Carmen Janeiro en una fotografía tomada en Toledo, en 2016.

Carmen Janeiro en una fotografía tomada en Toledo, en 2016. Gtres

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Carmen Janeiro, instalada en Marbella pese a su amor con Luis Masaveu: nueva casa y su gran sueño de negocio

Según confirma EL ESPAÑOL, Janeiro se ha asentado de nuevo en Andalucía, más cerca de su madre, aunque visita con frecuencia Portugal. 

11 noviembre, 2023 01:20

Carmen Janeiro (47 años), la hermana más discreta del reconocido diestro Jesulín de Ubrique (49), decidió hace años retirarse de los medios de comunicación y vivir su vida alejada de los mediáticos apellidos Ubrique y Bazán. Coherente con su decisión, Carmen ha vivido y sigue haciéndolo fuera de la circulación del papel couché.

Tan sólo reaparece en las revistas del corazón de cuando en cuando, por cuestiones sentimentales o familiares, como esta semana en la que Janeiro ha tenido su cuota de protagonismo junto a su madre, Carmen Bazán, al visitar el cementerio de Ubrique. Madre e hija depositaron, el Día de Todos los Santos, flores en la tumba de Humberto Janeiro

Salvo estos instantes públicos, Carmen vive apartada de todo por decisión propia. Unida sentimentalmente a su razón de amor, el empresario millonario Luis Masaveu, con quien se trasladó, durante un tiempo, a vivir a Portugal, la cuñada de María José Campanario (44) está viviendo un plácido y sosegado momento en su vida. Se confía a EL ESPAÑOL que ha vuelto a instalar su residencia, de forma fija, en Marbella. Al menos, allí pasa la mayor parte de su tiempo hoy.

[La boda de Carmen Janeiro y Luis Masaveu, más cerca: el papel de Luisa Herrero, la millonaria suegra de ella]

Carmen Janeiro, en una fotografía tomada en Marbella, en junio de 2020.

Carmen Janeiro, en una fotografía tomada en Marbella, en junio de 2020. Gtres

Entonces, Carmen se pensó muy mucho dejar su país y alejarse de su familia. En concreto, de su madre, aquejada en los últimos años de una salud renqueante. Aceptó trasladarse, pero, de acuerdo a lo que se contó a este medio, fue algo temporal. Hoy, según los datos contrastados, Carmen está haciendo vida en Marbella. 

Viaja con frecuencia a Portugal, pero su raíz y punto de partida está en la Costa del Sol. Allí, Janeiro Bazán adquirió una nueva casa -cercana a la Milla de Oro marbellí-, de dimensiones más discretas y humildes en comparación con el magno y regio inmueble en que vivió con su novio años atrás. 

Carmen Bazán, su madre, pasa largas temporadas con su hija, y el hecho de que ésta esté viviendo de nuevo en Marbella posibilita que viaje mucho a Ubrique. Carmen ha recuperado sus amistades de siempre -nunca las abandonó-, y también ha vuelto a practicar su pasión: el yoga.  

La que un día fue bautizada como La Jesulina en los medios -término que siempre le horrorizó a ella- se formó hace un tiempo como profesora de yoga en un centro llamado Yogashala Institute, bajo la dirección de Javier Castro, uno de sus instructores, que le cambió sus hábitos y llenó de paz su vida. A raíz de aquello, Carmen impartió clases de Anusara, Iyengar, Ashtanga y Kundalini

Una pasión que ha reactivado ahora. Sueña Carmen, relata una buena amiga, con montar su propio negocio, un establecimiento, a su nombre, en el que volver a dar clases y transmitir sus aprendizajes. Hace tiempo que alberga la esperanza de hacerlo realidad. Puede que ahora sea el momento idóneo. 

Carmen Janeiro y Luis Masaveu en un montaje de EL ESPAÑOL.

Carmen Janeiro y Luis Masaveu en un montaje de EL ESPAÑOL.

"Me fui acercando al yoga y me ha ido modificando mis hábitos, sus efectos son maravillosos. Empecé con Javier Castro, un maestro que me llegó al alma y que poco a poco te va metiendo la filosofía yogui en el cuerpo y cada vez quieres más. Así que hice los cursos de profesora y ahora estoy ya preparada para impartir clases de Anusara, Iyengar, Ashtanga y Kundalini, incluso Vinyasa Flow", relató a EL ESPAÑOL hace un tiempo. 

Además de su vínculo con el yoga, Carmen cuenta con rentables inversiones en otros negocios con empresas multiservicios y un centro de manicura en Sevilla. El nombre de Janeiro también figura en los negocios de la familia de su pareja. Carmen irrumpió en las empresas punteras de la familia Masaveu, centradas en la fabricación de hormigón

Carmen Janeiro en una imagen tomada en Arcos de la Frontera, en 2017.

Carmen Janeiro en una imagen tomada en Arcos de la Frontera, en 2017. Gtres

Un extremo que demuestra, sin duda, la excelente relación que existe entre las familias, pese a la distancia. EL ESPAÑOL ya publicó hace varios meses Carmen y la que sigue siendo su suegra, Luisa Herrero, tenían una relación estupenda. Ídem ocurre entre las consuegras: Luisa y Carmen Bazán también se conocen y su trato es afable y afectuoso, si bien no demasiado frecuente. 

Mientras Carmen está en Marbella, Masaveu, que lleva la división inmobiliaria de la corporación familiar, sigue instalado en tierras lusas por motivos laborales. Para ellos, la distancia no es ningún problema. 

Fue en noviembre de 2019 cuando una revista hizo pública la relación entre Masaveu, uno de los hombres más ricos de nuestro país (según Forbes, es la undécima fortuna patria, con unos 2.500 millones de euros), y la hermana de Jesulín. Asturiano de nacimiento y licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, es dueño, junto a sus hermanos, de unas bodegas e inmobiliarias.

Completó su formación con un máster en Análisis y Dirección Inmobiliaria por ICADE y otro en Dirección General de Empresas por el IESE Bussines School.

El otro amor de Carmen  

A pesar de que durante un tiempo Carmen estuvo muy presente en el papel cuché, desde 2014 se ha mantenido al margen de los flashes. Atravesó una depresión tras un accidente doméstico que la dejó en silla de ruedas durante más de dos años después de romperse la tibia y el peroné.

En aquel entonces, Carmen rompió su relación con el exfutbolista César de Loma, con quien compartió una larga historia de amor durante una década. 

Tras ese oscuro periodo y un fracaso profesional, la hermana de Jesulín recuperó la sonrisa con Masaveu. En 2019, Luis Masaveu y Carmen fueron vistos en actitud cómplice en el parque de atracciones de Port Aventura, y, más tarde, las imágenes en su yate marbellí confirmaron su idilio millonario.