El rey Carlos III junto a su esposa, la consorte Camila, en Ascot, en 2024. Gtres
Carlos III finalmente sí invita a Eugenia y Beatriz de York a Ascot: "No se las quiere juzgar por los pecados de sus padres"
Con esta decisión, el Rey respalda públicamente a sus sobrinas, quienes no acudirán, por cierto, a la misa de Pascua, celebrada el próximo domingo.
Más información: Beatriz y Eugenia de York, cada día más proscritas: han sido vetadas también en la misa de Pascua de la Familia Real
Carlos III (77 años) ha dado un paso al frente muy significativo: finalmente, pese a lo publicado hace unos días, sí ha invitado a Beatriz (37) y a Eugenia de York (35) a la procesión de carruajes de Royal Ascot, uno de los grandes escaparates de la monarquía británica.
Dicho de otro modo, el monarca no veta ni cancela a sus sobrinas. Más bien lo contrario, a la luz de esta decisión: las respalda. En medio de la tormenta que azota a la Familia Real por el nuevo escándalo del expríncipe Andrés (65), el Rey protege y secunda a las Princesas.
Ambas han sido formalmente invitadas a participar en el próximo Royal Ascot, el festival hípico más prestigioso del Reino Unido. La decisión busca marcar distancia entre las jóvenes y los graves problemas judiciales que enfrenta su padre.
Eugenia y Beatriz de York junto a su padre, Andrés Mountbatten-Windsor, en una imagen de 2012.
Tras el arresto de Andrés y su exclusión definitiva de la vida institucional de la monarquía, las hijas del exduque de York han quedado en una posición incómoda: fuera de la agenda oficial, pero sin romper del todo los lazos familiares con el trono.
La invitación a Royal Ascot no es un asunto menor. El desfile en carruajes por el recinto y la entrada al Recinto Real -reservado exclusivamente para miembros de la familia y unos pocos invitados selectos- tienen un fuerte valor protocolario.
Carlos III, según recoge The Sun, ha querido expresamente que Beatriz y Eugenia formaran parte de la procesión inicial, junto a otros miembros de la casa Windsor. "Todo indica a que no se las quiere juzgar por los pecados de sus padres", apunta una fuente a dicho medio.
Así, mientras Andrés enfrenta una de las caídas más duras de la monarquía moderna, sus hijas son tratadas con consideración, como víctimas colaterales de un error ajeno.
En Ascot, se espera además que sus esposos -Edoardo Mapelli Mozzi y Jack Brooksbank- acompañen a las Princesas.
Carlos III, en Ascot, en 2024. Gtres
Según fuentes oficiales, Eugenia y Beatriz han sabido poner distancia del escándalo familiar. Ninguna de las dos ha visitado recientemente a su padre en Sandringham, aunque siguen mostrando lealtad y cariño en privado.
Ambas jóvenes, que no son miembros activos de la Familia Real desde hace años, se han centrado en sus proyectos personales. Beatriz compagina la maternidad con su trabajo en el ámbito de la tecnología y la educación.
Eugenia, por su parte, continúa ligada a causas benéficas y sociales, especialmente las relacionadas con la salud y los derechos humanos, junto a su esposo Jack Brooksbank.
Su tío Carlos siempre las ha protegido: "Carlos siempre ha mostrado cariño y compasión hacia sus sobrinas. (...) Sabe que no son responsables de lo ocurrido y quiere demostrarlo públicamente".
El ocaso de Andrés
Lo de Andrés es ya una historia de deshonra documentada con crudeza. Tras su vinculación con el financiero y depredador sexual Jeffrey Epstein, la Corona le retiró sus títulos honoríficos, su papel en la Royal Lodge de Windsor y cualquier representación oficial.
Ahora, su situación personal ha tocado fondo: no sólo ha sido arrestado, sino que vive prácticamente aislado en una residencia menor dentro de la finca de Sandringham.
Fuentes cercanas aseguran que ha sido reubicado en Marsh Farm, donde se prepara para trasladarse a un pequeño refugio de cinco habitaciones, Marsh Lodge, protegido de la vista pública por una valla.
En su jardín, incluso se ha instalado una caravana estática de segunda mano -una Willerby Meridian Lodge valorada en 26.000 libras- pagada con fondos de manutención proporcionados por el propio Carlos III.
El expríncipe Andrés. Gtres
Según informantes citados por la prensa británica, Andrés se adapta sorprendentemente bien a esta nueva etapa. "Ha disfrutado de la caravana, le resulta algo diferente. Es un hombre cambiado", afirmó una fuente.
No a la misa de Pascua
Aunque se ha confirmado su participación en Royal Ascot, las princesas han optado por no asistir al tradicional servicio religioso de Pascua en la Capilla de San Jorge, en Windsor. La decisión ha sido interpretada como una estrategia de prudencia.
Fuentes cercanas al Palacio han asegurado que ambas cuentan con la comprensión del propio monarca, quien, en este caso, ha respaldado sus "planes alternativos" para la Semana Santa.