El cantante Julio Iglesias en una fotografía de archivo. Gtres
Julio Iglesias tenía previsto viajar a Galicia para estrenar su casa, pero no lo hará hasta que "no se limpie su nombre"
Según conoce EL ESPAÑOL, el escándalo por las acusaciones de agresión sexual han dejado en 'stand by' este plan, que le hacía ilusión al cantante.
Más información: La Fiscalía no acepta que Julio Iglesias pueda intervenir en las diligencias abiertas sobre la denuncia de dos exempleadas
No es ningún secreto que Julio Iglesias (82 años) está viviendo la etapa más delicada en lo que respecta a su proyección pública desde que el pasado 13 de enero su vida diera un vuelco inesperado cuando dos extrabajadoras lo denunciaran por presunta agresión sexual.
A este aciago escenario, del que tanto se ha hablado en las últimas semanas, se une el testimonio de unos exempleados a los que, ahora alegan, siempre según su versión, el intérprete de Un canto a Galicia, presuntamente, despidió de forma improcedente.
Qué duda cabe de que Julio se enfrenta al mayor desdoro público que su figura ha vivido hasta la fecha. Pero él está fuerte y, pese al dolor y la decepción que le ha supuesto este entramado que se ha orquestado en su contra, va a por todas y ha contratado al mejor equipo jurídico.
Julio Iglesias en una fotografía de archivo. Gtres
Iglesias ha depositado su confianza legal en el penalista José Antonio Choclán, uno de los abogados más influyentes en la Audiencia Nacional. EL ESPAÑOL ha podido confirmar que el cantante está en su casa de Punta Cana, solamente acompañado por sus abogados.
Está preparando su defensa y niega en redondo todas las acusaciones, calificándolas como "falsas". Este medio, además, informó que Julio tomó la determinación de que su familia se mantenga, de momento, alejada de él, para protegerla de la presión mediática.
En estos días en los que el nombre del cantante español más internacional ha dado la vuelta al mundo, muchos medios de comunicación han puesto el foco en sus propiedades. Son cinco los bienes inmuebles que, a día de hoy, se le atribuyen, que no implica que estén bajo su titularidad.
A su casa de Punta Cana -donde reside la mayor parte del tiempo- se le une la de Bahamas, la de Indian Creek y su maravillosa finca en Ojén, en Málaga, donde, según se cuenta a EL ESPAÑOL, no viaja desde que estalló la pandemia de la Covid-19, en 2020.
Imagen de la casa gallega de Julio Iglesias. EFE
No obstante, la protagonista de esta historia es otra propiedad, especialísima, la última que ha adquirido el cantante, en su querida Galicia. En concreto, de acuerdo a los datos que controla este medio, fue en abril de 2025 cuando Julio quedó enamorado de una casa en Piñor, Ourense.
El intérprete de Me va, me va compró una finca de 1.637 metros cuadrados, con casa de invitados, lago artificial y acceso para helicópteros. La vivienda pertenecía al exalcalde de Ourense, Manuel Cabezas, según explicaron en Y ahora Sonsoles.
Cuenta a EL ESPAÑOL una fuente bien informada que Julio y Manuel tienen una bonita relación de amistad. La casa ha necesitado de algunas remodelaciones y hace meses que quedó lista para vivir, pero, de momento, está cerrada a cal y canto. Iglesias nunca la ha visitado.
Es, por así decirlo, como la casa fantasma de Julio. La compró y aún no la ha estrenado. En este tiempo, según se explica, ha sido su mujer, Miranda, quien se ha encargado de la intendencia.
El artista iba a viajar el pasado verano, pero no lo hizo. También, según su entorno, tenía la intención de hacerlo en las primeras semanas de 2026.
No lo ha hecho. Julio ha cancelado todo tras el escándalo de agresión sexual. Ahora, toca estar pendiente de lo importante: de defenderse y demostrar su inocencia. Así, la visita de Julio se eterniza: Ourense sigue esperándolo.
Julio Iglesias en una fotografía de archivo.
El pueblo, de escasos 1.100 habitantes, está encantado con la adquisición de Iglesias, y se entiende que esto le va a dar visibilizar al municipio. El motivo de esta suerte de capricho es porque, tal y como él mismo ha manifestado, Julio siente morriña por su tierra, por sus raíces.
Surgió, contó Julio a ¡HOLA!, la "oportunidad" y, con ella, brotó la "nostalgia". "Es que yo me siento gallego...", aseveró. Y apostilló: "Es una casa bellísima en mitad del campo". Julio no solo se siente gallego, también le ha cantado a Galicia. Fue en 1972.
El vínculo de Julio con Galicia, pues, viene de lejos. Su padre, el ginecólogo Julio Iglesias Puga, Papuchi, nació en Ourense en 1916 y pasó parte de su vida muy ligado a la tierra gallega, a la que regresaba en vacaciones y de la que hablaba con orgullo.
Otras inversiones y sociedades
Además de estas residencias, Julio Iglesias ha participado en proyectos inmobiliarios, como la urbanización Villa Gadea en Altea (Alicante), y ha utilizado una red de sociedades -muchas domiciliadas fuera de España- para organizar y proteger sus activos.
En España, las sociedades Androsemo y Bellevue Costa del Sol están ligadas a la finca Cuatro Lunas y figuran a nombre de Miranda Rijnsburger (60), su esposa, aunque gestionan activos vinculados al patrimonio del cantante.
En otro renglón, la situación judicial de Julio está marcada por la apertura de diligencias de investigación en la Fiscalía de la Audiencia Nacional, a raíz de la denuncia de dos extrabajadoras que lo acusan de presuntos delitos de agresión sexual, acoso y vulneración de derechos laborales.
Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger, en una boda en Marbella. Año 2008. Gtres
Según el relato de estas mujeres, que trabajaron para él en 2021, habrían sufrido tocamientos, penetraciones no consentidas, agresiones físicas, insultos y jornadas laborales abusivas en sus residencias de Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas).
Todo ello, según su relato, en un contexto de control casi total sobre su movilidad, sus teléfonos y su vida diaria.
La denuncia cuenta con el apoyo de la ONG Women's Link Worldwide y ha llevado a que la Fiscalía cite a las denunciantes como testigos protegidas, en una fase todavía preliminar centrada tanto en tomar declaración como en aclarar qué órganos judiciales serían competentes.
La decisión clave de la Fiscalía, por ahora, ha sido mantener la investigación en marcha pero sin reconocer a Julio Iglesias la condición formal de parte personada en las diligencias preprocesales.
La teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Marta Durántez, ha rechazado su petición de intervenir en el procedimiento y de acceder íntegramente a la denuncia.
Arguye Durántez que la investigación se encuentra en un "momento inicial" y que antes debe resolverse si la Audiencia Nacional es realmente competente para instruir una causa por hechos ocurridos, principalmente, fuera de España.
La defensa del cantante sostiene que se está "forzando" la competencia de la jurisdicción española y reclama el archivo por falta de jurisdicción.
A día de hoy, Iglesias no está formalmente imputado en un juzgado, sino sometido a una investigación abierta en Fiscalía que deberá decidir si judicializa el caso y ante qué órgano.