Tamara Falcó en una imagen de archivo.

Tamara Falcó en una imagen de archivo. Gtres

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Números rojos para la marquesa Tamara Falcó: su empresa está en situación de quiebra y causa de disolución

La sociedad Gypset Living SL acaba de presentar sus últimas cuentas, correspondientes al ejercicio de 2024. 

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La economía de Tamara Falcó (44 años) pasa por un momento delicado. Tanto que si no fuera por su título de marquesa de Griñón y su posición de privilegio en virtud de su herencia paterna, podría decirse sin temor a equivocarse que sus finanzas están en crisis.

Los números hablan por sí solos y no es oro todo lo que reluce. Su empresa, Gypset Living SL, que gestiona su imagen, acaba de presentar sus últimas cuentas, correspondientes al ejercicio de 2024, y las cifras no dejan lugar a dudas.

Según el balance entregado por la propia Tamara en el Registro Mercantil la sociedad -que fue creada en julio de 1999 bajo la antigua denominación de Falcó Preysler SL- cerró el ejercicio con números paupérrimos.

Tamara Falcó, en una fotografía reciente.

Tamara Falcó, en una fotografía reciente. Gtres

Sus ventas al cabo del año fueron "0 euros" y el resultado final del ejercicio arrojó unos números rojos de -642,21 euros. Números pobres para Gypset Living, que vive un momento malo con pérdidas acumuladas que arrastra desde el año 2023, con un patrimonio neto negativo.

Además, hay que sumar una gran deuda a corto plazo y muy poca liquidez para hacer frente a los pagos inmediatos de la empresa.

Un resumen que abunda en la situación delicada que vivía la empresa el año anterior y que, según los números del último año, no apunta síntomas de mejora estructural.

Según un análisis técnico hecho por expertos, Gypset Living es a día de hoy una sociedad con un riesgo financiero elevado. En lo relativo a liquidez, es decir la capacidad de asumir los gastos del día a día, las deudas a corto plazo superan claramente a los activos corrientes.

Esta situación se ha visto agravada con los años. Si en 2023 la empresa de Tamara declaraba un fondo de maniobra negativo de -37.901 euros, en 2024 esta cifra ha empeorado hasta alcanzar los -39.709 euros.

Comparado con el sector en que se encuadra, la "representación de profesionales y la gestión de sus derechos", un sector considerado "mediano", la empresa está muy por debajo del ámbito, cuyo fondo de maniobra suele encontrarse por encima de los 46.000 euros.

La empresa también se ha deteriorado sensiblemente en lo tocando a su ratio de liquidez, es decir, ha perdido capacidad de pago inmediato, que en 2023, expresado en porcentaje, era de un 26%, mientras en 2024 se ha reducido hasta el 15,56%.

Tamara Falcó, en una imagen de archivo.

Tamara Falcó, en una imagen de archivo. Gtres

Si Tamara Falcó tuviera que pagar hoy todo lo que debe a corto plazo no podría hacerlo.

Otro capítulo importante es el endeudamiento, también conocido como nivel de riesgo financiero. Los guarismos son también preocupantes. La empresa tiene más de cuatro veces deuda que recursos propios y, además, va a peor.

En 2023, el endeudamiento total de Gypset era del 312%, mientras que en 2024 esa cifra creció hasta el 471%. Para hacerse una idea, la mediana del sector está en el 13,5%. Es decir, Falcó está complemente fuera del rango de empresas comparables.

En la misma línea, la empresa tampoco genera suficiente dinero para pagar sus deudas, lo que se conoce como "cobertura del servicio de la deuda". Aunque el dato mejoró algo con respecto a 2023 (144), el último ejercicio sigue arrojando un dato en números rojos con un -73.

Todo ello se resume en una rentabilidad económica (ROA), en la que las pérdidas aumentan, lo que hace que la empresa destruya más valor que el año anterior.

Si en 2023 la rentabilidad de Gypset era negativa con un -2,16%, en 2024 se ha disparado hasta un -6,44%. Con los números en la mano, el negocio en sí no es rentable.

Tamara Falcó e Isabel Preysler, en una imagen de archivo.

Tamara Falcó e Isabel Preysler, en una imagen de archivo. Gtres

Un panorama oscuro, casi negro, que se suma a otro dato crítico: el patrimonio neto. En el caso de la sociedad de la marquesa de Griñón, sigue siendo negativo y además empeora.

Hace tres años se encontraba en -35.238 euros. En el último resultado los números rojos han crecido hasta los -37.046 euros. Esto significa que, contablemente, la empresa debe más de lo que tiene, acumulando, además, pérdidas por valor de -65.052 euros.

"En causa de disolución"

Este último dato, el del patrimonio neto negativo, es extremadamente importante porque en términos legales la empresa de Tamara Falcó estaría, en estos momentos, "en causa de disolución".

El caso en que se encuentra la sociedad se encuentra previsto en el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC), donde se indica qué se debe hacer en caso de "patrimonio neto negativo", es decir, cuando las deudas superan la mitad del capital social de la empresa.

La sociedad fue creada hace 16 años con un capital de 3.006 euros. Ahora, en esta situación, Tamara tiene dos opciones. Por un lado, la incapacidad de llevar adelante la empresa y disolver la sociedad nombrando un liquidador.

Tamara Falcó en 'El Hormiguero'

Tamara Falcó en 'El Hormiguero' Antena 3

Por otro, convocar a los administradores de la sociedad a una junta en el plazo máximo de dos meses para informar a los socios sobre la situación.

En este caso es algo sencillo pues la marquesa de Griñón, pues es la administradora única de la sociedad. En esa junta se debería recapitalizar la empresa o bien disolverla.

El tiempo apremia, además, a la hija de Isabel Preysler (74). En caso de no actuar con celeridad, la Ley prevé que podría enfrentarse a sanciones. Incluso podría darse la disolución forzosa de la empresa por orden judicial.

La marquesa de Griñón hacía, precisamente, referencia a sus ingresos unos días atrás en El Hormiguero.

Falcó comentaba a Pablo Motos (60) un dato hasta ahora desconocido sobre su riqueza. A colación de la ley que el Gobierno quiere impulsar para que los menores de 16 años no tengan redes sociales, la hija de Isabel Preysler realizó una reveladora confesión al respecto de sus finanzas y las redes sociales.

"Sí, es el 90 por ciento de lo que ingreso", afirmó. Además, apuntaba a su nueva forma de facturar: "Antes yo dependía de un tercero, pero ahora tengo contacto directamente con el usuario".

Al parecer, a falta de exclusivas y campañas de publicidad de grandes firmas, la marquesa de Griñón se ha centrado como forma de facturar en explotar los 1,6 millones de seguidores que tiene en su perfil de Instagram.

Una fuente de ingresos que vendría a rellenar el hueco dejado por su empresa, ahora en números rojos.

De hecho, según apuntaba ella misma, "el algoritmo se lo aprende. Si la imagen es demasiado perfecta, también el usuario deja de engancharse. Ahora te va a gustar más lo que no es tan perfecto". Renovarse o dejar de facturar.

Las redes no son su única fuente de ingresos. La tertuliana de Pablo Motos, además, cobraría 10.000 euros al mes por sus colaboraciones en El Hormiguero, a los que hay que sumar TFT, su propia firma de ropa, lanzada en 2018, con colecciones propias de la que no hay cifras de negocio.

Otras fuentes de ingresos cuya rentabilidad se desconoce serían la bodega familiar Marqués de Griñón, que Tamara gestiona junto a sus hermanos y la finca El Rincón, que los Falcó alquilan para eventos, rodajes cinematográficos y shootings de publicidad.