Prisión de Ila en Noruega.

Prisión de Ila en Noruega. Getty Images

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Marius Borg, trasladado a la prisión de Ila, un antiguo campo de concentración nazi donde están los presos más peligrosos

La prisión se encuentra a 12 kilómetros de Oslo y recrea una sociedad en miniatura. Su principio es que la vida dentro sea lo más parecida a la exterior.

Más información: Marius Borg apela la sentencia del tribunal que le condena a cuatro años de prisión por dos violaciones y una agresión

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Marius Borg (29 años), en prisión preventiva desde el 2 de febrero, ha sido trasladado de cárcel. El hijo de la princesa Mette-Marit (52) se encontraba recluido en el centro penitenciario de Oslo Fengsel, en pleno corazón de la capital noruega, y ahora ha sido reubicado en el penal de Ila en Bærum, a 12 kilómetros de Oslo.

Este movimiento responde a las obras de reforma que se están llevando a cabo aquí para modernizar, aún más si cabe, sus instalaciones. "La mayor parte de los edificios existentes serán demolidos para dar paso a la construcción de una nueva prisión adaptada a la administración penitenciaria moderna", aseguran desde la cárcel.

Los trabajos de mejora se extenderán hasta el año 2031, así que mientras tanto los 250 internos que habitaban sus instalaciones se han ido recolocando en otros penales.

Marius Borg en una imagen de archivo.

Marius Borg en una imagen de archivo. GTRES

Fue el lunes 15 de junio cuando cerró sus puertas, precisamente el mismo día en el que se leyó la sentencia de Borg, que le condena a cuatro años de prisión por dos violaciones y una agresión a una de sus exparejas.

De hecho, los abogados del joven confirmaron que se iban a reunir con Marius tras el veredicto judicial para estudiar los siguientes pasos a seguir y que ese encuentro se iba a producir ya en la nueva prisión en la que se encontraba.

Campo de concentración

El hijo de la Princesa heredera está recluso ahora en la cárcel de Ila, conocida por albergar a los delincuentes más peligrosos de Noruega. Cuenta con 124 plazas distribuidas en 12 módulos y el perfil de los prisioneros es sobre todo condenados por delitos sexuales y de violencia extrema.

Ila se construyó originalmente como una prisión de mujeres -nunca se usó con esta finalidad- y se utilizó como campo de concentración para hasta 5.000 personas durante la guerra. En el verano de 1941, las fuerzas de ocupación necesitaron un lugar donde encerrar a todos los que iban siendo arrestados de manera sucesiva.

Poco después de que el edificio principal entrara en funcionamiento, los alemanes se dieron cuenta de que tenían que ampliarlo. Se inició una construcción masiva de barracones donde los prisioneros eran hacinados por todas partes. En las celdas había literas de tres niveles en cada pared.

Cárcel de Ila en Noruega.

Cárcel de Ila en Noruega. Getty Images

Personalidades conocidas como los primeros ministros Einar Gerhardsen y Trygve Bratteli, el atleta Birger Ruud, el escritor Johan Borgen y el profesor Francis Bull fueron recluidos en el campo de prisioneros.

Cuando se firmó la paz el 8 de mayo de 1945, los internos del campo de concentración fueron liberados e Ila empezó a funcionar como una prisión normal.

Vida como en el exterior

El sistema penitenciario noruego se centra en la rehabilitación y la reinserción en lugar del castigo. Su principio es que la vida dentro sea lo más parecida posible a la del exterior, algo que en el caso de Marius es un tanto complicado ya que en su caso gozaba de una de series de privilegios reales.

Bajo esta premisa, la cárcel de Ila funciona como una sociedad en miniatura en medio del bosque. Los internos tienen cada uno su celda individual con una cama y una zona de escritorio para el estudio o la lectura, dando la impresión más de una habitación de una residencia universitaria que de una celda propiamente dicha. Por ejemplo, la oferta escolar en este centro penitenciario se puede equiparar perfectamente a la de fuera.

La prisión tiene un edificio de actividades con gimnasio, biblioteca y sala de música que se utilizan con frecuencia. Cuentan también con su propio taller de costura, de carpintería y taller mecánico.

Hay servicios religiosos, que se celebran cada domingo en la capilla. Los internos disponen de su propia tienda donde pueden comprar productos con una 'tarjeta bancaria' propia, y de un servicio de salud compuesto por enfermeros, médicos, fisioterapeuta y dentista, que ofrece los mismos servicios sanitarios que en el exterior de la sociedad.

Por último, tienen hasta 10 programas diferentes impartidos por instructores permanentes. A través de las actividades de los programas, la formación laboral y la asistencia a la escuela, Ila facilita las condiciones para que los internos puedan vivir una vida libre de delincuencia fuera de los muros.

Visitas

Se cumplen 10 días desde que Marius Borg está en su nuevo 'hogar' y no han trascendido datos aún de su adaptación. En un escrito, de su puño y letra, que envió a uno de los medios de comunicación más importantes de Noruega aseguró que el trato en su anterior cárcel había sido terrible e injusto.

"Estoy aislado y prácticamente sin contacto social con otras personas. Esto se debe a que la fiscalía y el juez temen que mi ex reciba un mensaje de texto o una llamada mía. Es tan absurdo e irracional que no encuentro palabras para expresar mi frustración".

El hijo de Mette-Marit tiene derecho a dos visitas a la semana en la nueva cárcel, repartidas entre los lunes, los jueves, los sábados y los domingos. Los martes, los miércoles y los viernes no se admiten visitantes.

Mette-Marit s eencuentra en el hospital tras su trasplante de pulmón.

Mette-Marit s eencuentra en el hospital tras su trasplante de pulmón. GTRES

No está permitido llevar comida, líquidos, tabaco ni artículos de aseo a la visita. Los objetos como paquetes, cartas, ropa, etc. destinados a la persona interna deben enviarse por correo. La persona visitante tampoco puede entregar dinero a la persona interna.

De momento, que se sepa, nadie ha visitado a Marius Borg en la cárcel de Ila, aparte de sus abogados. Su ingreso en este centro coincidió con el trasplante de pulmón de su madre, que sigue ingresada.

Este jueves, 25 de enero, se ha conocido que el hijo de Mette-Marit ha apelado la sentencia y ahora está pendiente de ser remitida al juzgado correspondiente. El 13 de julio se revisará su situación penitenciaria y se decidirá si continúa en preventiva o no.