Jacob Elordi durante una entrevista en la televisión británica. Gtres
El lado íntimo de Jacob Elordi, el monstruo de 'Frankenstein' con raíces vascas que jugó rugby y señalaron de gay
Está nominado como Mejor actor de reparto por haber dado vida al monstruo de 'Frankenstein', la adaptación dirigida por Guillermo del Toro.
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Jacob Elordi (28 años) es el hombre del momento en Hollywood. Pero, ¿quién es cuando se apagan los focos?
El pasado febrero se estrenó la película que protagoniza con Margot Robbie (35), Cumbres borrascosas, y este próximo domingo, 15 de marzo -la madrugada del 16 en España- buscará alzarse con su primera estatuilla en los Premios Oscar.
El intérprete está nominado como Mejor actor de reparto por haber dado vida al monstruo de Frankenstein, la ambiciosa adaptación dirigida por Guillermo del Toro (61). Un trabajo por el que ya consiguió el Critics Choice Awards.
Jacob Elordi en un acto en París el pasado febrero. Gtres
Nacido en Brisbane en 1997, Jacob es el menor de tres hermanos. Hijo de John y Melissa, es el único varón de la familia.
En su biografía oficial suele leerse que es "de ascendencia española", pero a Jacob Elordi esa etiqueta le incomoda. Tanto que llegó a editar su propia página de Wikipedia para borrar lo de "español" y dejar claro que es descendiente de vascos.
Su abuelo paterno, Joaquín, nació en Ondarroa (Vizcaya) y emigró a Australia, donde trabajó cortando caña de azúcar antes de llevarse a toda la familia.
El padre de Jacob, John, nació en Markina-Xemein, vivió en Bilbao hasta los ocho años y se marchó después con su familia a Queensland. Esa historia familiar, según ha contado el propio actor en diferentes entrevistas, ha marcado su identidad.
Al intérprete, la actuación no le viene por herencia. Ha sido una de sus principales motivaciones desde que era un adolescente. Comenzó a interesarse por el teatro mientras estudiaba en St. Kevin’s College, en Melbourne, y posteriormente en Nudgee College, en Brisbane.
En el colegio compaginaba dos pasiones que muchos de sus compañeros no entendían: el rugby y la actuación.
Margot Robbie y Jacob Elordi en una entrevista en la televisión británica. Gtres
El propio actor ha recordado que esa combinación lo convirtió en blanco de burlas. Cuando empezó a actuar en teatro con apenas 12 años, algunos compañeros le llamaban "gay", como insulto, al considerar que la interpretación no encajaba con el modelo de masculinidad dominante en su entorno escolar.
Lejos de apartarlo de los escenarios, aquella experiencia reforzó su determinación. Elordi ha explicado que nunca sintió que esas críticas lo hicieran "menos hombre", sino que le ayudaron a entender lo arbitrarias que pueden ser las etiquetas.
Sus primeros pasos sobre el escenario llegaron con el musical escolar Seussical, donde interpretó al personaje de Cat in the Hat. Más tarde participó en varios cortometrajes, entre ellos Carpe Liam y Max & Iosefa.
Su primer contacto con un gran rodaje fue comoextra en Piratas del Caribe: La venganza de Salazar. Poco después consiguió su primer papel relevante en la película australiana Swinging Safari (2018).
Jacob Elordi en 'Frankenstein'. Gtres
Ese mismo año llegó el salto a la fama internacional con la comedia romántica de Netflix Mi primer beso, donde interpretó a Noah Flynn, un papel que lo convirtió en ídolo juvenil.
El reconocimiento definitivo arribó en 2019 con la serie de HBO Euphoria, en la que dio vida a Nate Jacobs, uno de los personajes más complejos del drama adolescente.
En los últimos años, Elordi ha intentado alejarse de la etiqueta de estrella juvenil apostando por proyectos más ambiciosos. En 2023 interpretó a Felix Catton en el thriller psicológico Saltburn y se metió en la piel de Elvis Presley en Priscilla, dirigida por Sofia Coppola (54).
Ahora, con su interpretación del trágico monstruo de Frankenstein, el actor australiano aspira a consolidarse definitivamente en la primera línea del cine internacional.
Un camino que comenzó hace años, entre los campos de rugby y los escenarios escolares, y que hoy lo sitúa a un paso del mayor reconocimiento de la industria cinematográfica.
Sin redes sociales
En contraste con la enorme exposición mediática que rodea su carrera, Elordi ha optado por mantener una relación muy distante con las redes sociales. Durante años contó con un perfil oficial en Instagram, pero finalmente decidió desactivarlo, alejándose de una plataforma que consideraba demasiado invasiva.
El actor ha explicado en distintas entrevistas que prefiere preservar su vida privada y mantener cierta distancia con la cultura de la exposición constante en Internet. Para él, las redes pueden convertirse en una presión añadida para los intérpretes jóvenes.
"Tengo un rechazo muy fuerte a perder mi vida por una industria. Me considero un actor y solo un actor. Así que para mí, la vida sigue fuera del set de rodaje y fuera de las cámaras y las luces", explicó.