Luis Astolfi, en su reaparición pública este pasado miércoles, día 4 de marzo.

Luis Astolfi, en su reaparición pública este pasado miércoles, día 4 de marzo. Gtres

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Luis Astolfi reaparece en un acto público tras revelar que padece ELA: su emoción al recibir un importante premio

Este pasado miércoles, día 4 de marzo, el caballista sevillano ha sido condecorado con el Premio Andalucía de los Deportes, en Cádiz.

Más información: La silenciosa lucha de Luis Astolfi tras revelar que padece ELA: sus grandes apoyos y una truncada historia de amor

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Fue el pasado 1 de marzo, domingo, cuando el jinete sevillano Luis Astolfi Pérez de Guzmán (66 años) se vio en los titulares de los medios de comunicación españoles tras haber revelado que padece ELA, Esclerosis Lateral Amiotrófica. Una dolencia con la que lidia desde hace un tiempo.

El caballista, gran amigo de la infanta Elena (62), se mostró optimista en sus declaraciones públicas: "Solamente me encuentro un poquito más débil, pero me veo bien. No soy una persona de comerme el coco. Lo que pueda pasar, habrá que afrontarlo y adaptarse, y punto".

En las últimas horas, además, ha mostrado una gran resiliencia a la hora de restar gravedad a su enfermedad: "Todo se exagera. (...) Yo estoy bien". En medio de este delicado trance, el jinete ha recibido una importante distinción este pasado miércoles, día 4, en Cádiz.

Luis Astolfi, llegando al acto en Cádiz.

Luis Astolfi, llegando al acto en Cádiz. Gtres

El Gran Teatro Falla de Cádiz se ha convertido este pasado miércoles en el escenario de una de las citas más emotivas del deporte andaluz reciente: la entrega de los Premios Andalucía de los Deportes 2025.

Unos galardones con los que la Consejería de Cultura y Deporte reconoce cada año a los deportistas e instituciones más destacados.

Entre medallas, aplausos y discursos, uno de los momentos más especiales de la noche ha tenido lugar con el homenaje a Luis Astolfi, histórico jinete sevillano, que ha recibido una de las menciones especiales.

Con una gran sonrisa, y respaldado por una ovación cargada de admiración, el veterano deportista ha subido al escenario para agradecer un reconocimiento que llega en uno de los momentos más delicados de su vida.

Astolfi, cuatro veces olímpico y campeón de España en varias ocasiones, es una de las grandes referencias de la hípica nacional. Algunas crónicas destacan la gran emoción de Luis al recibir el galardón.

Luis junto a los presentadores de la gala, al subir al escenario.

Luis junto a los presentadores de la gala, al subir al escenario. Gtres

A lo largo de décadas ha defendido los colores de España en las principales competiciones internacionales y ha sido un nombre imprescindible en la historia reciente del concurso de saltos.

Precisamente por eso, su presencia en el Falla ha tenido un significado especial: no sólo se premiaba una trayectoria de éxitos deportivos, sino también la fortaleza con la que está afrontando un diagnóstico médico que ha conmocionado al mundo del deporte.

Conviene recordar que la ELA es una enfermedad neurodegenerativa que afecta progresivamente a las neuronas motoras y que, a día de hoy, no tiene cura.

La noticia cayó como un jarro de agua fría entre quienes han seguido su carrera y en el entorno de la hípica, pero el propio Astolfi ha querido trasladar un mensaje de serenidad y esperanza.

Posteriormente, en conversación telefónica con la revista ¡HOLA!, el jinete actualizó cómo se encuentra y dejó claro que, pese a las informaciones, su día a día continúa marcado por la actividad y el trabajo.

"No tengo ningún dolor y trabajar es una de las mejores cosas que me puede pasar. Así que mientras pueda, seguiré trabajando", manifestó.

Astolfi, sonriente, sosteniendo el premio.

Astolfi, sonriente, sosteniendo el premio. Gtres

Y agregó: "De momento, solo me encuentro un poquito más débil, pero me veo bien. Y no soy una persona de comerme el coco. Puedo valerme por mí mismo para todo y pienso seguir montando".

Lejos de recluirse, Astolfi insiste en que su vida sigue adelante, con los caballos y el trabajo como motor. Montar, competir en la medida de lo posible, entrenar y seguir vinculado a la hípica forman parte de una rutina que se ha convertido en su mejor terapia.

"Ando, viajo y trabajo, y me gusta todo, y lo disfruto", ha asegurado el jinete. Hace unos días, EL ESPAÑOL contactó con una persona que conoce a Luis, y aseveró de él que es "un hombre resiliente".

Ese enfoque vital tiene mucho que ver con la historia personal del jinete. Nacido en Sevilla en 1959, sexto de los catorce hijos de Antonio Astolfi Cuesta y Dolores Pérez de Guzmán, creció en una familia estrechamente ligada al campo y al caballo.

Y convirtió la hípica en su mundo. Representó a España en cuatro Juegos Olímpicos -Los Ángeles 84, Seúl 88, Barcelona 92 y Sídney 2000-, y fue uno de los referentes del deporte andaluz, respetado tanto por sus resultados como por su serenidad dentro y fuera de la pista.

Sus dos hijos, su gran apoyo

En el plano personal, Luis Astolfi estuvo casado con la empresaria Isabel Flórez Saborido, con la que contrajo matrimonio en 1990 y de la que se separó en 2012, tras más de dos décadas de relación. Fue aquel un amor truncado que, con el tiempo, se transformó en amistad y familia.

Luis e Isabel se llevan "muy bien", manifiesta a EL ESPAÑOL una fuente bien informada. Juntos tuvieron dos hijos, Luis Astolfi Flórez -conocido como Luis Jr.- y Marina Astolfi, que han heredado el vínculo con el caballo y también la discreción que siempre ha caracterizado a la familia.