Chuck Norris, con su segunda esposa, Gena O'Kelley, con la que contrajo matrimonio en 1998.

Chuck Norris, con su segunda esposa, Gena O'Kelley, con la que contrajo matrimonio en 1998. @chucknorris

Celebrities MUERTES

2 matrimonios, 5 hijos, militar, republicano y autor de 2 libros evangélicos: el lado menos conocido de Chuck Norris

El actor de cine de acción en Estados Unidos formó parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, destinado a Corea, antes de convertirse en estrella.

Más información: Chuck Norris muere a los 86 años, actor y experto en artes marciales, en un hospital de Hawái

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Chuck Norris, icono del cine de acción y mito de la cultura pop, ha muerto a los 86 años. Con su fallecimiento, el mítico actor estadounidense deja atrás una vida mucho más compleja que la caricatura del tipo duro indestructible que popularizaron sus películas y los chistes virales.

Nacido como Carlos Ray Norris el 10 de marzo de 1940 en Ryan (Oklahoma), creció en un hogar marcado por la pobreza y el alcoholismo de su padre, antes de alistarse en la Fuerza Aérea de Estados Unidos y ser destinado a Corea del Sur.

Fue en el país asiático donde empezó a formarse en artes marciales. Caprichos del destino, ese fue el primer paso de un camino que lo llevaría a convertirse en campeón mundial de kárate. Y, más tarde, en estrella de Hollywood con títulos como Desaparecido en combate o la serie Walker, Texas Ranger.

Dos bodas, cinco hijos

Su biografía privada revela también a un hombre marcado a fuego por las segundas oportunidades.

Norris se casó por primera vez en 1958 con su novia del instituto, Dianne Holechek, con la que estuvo tres décadas y tuvo dos hijos, Mike y Eric.

Durante esa etapa nació también su hija Dina, fruto de una relación extramatrimonial. No la conoció hasta décadas después de su nacimiento. Él mismo reconocería públicamente, años más tarde, su existencia. Fue uno de los capítulos más sombríos de su trayectoria personal.

Tras divorciarse, rehízo su vida sentimental junto a la exmodelo Gena O’Kelley, con la que se casó en 1998 y tuvo en 2001 a los mellizos Dakota y Danilee.

Gena, 23 años menor que él, conoció a Chuck Norris en el rodaje de Walker, Texas Ranger. "Recuerdo haber pensado: "¡Dios mío! Es la mujer más hermosa que he visto en mi vida", declaró a la revista People en 1999.

"Finalmente me armé de valor para invitarla a salir, y sin duda conectamos", destacaría de ella, a la que consideraba la mujer de su vida.

Así completó una particular familia de cinco hijos a la que, según él mismo contaba en entrevistas, le gustaba cocinar y con la que disfrutaba retirado del foco mediático en su rancho de Texas.

Republicano y evangélico

Norris alcanzó la fama en las películas de kárate de los años 80, como A Force of One y An Eye for an Eye (Ojo por ojo). A finales de la década, ya era una de las mayores estrellas de acción de Hollywood.

En el terreno político, Chuck Norris se definió sin ambigüedades como conservador y republicano, apoyando públicamente a candidatos del ala más dura del partido y colaborando como rostro visible de la Asociación Nacional del Rifle.

Se consideraba a sí mismo un auténtico patriota. Y así lo sigue valorando gran parte del público norteamericano, donde

Desde tribunas de opinión y apariciones televisivas, denunció lo que consideraba un declive moral de Estados Unidos y defendió una agenda de valores tradicionales. Todos ellos alineados con su identidad como cristiano evangélico "renacido".

Devoto de la fe cristiana

Su profunda fe cristiana fue una constante en su vida. También fue el eje de su discurso público y de su trabajo.

Tal era su convicción de ayudar a los demás que llegó a fundar proyectos benéficos como Kickstart Kids, un programa de artes marciales para jóvenes en entornos vulnerables que él mismo presentaba como una forma de ofrecer disciplina, autoestima y dirección espiritual.

Su dimensión espiritual también quedó plasmada en sus libros: escribió un total de nueve a lo largo de su vida.

Norris es autor de unas memorias, Against All Odds: My Story, (El secreto de la fuerza interior: Mi historia), en las que cuenta cómo la fe en Cristo le ayudó a superar la pobreza, la desestructuración familiar y su propia timidez.

Sobre el papel plasmó ideas que formaron parte de su ideario cotidiano: daba a Dios "todo el crédito" de lo que llegó a ser.

Además de su biografía, también escribió un libro de ficción de corte evangéliconovelas ambientadas en el Oeste y thrillers con trasfondo religioso— que mezclan acción, patriotismo y moral bíblica. Con ellos consolidó una faceta de escritor cristiano que pocos conocían.

Padre alcohólico

Carlos Ray Norris nació en una pequeña localidad de Oklahoma. Su madre era irlandesa y su padre, según él, era cherokee. En sus memorias, el actor habló abiertamente sobre el alcoholismo de su progenitor y cómo afectó su infancia y adolescencia.

"No fue hasta que mi padre regresó de la Segunda Guerra Mundial que realmente empezó a beber", explicó el artista. "Pero en sus peores momentos, abandonaba a la familia durante meses y luego regresaba para causar estragos.

"Sus ausencias eran, en realidad, momentos agradables", llegó a asegurar. "Mi madre trabajaba —en empleos precarios, ya que solo tenía estudios de secundaria—, pero no había tensión ni miedo a andar con pies de plomo, como cuando hay alguien en casa que puede estallar en cualquier momento.

Su familia, de ingresos bajos, solía mudarse mucho. Lo que, según Norris, le impedía establecer vínculos duraderos. Curiosamente, uno de los rasgos de su personalidad que más pasaron por alto para el público fueron sus carencias emocionales. Su falta de amor propio.

"Mi mayor problema era mi baja autoestima, que probablemente fue la principal causa de mi timidez. Siempre tenía miedo de decir algo inapropiado, así que no hablaba mucho", explicó.

Aprendió kárate en Corea

Tras graduarse en el instituto, Norris se alistó en la Fuerza Aérea y, mientras estuvo destinado en Corea, aprendió kárate. Y, lejos de lo que pueda parecer, al principio no era muy bueno en esta disciplina.

"Nada me resulta fácil", reveló él al hablar de su aprendizaje en las artes marciales. Gracias a su determinación perseveró con sus largos entrenamientos diarios porque, "por primera vez, quería darle un sentido a mi vida".

Al regresar de la Fuerza Aérea, trabajó como profesor de kárate a tiempo parcial. "Cuando volví a Estados Unidos, algunos soldados me pidieron que les diera clase, así que organicé una demostración y una charla", contó en 1988.

Al empezar a hablar a sus alumnos, sintió verdadero pánico. Al fin y al cabo, era sumamente reservado, y nunca se había visto expuesto a la atención de tantas personas.

Pero decidió superar sus inseguridades para compartir el talento que había desarrollado a su paso por el sudeste asiático: "Fue la primera vez que me obligué a romper esa barrera de inseguridad que había arrastrado toda mi vida. Y a partir de entonces, seguí esforzándome por ir un poco más allá, hasta superarla por completo".

Cabe recordar que llegó a competir en este deporte. Y ganó títulos consecutivos de peso mediano en 1968. Sus clases se hicieron populares entre celebrities como Bob Barker y Marie Osmond. Uno de sus alumnos, Steve McQueen, lo animó a dedicarse al cine.

Tras conocer a Bruce Lee en una competición, se hicieron amigos. El legendario artista marcial lo incluyó en el reparto de su película de 1972, El camino del dragón. La película recaudó unos 130 millones de dólares en todo el mundo y catapultó a Norris al estrellato.

El comunicado de su muerte

La familia del actor ha confirmado su fallecimiento mediante un comunicado publicado en su cuenta de Instagram este viernes, 20 de marzo.

"Con profunda tristeza, nuestra familia comparte el repentino fallecimiento de nuestro querido Chuck Norris ayer por la mañana", dice el escrito. "Si bien preferimos mantener las circunstancias en privado, les informamos que estaba rodeado de su familia y descansaba en paz".

"Para el mundo, fue un artista marcial, actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia".

"Vivió su vida con fe, propósito y un compromiso inquebrantable con las personas que amaba. A través de su trabajo, disciplina y bondad, inspiró a millones de personas en todo el mundo y dejó una huella imborrable en muchas vidas", concluye el mensaje.

La imagen de Chuck Norris, en un meme de las redes sociales.

La imagen de Chuck Norris, en un meme de las redes sociales. X

'Carne' de memes

A lo largo de su trayectoria, Norris no ocultó sus contradicciones ni sus sombras, desde la paternidad fuera del matrimonio hasta los fracasos personales.

Eso sí, los enmarcó en un relato de redención: el del chico pobre que se alista en el ejército, descubre las artes marciales, conquista Hollywood y termina abrazando la fe como eje de su existencia.

Con su muerte, desaparece uno de los rostros más reconocibles del cine de acción de los 80 y 90, pero también un personaje profundamente americano, en el que se mezclan el amor a la patria, el conservadurismo religioso y el culto al esfuerzo individual que tanto ha marcado el imaginario cultural de su país.

Su fallecimiento, probablemente, ponga fin a otro fenómeno que protagonizó el actor, más allá del cine. Se trata de los llamados Chuck Norris facts: chistes que exageraban hasta el absurdo su dureza física para las actividades deportivas.

Sus últimas imágenes: entrenando

El formato nació en 2005 en foros como SomethingAwful y en plataformas digitales donde se usaba la imagen de Chuck Norris para generar gracietas gráficas. Estas no tardaron en viralizarse y pasar a cadenas de mails, Tuenti, Facebook... Y a toda la red.

En esos chistes se decía, por ejemplo, que "Chuck Norris contó hasta el infinito… dos veces". Que "sus lágrimas curan el cáncer, pero nunca ha llorado", que "el monstruo del armario mira debajo de la cama para ver si está Chuck Norris" o que "no mira el reloj: él decide qué hora es".

También se le atribuían imposibles físicos: "cuando hace flexiones no se levanta él, empuja la Tierra", "puede dividir por cero", o "la oscuridad tiene miedo de Chuck Norris".

Todos los memes de Chuck Norris se basaban en la misma idea: elevarlo a la máxima categoría de masculinidad extrema, a medio camino entre la admiración y la parodia.

Cierto es que, el propio Norris, con su modo de vivir, jamás dejó de alimentar su propia leyenda.

Para muestra, un botón. El actor, que cumplió 86 años a principios de este mes, fue hospitalizado en Hawái el jueves 19 de marzo. Apenas 10 días antes de perder la vida, publicó en Instagram - el pasado 10 de marzo- un vídeo haciendo lo que mejor se le daba: repartir 'leñazos'.

En el post se le ve en pleno entrenamiento físico, agitando sus brazos durante una sesión cotidiana de boxeo. Viéndolo de esa guisa, se comprende perfectamente por qué el público de todo el mundo lo tuvo en tan alta estima.

Qué duda cabe: fue una especie de 'superhéroe' de capacidades casi sobrenaturales en el celuloide, en las redes sociales... y en la propia vida.