Kyle Kennedy.
La maldición de los Kennedy vuelve a golpear: muere Kyle, una de los 34 nietos de Robert F. Kennedy, a los 42 años
La activista por los derechos de las personas con discapacidad falleció en su residencia de Massachusetts, el pasado 21 de septiembre.
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La tragedia ha vuelto a golpear con fuerza a la diezmada familia Kennedy, la dinastía política más célebre y convulsa de la historia de Estados Unidos. Kyle Kennedy, una de los 34 nietos del recordado fiscal general Robert F. Kennedy y de Ethel Kennedy, ha perdido la vida a los 42 años.
El deceso, como avanza People, tuvo lugar el pasado 21 de septiembre, en su residencia de Westwood, Massachusetts, según confirma su obituario oficial. No obstante, ha sido ahora cuando ha trascendido públicamente.
La causa de su deceso aún no ha sido determinada, y se encuentra pendiente de las pertinentes pruebas forenses, según ha informado la secretaría municipal de la localidad a la mencionada revista.
Kyle Kennedy junto a su exmarido.
El fallecimiento de Kyle Kennedy ha conmocionado al ámbito educativo y social por la pérdida de una brillante defensora de los derechos de los más vulnerables, y ha reavivado de inmediato el mito y la sombra de la legendaria maldición de los Kennedy.
Una fatídica estela de muertes violentas, tragedias aéreas, sobredosis y accidentes fatales que ha minado cruelmente, de manera sistemática, a varias generaciones de la prominente familia desde mediados del siglo XX.
El devenir de Kyle ha estado indisolublemente ligado al trágico destino de su linaje.
Nacida el 6 de julio de 1984 en Washington, era hija de Michael Kennedy y de Victoria Denise Gifford -hija de la leyenda del fútbol americano Frank Gifford-.
La fatalidad no tardó en arrasar su vida. Cuando Kyle tenía apenas 13 años, en la noche de Fin de Año de 1997, su padre Michael Kennedy falleció trágicamente a los 39 años tras sufrir un brutal accidente mientras jugaba al fútbol americano en la estación de Aspen.
Aquel suceso revivió una larga lista de infortunios, que incluye los asesinatos del presidente John F. Kennedy (1963) y de su abuelo Robert F. Kennedy (1968), la muerte de su tío David Kennedy (1984), el accidente de John F. Kennedy Jr. (1999) y el deceso de una prima.
Kyle Kennedy.
La propia vida de Kyle estuvo marcada por el dolor y la adversidad personal. En agosto de 2012 contrajo matrimonio con Liam Kerr en el hotel Fairmont Copley Plaza de Boston.
Fruto de esta relación nacieron sus tres hijos, aunque la tragedia volvió a irrumpir con fuerza cuando sus primeros mellizos, Conor y Josie, vinieron al mundo: la pequeña Josie falleció trágicamente escasos días después de nacer. Dos años más tarde la pareja dio la bienvenida a su hijo Declan.
En la actualidad, Kerr figuraba como su "exmarido" en la esquela de la difunta.
A pesar del peso de su apellido y las adversidades familiares, Kyle Kennedy labró una destacada carrera profesional alejada del primer plano político, volcándose plenamente en la educación infantil y la reforma de las oportunidades de aprendizaje para niños desfavorecidos y personas con discapacidad.
Tras graduarse en Historia por la prestigiosa Universidad de Georgetown, inició su andadura docente en las aulas más vulnerables de Nueva York a través del programa Teach For America.
Su sólida vocación académica la llevó a obtener posteriormente una maestría en Educación Infantil en la Universidad de Pace y un segundo máster en Política y Gestión Educativa por la prestigiosa Escuela de Posgrado de Educación de la Universidad de Harvard.
Kyle Kennedy junto a su hoy exmarido, Liam Kerr.
En el año 2020, un grave accidente le provocó una lesión medular irreversible que desembocó en una parálisis permanente.
Lejos de retirarse de la vida pública, la nieta de Bobby Kennedy transformó su propia adversidad en una causa social, convirtiéndose en una enérgica defensora de los derechos de las personas con discapacidad.
Su incansable activismo la llevó a testificar de manera conmovida ante la Cámara de Representantes de Massachusetts, donde denunció la discriminación en la atención médica que sufren diariamente los pacientes con limitaciones funcionales.
A Kyle Kennedy le sobreviven sus dos hijos, Conor, de 12 años, y Declan, de 10; su madre, Victoria; sus hermanos Michael y Rory; y sus sobrinos McKie, Quinn, Jack y Cale.