Cristina abandonaba con semblante serio su casa de Ginebra.

Cristina abandonaba con semblante serio su casa de Ginebra.

Casas Reales MALAS NOTICIAS

Cristina, destrozada: sus primeras imágenes tras conocerse la condena a Urdangarin

La hermana del rey ha aparecido a la salida de su casa en Ginebra cabizbaja y con un semblante muy serio tras conocer la confirmación del Supremo que envía a su marido a prisión.

La infanta Cristina (52 años) ha recibido la noticia de que el Supremo ha ratificado la condena de cinco años y diez meses de cárcel para su marido, Iñaki Urdangarin (50), a menos de 24 horas de su cumpleaños y desde la distancia que separa España de Ginebra. Sin embargo, los kilómetros no rebajan la tensión que existe en estos momentos en su hogar y ha sido precisamente cuando abandonaba su casa suiza donde ha sido captada por las cámaras de los fotógrafos que ansiaban su primera reacción.

Iñaki y Cristina, la pareja que ha sobrevivido a siete años de escándalo y presión

La imagen no se ha hecho esperar y este mismo martes por la mañana, apenas una hora después de confirmarse la sentencia, se producía la aparición de Cristina de Borbón ante los paparazzi. Sin ocultar el difícil momento que atraviesa, con un semblante muy serio, sin poder sonreír y con la mirada en el suelo, la hermana del rey mostraba su preocupación por el futuro de su marido.

Cristina saliendo de su casa en Ginebra.

Cristina saliendo de su casa en Ginebra. Gtres

La ex duquesa de Palma ha optado por un look casual pero formal para su primera imagen tras conocerse la proximidad de la entrada en prisión de Iñaki Urdangarin. Elegía una camisa blanca con pantalón de pinzas en azul marino, que combinaba con unas bailarinas de charol en color maquillaje y una chaqueta en tono claro. A pesar de lo sofisticado de su atuendo, el rostro de la infanta era el foco de todas las miradas, que muestra lo que debe estar pasando por su mente en estos instantes.

Con paso firme y acelerado ha intentado esquivar lo más rápido posible a los fotógrafos. Se mantenía cabizbaja y sin mirar en ningún momento al frente, algo que siempre ha hecho e incluso daba los buenos días a la prensa en ocasiones anteriores. Pero la de este martes no era una ocasión más.

[Más información: Cristina, su 53 cumpleaños más desgraciado: este miércoles, un día para no celebrar]