Mari Carmen y sus muñecos en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.
El hijo de Mari Carmen y sus muñecos vende la casa de su madre de 169 metros cuadrados y 4 habitaciones en Tenerife
Según confirma EL ESPAÑOL, el hijo de la artista, Miguel, sigue disfrutando de la casa familiar en Cuenca y alquila otro inmueble de su madre en Madrid.
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Cuentan quienes la conocieron que María del Carmen Martínez-Villaseñor Barrasa, más conocida como Mari Carmen y sus muñecos, no presentaba una especial mala salud hasta que la muerte la sorprendió el 15 de junio de 2023, a los 80 años, en su casa de Tenerife.
Allí, en el Puerto de la Cruz, la ventrílocua era feliz. Había decidido trasladarse al Puerto de la Cruz para disfrutar de su jubilación, pero su deleite duró muy poco tiempo, en su casa con vistas al mar. Acababa de festejar su 80º cumpleaños rodeada de su familia y amigos.
No obstante, un infarto de miocardio hizo que perdiera la vida de forma inesperada en las inmediaciones de su domicilio, pues, según se relató, había salido a dar un recado, y en la misma acera "se cayó y se desplomó", relató su único hijo, Miguel Manuel Almanzor.
Tuvo "una muerte dulce, mejor que agonizar en un hospital". Ahora, dos años y ocho meses después, EL ESPAÑOL puede confirmar, en exclusiva, que ese bien inmueble, que tras el deceso de la artista pasó a manos de su único heredero universal, ya ha sido vendido.
Cuatro estancias de la casa en la que vivió Mari Carmen y sus muñecos hasta el día de su fallecimiento. Mediaset
De acuerdo a los datos que controla este periódico, la decisión de deshacerse de esta casa la ha tomado su hijo por una cuestión logística. Las fuentes con las que charla este periódico corroboran que Miguel le ha dado salida a esta casa "por una cuestión práctica".
"Como él vive en Madrid, no tenía sentido mantener una casa tan lejos", explica y agrega a EL ESPAÑOL José Manuel Parada (72 años).
Parada, gran amigo personal de la artista, desliza que en esa casa María del Carmen "vivió muy poco tiempo. La casa de recordar con vivencias es la de Cuenca. La de toda la vida". Esa casa conquense, confirma este medio, sigue siendo de Miguel, el hijo de Mari Carmen.
No ha querido Almanzor desprenderse de un lugar que tan buenos recuerdos le trae. Este medio ha corroborado, en esa línea, que Miguel visita con frecuencia este inmueble, situado en el casco histórico de la ciudad, acompañado de su pareja sentimental.
En el plano de las propiedades, huelga decir que Mari Carmen disponía de, al menos, una casa en Madrid, en la zona de Las Rozas. Una residencia que Miguel, el hijo de la humorista, puso en alquiler hace un tiempo. Así lo anunció él mismo en el espacio Espejo Público.
El espacio preparó un reportaje sobre los alquileres de lujo en España y más concretamente en Madrid. En dicha pieza, el hijo de Mari Carmen y sus muñecos debutó hablando del inmueble familiar que tenía disponible para alquilar con un precio de 15.000 euros al mes.
Mari Carmen posando en un reportaje, en Cuenca, en 2017. Gtres
Miguel narró en el programa presentado por Susanna Griso (56) que "invertir en ladrillo hoy en día sigue siendo una gran idea", y ponía en alquiler dicho espacio porque era la mejor forma de sacarle rentabilidad.
La vivienda cuenta con 520 metros cuadrados, 6 habitaciones, 8 baños, un garaje para 4 coches, 1.600 metros cuadrados de parcela, una piscina y una biblioteca. Este periódico desconoce si en la actualidad ese inmueble sigue en régimen de alquiler y perteneciendo su propiedad a Miguel.
El día que enseñó su casa de Tenerife
María del Carmen estaba encantada con su hogar tinerfeño y era una más entre sus vecinos. En abril del año de su partida, la artista, celosa de su intimidad como era, accedió a abrir su casa al extinto programa Sábado Deluxe. Ese día, mostró todos los rincones de su hogar.
Lo hacía para hablar de su trayectoria profesional y de sus muchos proyectos laborales. Estaba escribiendo un nuevo libro con tintes biográficos y tenía previsto participar en una película. A sus 80 años, su energía era contagiosa.
Vestida con un caftán rojo bordado y con su inseparable pato Nicol, la ventrílocua recibía a las cámaras y abría las puertas de esta vivienda de una sola planta. "Mirad qué jardín", era lo primero que decía, orgullosa.
Mari Carmen, en un photocall, en la capital de España, en 2019. Gtres
Es esta la parte que más le gustaba, donde tenía un auténtico vergel de plantas que cuidaba con esmero y que daba paso a una piscina con forma ondulada. En ese amplio espacio podía verse también alguna escultura de estilo clásico.
La casa dispone de 169 metros cuadrados, 4 habitaciones, 2 baños, una piscina y fue construida en 1974. No hay duda de que este bien inmueble fue su paraíso, una de las inversiones inmobiliarias que hizo en vida con su fortuna, amasada a base de años y años de trabajo.
La muerte de la famosa ventrílocua, que ponía voz a sus muñecos, Doña Rogelia, el león Rodolfo, el pato Nicol y la niña Daisy, supuso un duro revés para el mundo de la cultura y de la televisión. Sobre todo, dejó roto, desarbolado a su único vástago, Miguel.
En la actualidad, Miguel, su hijo, lleva una vida muy discreta, alejada de los medios de comunicación. Almanzor Martínez-Villaseñor vive en Madrid, tiene pareja "desde hace años, algo estable", y, profesionalmente, está enfocado en el mundo de las inmobiliarias de lujo.
"Es un tipo hecho a sí mismo, muy discreto, al que nunca le han gustado las cámaras ni los platós. Él ha hecho su vida aparte", agrega uno de los informantes con los que habla EL ESPAÑOL.
Madre e hijo, vínculo especial
Mari Carmen siempre mantuvo su vida privada alejada de la prensa del corazón pero, debido a su enorme popularidad, de vez en cuando ofrecía entrevistas a los medios. En una entrevista al periódico La Razón habló largo y tendido de su relación con él.
"Somos socios en todo. Muy cómplices. Vamos de la mano incluso en tareas que, a veces, no son de madre ni de hijo. Nos queremos y nos necesitamos".
"Miguel es muy especial y tiene mucho talento. El problema es que, cuando uno vale para todo, es muy difícil elegir algo. Un día me sorprendió con un número con una gallina muy expresiva a la que dio un toque francés. Me hizo un show tremendo, me moría de la risa. Es muy creativo, pero está lejos del mundo del espectáculo", manifestó en Pronto.
"Estoy orgullosa de la capacidad de Miguel de trabajar lo que le ha dado su madre con honestidad, esfuerzo, talento y mucho trabajo. No es un niño de mamá", agregó en Deluxe, meses antes de fallecer.
Mari Carmen junto a su único hijo, Miguel Almanzor, en una imagen de archivo.
En cuanto a su vertiente amorosa, Mari Carmen se casó en 1980 con el abogado Manuel Almanzor, con el que vivió una relación de idas y venidas.
En una entrevista concedida a El Mundo, Mari Carmen aseguró que se arrepentía de ese matrimonio: "No tendría que haberme casado con el padre de mi hijo si hubiera hecho caso a Ortega y Gasset. Lo dejó muy claro: 'Son muy pocos los amados y muy pocos los amantes'; y yo sigo diciendo que ni he amado, ni he sido amada, ni vosotros tampoco".
También vivió un breve romance de juventud con José Luis Moreno, el que fue su gran amigo y con el que tantas veces trabajó. Ella misma lo contó en 2021: "Fuimos novietes, éramos muy jovencillos. Tonteamos sí, un poco. Nos dimos unos besicos y unos rollos".
Tras su muerte, Miguel Almanzor, el hombre de su vida, su gran amor, trasladó sus cenizas de Canarias a la Península para así poder cumplir el último deseo de su madre que era que su cuerpo fuera enterrado en Cuenca, la tierra en la que nació.