La reina Mette-Marit.

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La reina Mette-Marit reaparece en medio de su baja médica y revela qué le devuelve la calma en sus peores días

La esposa de Haakon de Noruega ha encontrado su "refugio" mientras continúa su recuperación tras el trasplante de pulmón.

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La reina Mette-Marit (53 años) ha reaparecido después de que hace apenas una semana la Casa Real noruega comunicara que no iba a participar en un acto público hasta el próximo verano. Lo ha hecho a través de las redes sociales donde aparece sentada sobre un enorme telar de madera, vestida de manera informal y con una gran sonrisa en su cara.

La imagen, compartida en la cuenta de Instagram de la Familia Real, sirve para anunciar la reapertura de una de las exposiciones que han estado cerradas durante el luto oficial por la muerte de Harald V el pasado 28 de agosto. Se trata de la muestra Threads in Time que presenta tejidos visuales de las colecciones reales.

Una de las obras de la exhibición es un telar que cuelga del salón de la Reina en Kongsseteren, la residencia privada de los Reyes en Oslo. En la exposición, la obra se puede experimentar en una construcción que recrea el salón de la Reina.

"Cuando me siento ante el telar, muchas cosas se calman. El tiempo transcurre más despacio y resulta imposible tener prisa. Tejer lleva tiempo, pero el telar también te devuelve algo: tiempo y espacio. Un refugio", ha asegurado Mette-Marit, quien actualmente está de baja médica en proceso de recuperación tras su trasplante de pulmón.

"El tejido también representa nuestro tiempo compartido: la historia de la nación. En este país llevamos miles de años tejiendo y hemos utilizado los tejidos tanto como objetos de uso cotidiano como en el arte. La exposición presenta tapices de las Colecciones Reales creados entre 1899 y 1955, y muestra cómo los tapices han sido transmisores de la historia y tesoros culturales", ha explicado la monarca.

Parece que la esposa de Haakon de Noruega (53) ha encontrado en este pasatiempo el refugio que le devuelve la calma en sus peores días. Desde que fuera intervenida el pasado mes de junio lo cierto es que Mette-Marit no ha terminado de encontrarse del todo bien.

En un proceso como el suyo es algo normal, advirtieron sus médicos. Por eso, y ante las continuas y sonadas ausencias que estaba protagonizando en importantes actos públicos, la Casa Real ha preferido que se mantenga al margen de las funciones de su cargo hasta su completa recuperación y pueda volver a la actividad al cien por cien.

El destino quiso que su operación y su nuevo papel como Reina casi coincidieran en el tiempo. Era el 17 de junio cuando la entonces princesa ingresaba en el Hospital Nacional de Oslo para recibir unos órganos nuevos y terminar con la fibrosis pulmonar crónica que arrastraba desde hace años y que se había complicado últimamente.

Mette-marit en el funeral de Harald.

Mette-marit en el funeral de Harald. Gtres

Solo dos meses después el rey Harald fallecía y su hijo, Haakon, y su esposa, Mette-Marit, se convertían automáticamente en los nuevos reyes de Noruega. Fueron unos días frenéticos para despedir al difunto Rey y dar paso a la nueva Familia Real.

Mette-Marit no pudo estar por complicaciones en su estado de salud ni en la Jura de la Constitución de Haakon, que marcó el inicio de los nuevos tiempos, ni en la apertura del Parlamento, casi igual de importante que el acto anterior.

La apertura del Parlamento noruego, el Storting, establece el inicio del curso parlamentario, presenta las prioridades del Gobierno y constituye una de las principales obligaciones constitucionales del monarca. La propia Casa Real la define como una de las ceremonias oficiales más solemnes del país.

Las dos ausencias de la reina por fuerza mayor fueron suplidas por su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra (22), quien ocupó su lugar de manera sobresaliente.

El doctor Are Holm, el reputado neumólogo que atiende a la monarca, explicó hace semanas que el proceso duraría aproximadamente un año, con estrecha vigilancia para detectar infecciones o episodios de rechazo del órgano trasplantado.