El expríncipe Andrés se trasladará a la finca privada Sandrigham al finalizar las fiestas navideñas.

El expríncipe Andrés se trasladará a la finca privada Sandrigham al finalizar las fiestas navideñas. GTRES

Casas Reales A LA ESPERA DEL 'DESTIERRO' DEFINITIVO

Todos los detalles de la mudanza del expríncipe Andrés a la finca de Sandrigham en medio de nuevas acusaciones

El esperado cambio de residencia del hermano del rey Carlos III se producirá a principios del presente 2026, aunque con cierto retraso.

Más información: La caída a los infiernos de Andrés: cómo el caso Epstein convirtió al Príncipe en un ciudadano 'apestado' y proscrito

Publicada

Tras unas navidades empañadas por las nuevas implicaciones del expríncipe Andrés (65 años) con Jeffrey Epstein, la Casa Real británica se prepara para el traslado del miembro más polémico del clan Windsor a la finca privada de la Familia Real en Sandringham.

Dos meses después de que el royal fuera despojado de todos sus títulos y honores reales, el 17 de octubre de 2025, se espera que el rey Carlos III (76) inicie lo antes posible la mudanza de su hermano.

Según la prensa británica, el Andrés Mountbatten-Windsor abandonará definitivamente el Royal Lodge, en la finca de Windsor, una vez que finalicen las fiestas navideñas. Pero, lejos de lo que pueda parecer, su esperado cambio de casa no será inminente.

Sarah Ferguson y el príncipe Andrés en Ascot, año 2019.

Sarah Ferguson y el príncipe Andrés en Ascot, año 2019. Gtres

Mudanza con sabor a destierro

Todo parece indicar que el cambio de domicilio llegará con retraso. Según el diario The Sun, el que fuera duque de York dejará su vivienda de 30 habitaciones a principios del presente 2026, probablemente en febrero.

La demora en dejar de una vez por todas su residencia en Royal Lodge tiene sus porqués.

Por mucho que desde Buckingham quieran correr por cerrar este capítulo y cristalizar de manera efectiva el 'destierro' de Andrés, las grandes dimensiones del inmueble y la cantidad de enseres personales y de familia que este alberga hacen que el proceso se desarrolle de manera más lenta de lo esperado... y de lo deseable también, dadas las circunstancias.

A esto se suma el hecho de que el hermano menor del rey Carlos III lleva 21 años afincado en esta propiedad. Se mudó a la residencia en 2004 tras varios meses de reformas. En este tiempo ha acumulado innumerables pertenencias.

El expríncipe Andrés recibirá una compensación económica como indemnización por reubicación.

El expríncipe Andrés recibirá una compensación económica como "indemnización por reubicación". GTRES

Por otro lado, cabe recordar que la casa a la que se trasladará en Sandringham tendrá un tamaño mucho menor que el de su actual hogar. Pasar de una casa grande a una más modesta, y más reducida en metros cuadrados, presenta no pocas dificultades.

Ahora toca reducir el mobiliario, los recuerdos y los objetos personales a la mínima expresión. Es exactamente el mismo punto en el que se encuentra su exmujer, Sarah Ferguson (66), quien ha compartido las más de cuatro paredes del Royal Lodge durante más de dos décadas.

Al igual que Andrés, la madre de las princesas Beatriz (37) y Eugenia de York (35) están empacando sus pertenencias y preparan su marcha a una nueva vivienda.

Aún se desconoce aún el domicilio exacto donde se instalará el extinto matrimonio tras serles retirados los títulos reales y honores a Andrés. Una cosa es segura: la decisión se tomará de común acuerdo con Carlos III.

Según ha deslizado la prensa británica, Sarah Ferguson podría fijar su residencia en la exclusiva casa de campo que tienen su hija mayor y su marido, el empresario inmobiliario Edoardo Mapelli Mozzi (41), en los Cotswolds.

Bill Gates conversa con el entonces príncipe y duque de York, Andrés, y  su hermano el príncipe Carlos, durante la Cumbre sobre la Malaria el 18 de abril de 2018 en Londres.

Bill Gates conversa con el entonces príncipe y duque de York, Andrés, y su hermano el príncipe Carlos, durante la Cumbre sobre la Malaria el 18 de abril de 2018 en Londres. Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.

Nuevas acusaciones contra Andrés

En plena cuenta atrás para la mudanza de Andrés, nuevas acusaciones empañan la ya denostada figura del que fuera hijo favorito de la reina Isabel II de Inglaterra.

La Oficina del Gabinete -el Cabinet Office británico- ha sido acusada de encubrir a la Familia Real británica en asuntos relacionados con los gastos de viajes del ex duque de York como enviado comercial del Reino Unido.

Según adelanta el diario The Guardian, los documentos entregados a los Archivos Nacionales muestran cómo la citada entidad retiró "en el último momento" unas actas sobre visitas oficiales del entonces príncipe Andrés que detallaban "un cambio de normas".

Según Andrew Lownie, la reina Isabel II de Inglaterra fue cómplice de sus hijos en su corrupción financiera.

Según Andrew Lownie, la reina Isabel II de Inglaterra fue cómplice de sus hijos en su corrupción financiera. GTRES

Dicha modificación se habría realizado para que sus gastos como enviado comercial (unas 90.000 libras adicionales a su presupuesto, con viajes previstos a China, Rusia, Sudeste Asiático y España) fueran asumidos por la Royal Travel Office.

Una decisión que algunas voces interpretan como un intento más de mantener en secreto todo lo relativo a Andrés y, en general, de blindar los archivos de la Familia Real.

Por otro lado, los archivos recogen episodios vinculados a Diana de Gales incluida la negativa de Downing Street a divulgar el contenido de una conversación "confidencial" entre los exmandatarios Tony Blair y Jacques Chirac tras el accidente que le costó la vida en París el 31 de agosto de 1997.

Los documentos recogen también una anécdota de 1994 en la que el Número 10 tuvo que disculparse porque un telegrama de cumpleaños de John Major a la Reina Madre fue mal dirigido de manera "incorrecta" por British Telecom. Algo que indignó a su secretario pero no a ella misma, que respondió con un mensaje de agradecimiento.

El expríncipe Andres y Sarah Fergusson en un acto público.

El expríncipe Andres y Sarah Fergusson en un acto público. Gtres

Andrés, apartado de la vida pública

Mientras los escándalos y acusaciones se suman, una tras otra, sobre Andrés Mountbatten-Windsor, este se mantiene al margen de la vida pública.

Ha trascendido que tanto él como su exmujer estuvieron presentes en el bautizo de Athena, la segunda hija de la princesa Beatriz (37) y su marido, Edoardo Mapelli Mozzi (42), que tuvo lugar el pasado 12 de diciembre en el Palacio de St James en Londres

En lo que respecta a las Navidades, Andrés no asistió a la tradicional reunión navideña con la familia Windsor en Sandringham Estate, en Norfolk.

Mientras tanto, sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, acudieron el martes pasado a la fiesta de Navidad anticipada de la Familia Real en el Palacio de Buckingham sin sus padres. Lo cierto es que, a pesar de la controversia, las jóvenes siguen siendo muy queridas por su tío, el monarca.

Andrés de York y Virginia Giuffre junto a Ghislaine Maxwell.

Andrés de York y Virginia Giuffre junto a Ghislaine Maxwell.

Sin señales en Royal Lodge

La reciente publicación de los archivos de Epstein no ha hecho más que echar más leña al fuego. Tanto Andrés como Sarah Ferguson siguen negando cualquier irregularidad en su relación con el multimillonario y su pareja, Ghislaine Maxwell (64).

En una de las fotografías que han salido a la luz, se ve al expríncipe acostado en el regazo de cinco mujeres elegantemente vestidas en el salón de Sandringham, mientras Maxwell se encuentra en la parte de atrás.

Un detalle anecdótico. Este año, por primera vez desde que Andrés se mudó a Royal Lodge, no se han colocado decoraciones en el exterior de la residencia.

Una señal inequívoca de la especie de Requiescat in pace establecido por la Familia Real en todo lo que rodea al príncipe destronado. Mejor no hacer ruido antes del estruendo final que supondrá la polémica mudanza.