El presentador Josep Pedrerol.
Josep Pedrerol, 60 años: "Como un yogur a las 3:30 antes de acostarme, y por la mañana tomo fruta y café con sacarina"
"Tengo horarios diferentes a los demás, pero ordenados", confiesa el periodista, que afronta en unos días su nueva etapa en Mediaset.
Más información: Josep Pedrerol, 60 años: "Me gusta mucho cenar bien. Para mí el viernes es la mejor noche, con una copita de vino"
Es el movimiento del año en la televisión deportiva: Josep Pedrerol y todo su equipo de El Chiringuito han puesto rumbo a Mediaset tras más de una década de éxito imbatible en Atresmedia.
Un desembarco de altura que coloca de nuevo al comunicador catalán en el centro de todas las miradas.
Sin embargo, más allá de los focos del plató, el periodista mantiene intactos los principios con los que creció: desde su carácter campechano a las costumbres cotidianas que, siempre que puede, mantiene a rajatabla para garantizarse momentos de calidad.
Josep Pedrerol en 'El Chiringuito de Jugones'.
El ritual del viernes: siesta, buena mesa y vino
Acostumbrado a vivir a mil revoluciones de domingo a jueves, el cierre de la semana laboral marca su particular oasis personal.
El viernes es, para él, un día sagrado de desconexión donde aprovecha para echarse una siesta en cuanto puede y entregarse al placer de la gastronomía. Así lo explicó en una entrevista con la revista Algente.
"Me gusta mucho cenar bien, entonces para mí el viernes es la mejor noche, porque puedo cenar tranquilamente sin tener que ir al trabajo después, así que me gusta cenar bien y tomar una buena copita de vino tinto. Esa es mi felicidad, esencialmente".
Entre diario, cuando trabaja, sus rutinas son mucho más estrictas. "Suelo tomar un yogur a las 3.30 antes de acostarme, por la mañana lo primero e imprescindible: fruta y café con sacarina, para afrontar el día".
"Entre las cuatro y las cuatro y cuarto, es hora de comer y para la cena me escapo un rato del Chiringuito de diez a once menos cuarto y ceno antes del programa. Así que tengo horarios diferentes a los demás, pero ordenados", ha revelado.
En lo que respecta a su vocación periodística, no surgió por casualidad, sino al calor del negocio familiar en su Barcelona natal.
Rodeado desde niño de tecnología, Pedrerol comprendió muy temprano cuál era su camino.
"Recuerdo mi infancia con muchos auriculares en casa y muchos aparatos de radio porque mi familia tenía una empresa de electrónica y siempre estaba rodeado de ellos", confesó en su charla con la citada publicación.
"Yo creo que eso me llevó a la radio, siempre pensé que algún día trabajaría en esto. Recuerdo lo feliz que era con mi familia, mis hermanos, en Barcelona. Ahí aprendimos que para conseguir los objetivos… ¡Hay que trabajar!", detallaba.
Esa cultura del esfuerzo y el tesón fue el pilar sobre el que edificó una carrera que hoy suma décadas en la élite de los medios de comunicación.
Cuando no está analizando la actualidad futbolística, su gran vía de escape es el cine. Siente especial predilección por las grandes obras del séptimo arte y las pantallas de gran formato.
"Me gustan los clásicos del cine, alguna película de Hitchcock que no haya visto, o volver a ver Casablanca… Cuando tengo un par de horas libres, es lo que más me gusta. Tengo en casa una pantalla grande y me encanta ver cine en el cine y también ver cine en casa", expresa.
Y añade: "Para los más veteranos, con cierta edad, tener una pantalla en casa es una maravilla. Los chavales tienen otra mentalidad, han crecido con el móvil y con la tablet y son capaces de ver una película en cualquier dispositivo, no valoran el placer de verlo en pantalla grande".
Con las pilas cargadas tras sus rituales del fin de semana y con la ilusión intacta del primer día, Josep Pedrerol ya alista su nueva etapa televisiva, listo para volver a revolucionar las noches deportivas ahora desde el escaparate de Mediaset.