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image.png Imagen extraída del vídeo.

Casas Reales IMAGEN PREOCUPANTE

Mohamed VI reaparece desmejorado y con dificultades para caminar: la imagen que alarma sobre su estado de salud

El monarca ha presidido los actos religiosos solemnes con motivo del 28º aniversario del fallecimiento de su padre, el monarca Hasan II.

Más información: Fasto militar a 42 kilómetros del caos: Mohammed VI preside un acto multitudinario en Tetuán en plena crisis en Ceuta

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El rey Mohamed VI de Marruecos (63 años) ha reaparecido este pasado lunes, 21 de septiembre, para presidir los actos religiosos solemnes con motivo del 28º aniversario del fallecimiento de su padre, el monarca Hasan II.

Se ha tratado de una velada religiosa que ha tenido lugar en el Mausoleo Mohammed V en Rabat. Es la primera imagen del monarca tras alrededor de dos meses aislado del foco institucional.

La presencia del soberano alauí ha vuelto a encender las alarmas sobre su estado de salud, mostrándose visiblemente desmejorado y con evidentes dificultades de movilidad durante el desarrollo de la ceremonia.

En el revelador vídeo que acompaña este artículo, y que se ha convertido en viral en redes sociales, se ve cómo el soberano apenas si mantiene el equilibrio, y lo sigue de cerca, muy pendiente de sus pasos, su hijo, Moulay Hassan (23).

La figura del heredero en estos momentos es crucial y refuerza la imagen de continuidad dinástica en un trance en el que la salud del monarca centra constantemente las miradas dentro y fuera del país.

Lo cierto es que precisamente por estos problemas de salud, cada día más acuciantes, la agenda institucional del monarca se ha visto muy reducida, de un tiempo a esta parte, protagonizando un repliegue público.

En lo que va de año 2026, las intervenciones de Mohamed VI se cuentan de forma testimonial, habiendo cumplido apenas una decena de compromisos oficiales.

Este acusado aislamiento contrasta drásticamente con la intensa actividad que solía desplegar en ejercicios anteriores.

El evidente deterioro físico de Mohamed VI y la progresiva reducción de sus actos de agenda vuelven a poner en el foco mediático internacional la sucesión al trono de Marruecos y el papel que progresivamente va asumiendo el príncipe heredero, Moulay.

La imagen de fragilidad proyectada durante los homenajes a Hasan II refuerza la percepción de un reinado en fase de transición.

La última vez que Mohamed Vi acudió a un acto público fue el pasado 31 de julio, cuando presidió la ceremonia de juramento de los nuevos oficiales graduados de las Fuerzas Armadas y de seguridad, en el Palacio Real de Tetuán.

La cita cobraba una singularidad añadida, pues el monarca alauita se encontraba ya instalado en Tetuán disfrutando de sus tradicionales vacaciones estivales.

Ya en aquellas imágenes, enmarcadas en plena crisis migratoria de Ceuta, se veía a un monarca débil y un tanto renqueante, pero presentaba, en suma, un aspecto algo mejor que el que ha lucido este pasado lunes.

Problemas de salud

La pregunta parece obligada: ¿qué le pasa a Mohamed VI?

Según el último parte, el Rey padece una "lumbociática mecánica asociada a una contractura muscular en la parte baja de la espalda", con dolor lumbar y espasmos, que requiere tratamiento y un periodo de descanso cuyo plazo no se ha precisado.

Este tipo de dolencia puede ser muy incapacitante: dificulta estar de pie, caminar durante mucho tiempo y, sobre todo, aguantar largas ceremonias oficiales.

A esto se suman sus antecedentes cardíacos. En 2018 fue operado en París para corregir un trastorno del ritmo del corazón (un flutter o arritmia auricular), y en 2020 volvió a ser intervenido en Rabat por una recurrencia del mismo problema.

En ambas ocasiones, el Palacio subrayó que las operaciones fueron un éxito. Aun así, el hecho de que se hayan espaciado sus apariciones ha alimentado la percepción de que su salud cardiovascular es delicada.