El príncipe Andrés, en una imagen de archivo.

El príncipe Andrés, en una imagen de archivo. Gtres

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El expríncipe Andrés vuelve a quedar bajo sospecha tras salir a la luz nuevos contactos con Jeffrey Epstein: los detalles

Archivos desclasificados señalan que el hermano de Carlos III habría invitado al financiero al Palacio de Buckingham en 2010.

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El expríncipe Andrés (56 años) vuelve a situarse en el centro de la polémica tras la publicación de nuevos documentos judiciales relacionados con Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense acusado de tráfico sexual de menores que murió en 2019 en una cárcel de Nueva York.

La información, revelada por The Times y basada en archivos recientemente desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, arroja nuevas dudas sobre el vínculo entre ambos y sus contactos posteriores a la condena del magnate.

Según la documentación, Andrés Mountbatten-Windsor habría invitado a Epstein a visitar el Palacio de Buckingham en septiembre de 2010, apenas un mes después de que el financiero terminara de cumplir su arresto domiciliario en Estados Unidos tras declararse culpable de delitos relacionados con la prostitución de menores.

El intercambio de correos electrónicos fechado el 29 de septiembre de ese año sugiere que Epstein comunicó al duque que se encontraba en Londres.

El príncipe Andrés y su exmujer Sarah Ferguson, el pasado septiembre.

El príncipe Andrés y su exmujer Sarah Ferguson, el pasado septiembre. Reuters

En esos mensajes, el hijo de la reina Isabel II aparentemente le explicó que no podía acudir a un almuerzo debido a un compromiso con un "príncipe saudí", aunque sí mostró disponibilidad para verlo más tarde ese mismo día.

"Encantado de que hayas venido a BP", escribió Andrés, utilizando la abreviatura habitual para referirse al Palacio de Buckingham. "Ven con quien sea, y estaré aquí libre desde las 16:00 hasta las 20:00". La respuesta de Epstein, siempre según la documentación, fue corta: "Nos vemos a las 4".

Los archivos también sugieren que el financiero organizó un encuentro social entre el que fuera príncipe británico y una mujer rusa de 26 años ese mismo año.

No se han aportado detalles adicionales sobre la naturaleza de esa reunión, aunque el contenido forma parte del material publicado por las autoridades estadounidenses, que incluye más de tres millones de páginas, alrededor de 2.000 vídeos y unas 180.000 imágenes relacionadas con la investigación criminal sobre Epstein y las circunstancias de su muerte.

Entre las imágenes que forman parte de la documentación, algunas supuestamente muestran al expríncipe Andrés en una posición comprometida junto a una mujer tendida en el suelo, lo que ha reavivado así la opinión pública sobre su conducta.

No obstante, las fotografías no han sido contextualizadas plenamente en los documentos difundidos, y el equipo legal del duque de York no se ha pronunciado públicamente sobre estas nuevas revelaciones hasta el momento.

La relación entre Andrés y Epstein lleva años generando controversia. El príncipe ha negado reiteradamente haber tenido conocimiento de los delitos del financiero y siempre ha defendido que su contacto con él fue limitado.

Sin embargo, las críticas se intensificaron tras la entrevista que concedió a la BBC en 2019, en la que trató de explicar su vínculo con Epstein. Aquella aparición televisiva fue ampliamente cuestionada y provocó que el miembro de la familia real anunciara su retirada de la vida pública.

El golpe definitivo a su reputación llegó en 2022, cuando alcanzó un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre, una de las víctimas más visibles de Epstein, que lo acusaba de agresión sexual cuando ella era menor de edad.

El expríncipe Andrés.

El expríncipe Andrés. GTRES

Aunque el que fuera nunca admitió culpabilidad, el pacto económico y la presión mediática derivaron en la pérdida de sus títulos militares honoríficos y en la renuncia al tratamiento de "Su Alteza Real" en funciones oficiales.

Desde entonces, Andrés ha mantenido un perfil bajo, residiendo principalmente en Royal Lodge, en Windsor, y alejándose de los actos institucionales de la monarquía británica.

Además, cada nueva filtración relacionada con Epstein vuelve a situarlo en el foco mediático y complica la estrategia de la Casa Real para distanciarse definitivamente del escándalo.