Jaime Astrain en la presentación de Cálido Valdebebas. Cedida a EL ESPAÑOL
Jaime Astrain: "La paternidad es una película heavy. Te la ponen muy bonita, pero hay que ser realista, es dura"
EL ESPAÑOL ha conversado con el modelo en la presentación de Cálido Valdebebas, una nueva propuesta de 'flex living'.
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Se define como un "disfrutón de la vida" y una persona "supercamaléonica". Y es que cuando se trata de probar nuevas experiencias y retos, Jaime Astrain (37 años) es uno de los primeros. "A lo mejor soy así de masoquista", ha confesado a EL ESPAÑOL.
Este periódico ha conversado con el modelo este miércoles, 3 de diciembre, en la presentación de Cálido Valdebebas, una propuesta de flex living que vela por la vida en comunidad, con flexibilidad y en un hogar que se sienta propio.
Un concepto que rompe con las estructuras del alquiler tradicional. Se trata de vivir sin ataduras, con estancias que pueden durar unos días, unas semanas o varios meses, según las necesidades de cada persona, sin fianzas elevadas ni contratos interminables. Un diseño pensado para el bienestar y de estética cálida. Dos premisas que encajan con el estilo de vida de Jaime Astrain.
Jaime Astrain durante la presentación de Cálido Valdebebas. Gtres
La pareja de Lidia Torrent (32) ha conversado con este periódico sobre su hogar. Así, se ha sincerado sobre su vida en familia, junto a la presentadora y su hija, Elsa (3), quien llegó al mundo en octubre de 2022 y que ha supuesto su mayor desafío.
Jaime Astrain es multifacético y se ha atrevido con un sinfín de profesiones. Sin embargo, ninguna de ellas es comparable a la paternidad.
Es embajador de Cálido, que se presenta con la premisa de "un hogar para todos". ¿Qué es hogar para usted?
Hogar es el sitio, el espacio, el lugar donde estás tú con los tuyos, tranquilo, en paz, en armonía y feliz.
¿Qué valores rigen su hogar?
Mira, el otro día me lo decía Lidia [Torrent], mientras yo estaba en un viaje de golf: 'A ver cuando llegues a casa si sientes esa armonía, que he cambiado cuatro cosas de la casa'. Y es eso. Esa tranquilidad, esa paz, ese orden y sobre todo, que conecte lo visual con lo que se respira. Que entres y te den ganas de estar ahí.
¿Qué aprendizajes se llevó de su casa de la infancia?
A ser ordenado. Soy muy meticuloso y minucioso del orden. A veces demasiado. Y sobre todo, visualmente ver todo bien, limpio y sin desorden en la casa.
Cuando le toca alojarse fuera de casa, ¿qué busca?
Que sea lo más parecido a un hogar.
Jaime Astrain y Andy Mc Dougall, otro de los embajadores de la marca, en la presentación del proyecto. Cedida a EL ESPAÑOL
En una entrevista que le hicimos a Lidia, nos contó que habían fantaseado con la idea de mudarse fuera de España, al menos por un tiempo. ¿Tiene en mente algún destino?
Sí. Y es el destino.
¿Y cuál es?
Bali. Yo viví allí dos años y estoy intentando engañar a Lidia para irnos.
¿No cree que ahora, con una niña pequeña, sería más difícil de gestionar?
No. Creo que lo importante es que estemos los tres juntos. Da igual donde estemos. Creo que Bali es un sitio trampa porque estás en el sudeste asiático, es Indonesia y es una isla, pero parece que estás en Europa, en Estados Unidos... Todo es superinternacional, colegios espectaculares y todo muy accesible, muy seguro y muy positivo para todos.
¿Cuándo vivió allí?
Hace justo 10 años. Viví dos años, luego volví otra vez a Madrid, aunque ya hemos ido cuatro veces juntos.
¿Y a Lidia le gusta?
Sí, sí, le encanta también.
Su hija, Elsa, todavía es pequeña, pero en cuanto a personalidad, ¿ya le ve parecido con alguno de los dos?
Uf, tiene carácter, y creo que me voy a enfadar bastante con ella por eso, porque tiene genio. Aunque dice Lidia que se parece mucho a mí, no sé yo.
¿Y ese genio, de quién es?
Eso digo yo. Claro, luego me veo que me encanta pelearme con mi madre... Parece que cuando nos llamamos, a los 30 segundos tenemos que discutir por algo. Ella es muy andaluza y yo, pues creo que igual. Entonces chocamos. A lo mejor mi hija tiene esa rama, aunque Lidia le intenta dar la parte calmada, tranquila de sosiego.
Jaime Astrain y Lidia Torrent en Ibiza. Año 2023. Gtres
¿Cómo la ve en su faceta de madre? ¿Ha descubierto una nueva Lidia?
Sabía que iba a ser una madre espectacular porque desde pequeña ella ha cuidado de su hermano pequeño y tiene esas dotes naturales, intrínsecas... Pero vamos, ha superado todas las expectativas que tenía y me parece la mejor madre del mundo que puede tener mi hija.
Está muy de moda escribir un libro de memorias. Si escribiera una portada o un titular sobre usted, ¿qué título le pondría?
Para eso me quedan unos 40 o 50 años todavía.
Por eso. De momento hablemos de un titular, más que del nombre de unas memorias.
Soy un disfrutón de la vida y una persona supercamaleónica, que me encanta sentirme realizado. Entonces creo que iría por esa línea. No sé la palabra exacta, pero vividor o enamorado de la vida. Algo así.
De todas sus facetas, de las que entiendo que hablaría en este supuesto libro...
De algunas no.
De las que pueda y quiera, ¿cuál ha sido la más desafiante?
Hombre, la paternidad es una película heavy. Te la ponen muy bonita, pero hay que ser realista, es dura. Por supuesto, merece la pena y luego lo que se crea es más que todo lo que hayas podido sufrir, pero es pesado. Pero yo me pongo retos diariamente porque a lo mejor soy así de masoquista. Me encanta. Incluso cuando estaba en el fútbol quería empezar a hacer otras cosas, como fue modelar, presentar, la comunicación, hablar inglés mejor, hablar indonesio...
Entonces, de cara a una mudanza a Bali, ya tiene el idioma.
Bueno, tengo que hablar mucho mejor. Indonesio chapurreo nada más un poco.
Su vida sentimental siempre despierta interés. ¿Cómo lleva esa mezcla entre lo público y lo privado?
Con naturalidad y normalidad. Lo bueno es que tengo cerca gente, hermanos y amigos que están fuera de este mundo, de este circo, de todo lo que repercute lo mediático.
Jaime Astrain y Lidia Torrent en un acto en Madrid. Gtres
Este año, usted y Lidia pasaron por una crisis. ¿Cómo están ahora?
Ahora muy bien. Está claro que en una relación nada es idílico, perfecto y maravilloso. Hay altibajos y es obvio. Fue una época que no fue muy buena. No fue muy positiva para los dos, pero hemos sabido salir y creo que estamos mejor que nunca.
Como figura pública, está más expuesto a críticas, polémicas... ¿Cómo logra cuidar la parte emocional?
Pues intentando que me afecte lo que de verdad importa y, sobre todo, trabajando con gente que te pueda ayudar y dar unas herramientas que tú no tienes para poder gestionarlo. Ya no hablo del tema hate, que eso ya sinceramente me da igual, sino sobre todo la parte emocional.
¿Qué planes tiene para Navidad?
Ahora nos vamos a Almería a ver a mi familia y luego nos vamos fuera, de viaje dos o tres semanas, que nos lo merecemos.
¿Los tres?
Los tres.
¿Qué le pide a los Reyes Magos?
No pido nada porque tengo todo. Solo, sobre todo, que mejore este año.
¿Cómo se presenta el 2026? ¿Ya tiene algunos proyectos en mente?
Sí, pero creo que, por cómo vivimos, con nuestro ritmo de vida, solo me focalizo en esta semana y la que viene.
¿No le asusta el futuro?
No. Me cambió la mentalidad cuando me fui a vivir a Bali. Vivía al día, vivía lo que hacía hoy y lo que hacía mañana, nada más. No sabes si mañana te vas a levantar. Obviamente tienes que planear ciertas cosas, pero lo típico, intento vivir cada día como si fuera el último. No es así, pero sí me gusta exprimir cada día y, sobre todo, día a día. Esto también me trae peleas con mis hermanos, que ellos sí que organizan todo de aquí a tres meses y yo digo: '¿En tres meses sabes dónde estoy?'. Pero sí que me focalizo solo en esta semana y la que viene.