Raffaella Carrà.

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Matteo y Federica Pelloni, los sobrinos que Raffaella Carrà crió como hijos y que ahora quedan fuera de su herencia

Este pasado lunes, 16 de marzo, se ha conocido que la artista italiana nombró como heredero universal de su fortuna a su asistente personal.

Más información: El gran secreto que Raffaella Carrà se llevó a la tumba: tuvo un hijo adoptivo, Gian Luca, que hoy es su heredero universal

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Cuando están a punto de cumplirse cinco años del fallecimiento de Raffaella Carrà, uno de los grandes misterios que ha rodeado su muerte empieza a despejarse.

La cantante, que murió el 5 de julio de 2021 como consecuencia de un cáncer de pulmón, dejó un patrimonio millonario del que ahora se ha conocido su mayor beneficiario.

Las informaciones publicadas tras su deceso apuntaban a dos de sus sobrinos como los herederos de su inmensa fortuna. Sin embargo, la sorpresa ha sido al conocerse que su asistente personal, al que adoptó legalmente como su hijo, es su heredero universal.

Como ya hiciera Lina Morgan, otra de las grandes damas del espectáculo, al dejar todo el dinero amasado en vida a su chófer, la Carrà nombró en su testamento a su empleado y hombre de máxima confianza como el gran guardián de su legado musical y económico.

Una decisión que ha llamado mucho la atención, no solo por lo asombroso del caso, sino sobre todo y más importante, por haber echado a un lado a Matteo y Federica Pelloni, los hijos de su hermano a los que la estrella de la canción siempre trató como si fueran sus propios hijos.

Raffaella Carrà en una imagen de archivo.

Raffaella Carrà en una imagen de archivo. Getty Images

De hecho, fueron los hijos que nunca tuvo. Raffaella Carrà priorizó su carrera profesional y retrasó tanto la maternidad que, cuando creyó que había llegado el momento para tener descendencia, la madre naturaleza sentenció que ya era tarde.

En su lugar, la vida le ofreció a Matteo y Federica, hijos de su hermano Renzo, fallecido en 2001 a los 56 años por un tumor cerebral, un golpe que marcó para siempre a la artista.

La diva italiana se volcó "en cuerpo y alma" con ellos y los acompañó en el día a día. "Ha tomado el puesto de nuestro padre cuando ha muerto, nos ha dado siempre el mayor afecto y educación. Mi tía era una persona increíble, excepcional", afirmaron tras su muerte.

De Matteo y Federica apenas han trascendido datos biográficos más allá de su vínculo con su tía. Ambos han optado por replicar la férrea discreción que siempre practicó Carrà.

Se sabe que residen en la zona de San Marino y que han evitado exponerse en redes sociales y entrevistas.

Un detalle que sí se ha filtrado es que Federica se casó en 2011 en el pequeño Estado del Titán, en una boda en la que, como no podía ser de otra manera, estuvo presente una emocionada Raffaella.

Villas millonarias

Gian Luca Pelloni Bulzoni, hijo adoptivo de Raffaella Carrà, figura ya como dueño de dos de las grandes residencias de lujo de la artista en Roma y en la costa toscana, y como heredero universal de su patrimonio artístico.

Una orden del Tribunal de Roma ha confirmado que el secretario y mánager de la artista, es su "único heredero legítimo" de los bienes y de los derechos de imagen y de autor de la gran diva italiana.

En los documentos judiciales, él mismo se presenta como titular de los derechos sobre su nombre real y artístico, su voz, su imagen y la explotación económica de sus obras.

La italiana nombró a su hombre de confianza como su heredero universal.

La italiana nombró a su hombre de confianza como su heredero universal.

Los registros oficiales de la propiedad confirman ahora cómo Carrà trasladó en vida sus residencias más emblemáticas a manos de Pelloni Bulzoni, según informa el Corriere Della Sera.

En el catastro de Grosseto, la espectacular villa de Cala Piccola, en el Monte Argentario figura ya al 100% a nombre de Gian Luca Pelloni Bulzoni. Se trata de una mansión de lujo, de más de 500 metros cuadrados, con más de 20 habitaciones.

Lo mismo ocurre con la casa de Via Nemea, en Roma, donde la presentadora vivió durante décadas. El hijo adoptivo aparece como propietario y es además el lugar donde él vive en la actualidad.

Bulzoni también es dueño y señor de otros dos apartamentos de seis habitaciones, seis garajes y cinco trasteros.

El esquema estaba diseñado al milímetro. Pocos meses después de la muerte de la artista, Pelloni Bulzoni constituyó la empresa individual Arcoiris Edizioni Musicali, para gestionar los derechos de autor y de explotación de la obra de Carrà.

Desde la Fundación Raffaella Carrà han querido dejar claro ahora que aunque Gian Luca Pelloni Bulzoni es el heredero universal, no es el único. Según apuntan, la artista "no excluyó a ninguno de sus seres queridos" en sus últimas voluntades. Dicen que era una persona muy generosa.

Parece que lo que Raffaella le dejó a sus sobrinos se lo dio en vida, en la más estricta intimidad. Lo que les diera es la única herencia a la que pueden optar, ya que no tienen derecho a la legítima si existe un hijo -aunque sea adoptivo- en el testamento.

Conclusión: la adopción de Bulzoni ha desplazado a los sobrinos.

La diva italiana con Sergio Japino.

La diva italiana con Sergio Japino. Getty Images

A quien también habría dejado parte de su herencia en vida, según los medios italianos, es al coreógrafo y director de televisión Sergio Japino, el último gran amor de Raffaella Carrà.

Junto a él estuvo 30 años de idas y venidas, y aunque al final dejaron de ser pareja nunca perdieron su amistad y su vínculo profesional. Fue precisamente él quien anunció oficialmente la muerte de Raffaella en 2021.

Hasta que se demuestre lo contrario, y a pesar de la gran sorpresa que la diva tenía guardada al nombrar a Bolzoni como heredero universal, el reparto parece ser pacífico.