El mejor bocata para David de Jorge
David de Jorge, chef: "El mejor bocata no lleva jamón, añade una rodaja de tomate y 5 cucharadas de alioli"
El bocadillo es uno de los grandes clásicos de la gastronomía española. Fácil de preparar, económico y perfecto para cualquier momento del día, admite prácticamente cualquier combinación de ingredientes.
Desde los más tradicionales de jamón o tortilla hasta versiones más elaboradas con carnes, quesos y salsas, lo cierto es que pocas recetas resultan tan versátiles y apetecibles.
Sin embargo, el chef David de Jorge, más conocido como Robin Food, tiene claro que para preparar un bocadillo realmente memorable no hace falta recurrir al clásico jamón serrano.
Montadito piripi.
Su propuesta apuesta por una combinación mucho más contundente y llena de sabor, donde el lomo adobado, la tocineta curada, el queso fundido y un generoso alioli convierten un sencillo bocata en una auténtica delicia.
La receta comienza con unas pulgas de pan blanco, un pan pequeño y de corteza fina que permite que el protagonismo recaiga sobre el relleno.
El primer paso consiste en abrir los panecillos por la mitad, rociarlos con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y restregarlos con tomate fresco, una costumbre muy arraigada en la cocina mediterránea que aporta jugosidad y un toque de frescor.
Mientras tanto, en una sartén bien caliente se doran unas lonchas de tocineta curada hasta que queden crujientes y suelten parte de su grasa. Esa grasa, lejos de desperdiciarse, será uno de los secretos de la receta.
Bocata. iStock.
La tocineta se coloca sobre el pan y, encima, debes añadir las cucharadas de alioli que quieras junto con unas lonchas de queso que comenzarán a fundirse con el calor de los ingredientes.
A continuación, y aprovechando la misma sartén, se cocinan los filetes de lomo adobado, apenas vuelta y vuelta, para que permanezcan jugosos. El adobo aporta ese punto especiado y aromático que convierte este bocadillo en una receta mucho más intensa que las versiones tradicionales.
Una vez hechos, los filetes se colocan sobre el queso fundido y se completa el conjunto con unas rodajas de tomate fresco, que equilibran la intensidad de la carne y el alioli con un toque más ligero y jugoso. Solo queda cerrar las pulgas y partirlas por la mitad con un cuchillo para servirlas recién hechas.
El resultado es un bocadillo con una combinación de texturas difícil de superar y que te despertará la necesidad de comer otro más.
Como suele defender David de Jorge, no hace falta complicarse con recetas interminables para disfrutar de un plato espectacular. Basta con elegir buenos ingredientes y tratarlos con mimo para transformar un bocata en un plato de 5 estrellas.