Brigitte Macron. en una fotografía tomada hace escasos días, en Tokio. Gtres
Brigitte Macron, sobre sus 9 años en el Elíseo: "A veces estoy triste, como nunca había estado. He visto la maldad del mundo"
Sostiene la primera dama que esta casi década con Emmanuel en el poder ha pasado "muy rápido", pese a que ha sido "intensa" por la presión mediática.
Más información: Comienza el juicio contra los 10 acusados por el ciberacoso sexista a Brigitte Macron al difundir que es un hombre
La primera dama francesa, Brigitte Macron (73 años), ha ofrecido una de las entrevistas más personales desde que su marido, Emmanuel Macron (48), llegó al Elíseo en 2017.
En declaraciones al dominical La Tribune Dimanche, Brigitte Macron reconoce que atraviesa "momentos de pesimismo", y que, en ocasiones, se siente "triste como no lo había estado nunca antes".
Sus palabras, inusualmente íntimas para una figura que suele mantener un perfil discreto, arrojan luz sobre la parte menos conocida, y más aciaga, de la exposición pública.
"Antes tenía una vida normal, hijos, un trabajo, con altos y con bajos como todo el mundo", explica en la entrevista.
Brigitte Macron junto a su esposo en un acto institucional, este mismo mes de abril. Gtres
La frase rezuma el contraste entre su vida anterior -como profesora de literatura y teatro en Amiens- y la intensidad que ha supuesto acompañar a su marido en la presidencia de Francia.
Según relata Brigitte en la interviú, los años en el Elíseo han pasado "muy rápido" y han sido "intensos".
Brigitte Macron, de 73 años, subraya que desde 2017 ha visto "la parte negra del mundo, la estupidez, la maldad".
Esa exposición constante a la crítica y al escrutinio público ha tenido un efecto acumulativo: "A veces estoy triste como nunca había estado", confiesa.
También admite que atraviesa "momentos de pesimismo que no tenía antes" y que, en ocasiones, le cuesta "ver el cielo azul".
Sus palabras reflejan un desgaste emocional que rara vez se verbaliza desde posiciones de poder o cercanas al poder, y que abre un debate sobre la presión psicológica que enfrentan las figuras públicas, especialmente en la era de las redes sociales.
La diferencia de edad entre Brigitte Macron y su marido -ella, 73; él, 48- ha sido utilizada durante años como combustible para campañas de desinformación.
El matrimonio presidencial. Gtres
Desde 2021, varios rumores infundados, amplificados en redes sociales, han circulado con insistencia, entre ellos la falsa afirmación de que Brigitte Macron sería en realidad un hombre o una mujer transgénero.
La primera dama ha denunciado públicamente el impacto que estas teorías conspirativas han tenido en su vida y en la de su entorno.
En enero de este año, varios de los responsables de difundir estos rumores fueron juzgados y condenados en Francia.
Las sentencias incluyeron penas de prisión de hasta seis meses, en su mayoría con suspensión.
El tribunal consideró probado que los acusados habían acosado a Brigitte Macron en línea mediante insultos y afirmaciones falsas sobre su identidad de género y su relación con el Presidente.
Durante el proceso judicial, la primera dama presentó un testimonio en el que describía el "impacto muy fuerte" que estos ataques habían tenido en su familia y en ella misma.
Su primer jefe de gabinete, Pierre-Olivier Costa, también citado en el artículo, lamentó que "muy poca gente saliera en su defensa".
Emmanuel y Brigitte. Gtres
Extremo que atribuyó tanto al sentimiento anti-Macron como a la percepción de que este tipo de ataques eran "el lado negativo de la situación".
La exministra Marlène Schiappa llegó a afirmar que Brigitte Macron ha sido "la mujer más acosada cibernéticamente de Francia", una frase que resume la magnitud del fenómeno.
Una pareja bajo lupa
La historia de la pareja Macron ha sido objeto de atención mediática desde que Emmanuel Macron emergió como figura política nacional.
Se conocieron cuando él era estudiante y ella impartía clases de teatro en su instituto, un hecho que ha sido repetidamente utilizado para alimentar narrativas sensacionalistas.
Con la llegada de Macron al poder, la exposición se multiplicó y, con ella, la difusión de rumores. La pareja ha decidido en los últimos años adoptar una postura más firme frente a la desinformación.
Además de las acciones judiciales en Francia, han iniciado procedimientos legales en Estados Unidos, entre ellos contra la comentarista conservadora Candace Owens, a quien acusan de haber contribuido a propagar teorías falsas sobre la primera dama.
Este giro hacia la defensa activa en los tribunales marca un cambio respecto a la estrategia inicial, más centrada en la discreción y el silencio.
El presidente de Francia junto a su esposa, Brigitte. Gtres
La acumulación de ataques, sin embargo, ha llevado a la pareja a considerar que la vía judicial es necesaria para frenar la difusión de falsedades y proteger su vida privada.