Charlotte Griffiths junto al príncipe Harry en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.

Charlotte Griffiths junto al príncipe Harry en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.

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Quién es Charlotte Griffiths, la periodista que se intercambió mensajes con el príncipe Harry y lo llamó "señor travieso"

A raíz del juicio que enfrenta al duque con varios medios británicos se ha revelado la relación cercana que existía, en el 2011, entre Harry y esta mujer.

Más información: "Señor travieso", "Echo de menos nuestros arrumacos": salen a la luz los mensajes del príncipe Harry y una periodista en 2011

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En las últimas horas, el nombre de la periodista Charlotte Griffiths ha pasado de firmar noticias a ser el protagonista de las mismas en el Reino Unido. Todo a raíz de su relación, en el pasado, en 2011, con el príncipe Harry (41 años).

En medio del juicio que enfrenta al duque de Sussex con varios medios británicos se ha revelado el vínculo, cercano y de confianza, que existía, en 2011, entre Harry y esta mujer. Una, a priori, amistad que el hijo de Carlos III (77) ha negado, pero que ahora es evidente que existió.

Harry estaba, por entonces, soltero y el intercambio de mensajes, en los que ella le llega a llamar "señor travieso" y él confiesa "echar de menos sus arrumacos", pone en jaque la credibilidad del duque.

Charlotte Griffiths.

Charlotte Griffiths.

Pero, ¿quién es Charlotte Griffiths? Es una de las periodistas más influyentes de la prensa del corazón británica.

Editor at large (editora de Sociedad) del Mail on Sunday, se ha especializado en la intersección entre celebridades, alta sociedad y Familia Real, un territorio en el que se mueve con soltura desde hace más de 15 años.

Griffiths estudió Política en la Universidad de Leeds y pronto se volcó en el periodismo, llegando a dirigir el periódico estudiantil.

En dicho medio, ya cubría tanto grandes sucesos -como el caso Meredith Kercher- como el cotilleo universitario, incluido el de entonces estudiante Chelsy Davy, que por aquellas fechas mantenía una relación con el propio príncipe Harry.

Tras licenciarse, se coló literalmente en el sistema del grupo Daily Mail: fue una de las pocas elegidas para el primer programa de trainees del conglomerado, un acceso muy competitivo que la catapultó a la redacción del Mail on Sunday.

Desde 2008 trabaja en este diario, donde pasó por el mítico diary -la sección de sociedad y gossip político-social- hasta convertirse en su editora y, posteriormente, en editor at large.

Una figura con libertad para firmar exclusivas, columnas de opinión y piezas de tendencia sobre el ecosistema VIP británico.

Harry de Inglaterra.

Harry de Inglaterra. Gtres

A su trabajo en papel ha sumado una intensa presencia en formatos audiovisuales: es panelista habitual del programa Palace Confidential de Mail+, centrado en la Casa Real.

También comenta la actualidad en canales como GB News, Sky News o LBC, lo que la ha convertido en una cara reconocible para el público internacional, especialmente en Estados Unidos.

Incómoda actualidad

La figura de Griffiths ha adquirido una nueva dimensión con la batalla judicial que el príncipe Harry mantiene contra Associated Newspapers, el grupo editor del Daily Mail y el Mail on Sunday.

En el marco de ese litigio por presuntas vulneraciones de su privacidad han salido a la luz una serie de mensajes privados que Harry intercambió con la periodista en 2011.

Esos mensajes, enviados vía Facebook, mostraban un tono claramente desenfadado y coqueteo mutuo, con bromas sobre quién podría "beber bajo la mesa" al otro y despedidas con "mwah" y varios besos.

También, en esa suerte de charlas, existen referencias a un "fin de semana de travesuras" en una casa de campo.

Según ha trascendido en la High Court, Harry conoció a Griffiths en una fiesta de fin de semana organizada por su amigo Arthur Landon.

Fue allí donde se produjo el primer contacto y donde intercambiaron datos para seguir hablando en privado.

En sus alegaciones, el duque sostuvo que no sabía que ella era periodista cuando comenzaron a escribirse y que cortó la relación en cuanto descubrió que trabajaba para el Mail on Sunday.

Extremo que los abogados del grupo editor han cuestionado presentando cronologías y extractos de esos mensajes.

Lo relevante no es tanto si hubo o no romance -ninguna de las partes habla de relación sentimental plena, aunque el tono de los mensajes es abiertamente flirteo- como el impacto que esa correspondencia tiene en el propio relato de Harry.

El príncipe ha repetido en sus memorias y en sus demandas que nunca fue "amigo de periodistas" y que siempre mantuvo una distancia estricta con la prensa.

Una aparente postura que las defensas de Associated Newspapers han tratado de erosionar mostrando que, al menos en este caso, sí hubo un vínculo personal, festivo y directo con una reportera del grupo al que ahora acusa de vulnerar su intimidad.