Julián López en la presentación del Festival de Málaga en Madrid.

Julián López en la presentación del Festival de Málaga en Madrid. Gtres

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Julián López, sobre los abusos que sufrió en su infancia: "Si un chaval te saca dos cabezas y te tira al suelo, es difícil gestionar"

La sensibilidad, la vocación artística y los episodios de violencia marcaron los primeros años del actor, que ahora se sincera con EL ESPAÑOL.

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Antes del éxito, de los focos y del reconocimiento popular, hubo un niño que encontró en la música, el teatro y el cine un refugio. La infancia de Julián López (47 años) estuvo marcada por una sensibilidad temprana que, lejos de ser comprendida, en determinados momentos se convirtió en motivo de rechazo.

Ahora, el actor mira atrás sin rencor, pero con la necesidad de señalar una realidad que aún persiste. "Los artistas y la sensibilidad es algo que va junto", ha reflexionado en una conversación exclusiva con EL ESPAÑOL, durante la presentación del Festival de Málaga en Madrid.

Desde muy pequeño, López sintió una inclinación natural hacia las disciplinas artísticas. "Yo la mostraba sobre todo a través de la música, pero también me encantaba el teatro, el cine y la televisión". Sin embargo, esa manera de sentir y expresarse no siempre fue bien recibida por su entorno.

Julián López en un acto público.

Julián López en un acto público. Gtres

Durante su etapa en el instituto, esa autenticidad tuvo un coste emocional. "El simple hecho de ser auténtico, de hacer lo que tú quieres hacer y sentir lo que tú quieres sentir, sin hacer daño a nadie, molestaba", ha confesado.

Fue entonces cuando apareció una violencia que, como él mismo señala con incomodidad, estaba vinculada principalmente al género masculino. "Había chicos que te empujaban, se metían contigo… jamás lo comprendí y lo sigo sin comprender".

No se trata de un ajuste de cuentas con el pasado, sino de un ejercicio de memoria y responsabilidad. "Es una pena, pero hay que señalarlo y decirlo", ha insistido. López confía en que la sociedad avance hacia un lugar más inclusivo, "donde tenga cabida todas esas cosas", especialmente para quienes crecen sintiéndose diferentes.

A pesar del dolor de aquellos episodios, el actor subraya que su experiencia no derivó en una herida irreversible. "Por fortuna, no fue uno de esos casos que dejan una huella mala para siempre", ha aclarado.

Eso sí, reconoce que mientras sucedían, "sí que lo pasé muy mal". En casa apenas habló de ello, algo que ahora considera un error: "Eso es lo primero que hay que hacer".

Julián López en un acto público.

Julián López en un acto público. Gtres

El apoyo llegó desde otro lugar: las amistades. "Me protegieron amigos y amigas", recuerda. Fue una etapa breve, pero intensa, que contribuyó a forjar su carácter y su mirada empática hacia los demás.

Cuando la violencia se ejercía sobre otros, López asegura que nunca le fue indiferente. "No me gustaba nada y lo decía", aunque admite que enfrentarse a situaciones así siendo niño no es sencillo. "Si te llega un chaval que te saca dos cabezas y te tira al suelo, es muy complicado de gestionar". Aun así, lo tiene claro: "Siempre hay que señalarlo y siempre hay que decirlo".

Ahora, convertido en una figura querida del panorama cultural español, Julián López reivindica al niño que fue: sensible, creativo y valiente por no renunciar a sí mismo, del que se siente orgulloso.