciones de empleados y cargos del banco, testigos... Nuevas declaraciones de la perjudicada y del investigado. Así hasta completar todas las pruebas. Lo que se llama terminar la instrucción", explica Fernando.
"Posteriormente se pasa todo al Fiscal para que acuse. Más tarde, a las acusaciones particulares. Lo último es el juicio oral", remacha el letrado su explicación.
Así las cosas, habría claros indicios de que Leoncio, XXII duque de Medina Sidonia, haya presuntamente ocultado de manera premeditada su capital para evitar liquidar la deuda que, por sentencia de un juez, tiene con su hermana.
"Leoncio contaba con cuentas de valores en un banco, con saldos que podrían cubrir casi la totalidad de la deuda reclamada por Rosario", detalló Fernando hace un tiempo.
"A sabiendas de esta deuda y su reclamación judicial, (Leoncio) dio instrucciones a su entidad bancaria para cancelar, ocultar o disponer de ese dinero con el fin de evitar que Rosario cobrara", se añade.
Rosario Bermudo junto a su hermano, Gabriel, el 27 de mayo de 2025, en Soria. Europa Press
Asimismo, los representantes legales de Rosario Bermudo indican que "de la averiguación patrimonial realizada respecto al querellado se desprendía que éste contaba con unas cuentas de valores en la entidad bancaria y con saldos que dejaron de existir".
"Todo apunta", por consiguiente, "a que Leoncio se alzó con sus bienes realizables para impedir o frustrar el cobro de Rosario".
Cabe recordar que, desde el punto de vista jurídico, ocultar o disponer fraudulentamente de activos para evitar que los acreedores puedan cobrar constituye presuntamente un delito de alzamiento de bienes.
Ahora, Bermudo y sus asesores han solicitado medidas judiciales para exigir a Leoncio una fianza equivalente a los valores de las cuentas alzadas o embargadas.
En esta guerra familiar que se remonta al año 2014 hay, al menos, un aspecto positivo. Y es que "los otros tres hermanos han abonado casi la totalidad de la deuda".
Pilar, hermana de Rosario Bermudo, en una imagen de archivo.
Cabe recordar que en octubre de 2024, la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Soria condenó a los cuatro hijos del desaparecido José Leoncio González de Gregorio y Martí a pagar a Bermudo, hija biológica reconocida por el aristócrata, un total de 1,2 millones de euros en concepto de herencia tras el fallecimiento de este.
Hasta la fecha, tres de los hermanos, -Gabriel, Javier y Pilar-, ya han abonado las cantidades que le corresponde a cada uno.
Nacida en 1950, Rosario Bermudo fue reconocida legalmente como hija de Leoncio González de Gregorio y Martí, marido de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, conocida como la duquesa Roja", en el año 2017.
Fue una prueba de ADN la que confirmó su vínculo biológico con el aristócrata y, por tanto, la hizo merecedora, con todas las de la ley, de recibir parte de su herencia.
Para poder realizar las pruebas de ADN, Bermudo tuvo que iniciar un complejo proceso legal que incluyó la exhumación del cuerpo de su padre. Una vez realizados los exámenes genéticos se confirmó su filiación con un 99,99% de certeza.
Este reconocimiento le otorgó derechos legales sobre la herencia de su progenitor. Rosario Bermudo nació como consecuencia de la relación extramatrimonial entre Leoncio y una empleada del hogar de la familia.
Rosario Bermudo.
Durante su infancia, Rosario fue criada por sus abuelos en Écija, Sevilla, mientras su madre trabajaba en Madrid como empleada doméstica.
La duquesa Roja y Leoncio González de Gregorio, -miembro de la familia de los condes de la Puebla de Valverde y fallecido en 2008-, estuvieron casados de 1955 a 2005, año en que obtuvieron su divorcio.
Fruto de su matrimonio tuvieron tres hijos en común: Leoncio, nacido en 1956, actual duque de Medina Sidonia; Pilar y Gabriel. Ahora, los tres hijos de los nobles tendrán que saldar cuentas con su hermanastra.
La otra guerra de Leoncio
No es la primera vez que Leoncio se ve inmerso en una guerra judicial. Años atrás ya libró una de mucho mayor calado frente a Liliane Dahlmann, viuda de su madre, a la que acusó de apropiación indebida del patrimonio familiar tras su fallecimiento.
A estas alturas, está más que curtido en eso de batallar contra quienes, de un modo u otro, forman parte de su propia familia.
El primer gran conflicto de Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo se remonta a casi dos décadas. El origen de aquella pugna familiar y judicial estuvo directamente relacionado con la pareja de su madre, que se declaró abiertamente gay en los años 80.
La 'duquesa roja' fue, de hecho, la primera noble española en hacer pública su homosexualidad. El 7 de marzo de 2008, gravemente enferma de un cáncer de pulmón, contrajo matrimonio in articulo mortis con Liliane Dahlmann.
Llevaban juntas más de 20 años, pero no fue hasta las horas previas a la muerte de la aristócrata cuando decidieron formalizar su relación. Apenas 11 horas después de la boda, Luisa Isabel fallecía en Sanlúcar de Barrameda.
Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo, con su madre, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, más conocida como 'la duquesa roja'. Facebook
Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas, esparcidas en los jardines del palacio de Medina Sidonia. Ahí comenzó la pesadilla.
Tras la muerte de la duquesa, la presidencia de la Fundación Casa de Medina Sidonia recayó en su viuda.
Liliane no sólo asumió el control de la entidad sin ánimo de lucro encargada de gestionar el vasto patrimonio familiar, sino que también permaneció instalada en el palacio, en contra de la voluntad de los tres hijos de la aristócrata.
Las tensiones no tardaron en escalar. Ante la negativa de Liliane a abandonar la residencia, Leoncio decidió forzar la situación. Junto a su esposa, la venezolana Pamela García Liceaga y Damián, se instaló en la que fuera casa de su madre.
Una forma, desde luego poco sutil, de presionar a quien consideraba una 'inquiokupa' para que se marchara. La convivencia, como era de esperar, resultó "tensa y más incómoda para ella que para mí", tal y como él mismo relató en una entrevista con Vanity Fair en 2019.