José Mota y la silueta del castillo de la Estrella de Montiel.
El refugio de José Mota: pueblo de 1.233 habitantes, castillo del siglo IX de origen árabe y donde probar el mejor aceite
El humorista nació en esta localidad situada en pleno corazón del campo de Montiel, adonde regresa cada vez que su trabajo se lo permite.
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José Mota ha regresado este lunes a la televisión con una visita a El Hormiguero.
Lo ha hecho junto a Josema Yuste, Santiago Segura y Leo Harlem para rendir homenaje al humorista Luis Sánchez Polack, más conocido como TIP, por el 100 aniversario de su nacimiento.
Sin embargo, lejos de los focos y los platós, el cómico manchego sigue encontrando refugio en el lugar donde comenzó todo: Montiel, un pequeño municipio de Ciudad Real de apenas 1.233 habitantes.
Llegar hasta esta localidad supone adentrarse en una de las estampas más auténticas de Castilla-La Mancha.
La llanura manchega deja paso a suaves ondulaciones cubiertas de olivares hasta que, de repente, emerge sobre un cerro la imponente silueta del Castillo de la Estrella.
Se trata de un paisaje donde el tiempo parece haberse detenido. De hecho, el propio humorista ha llegado a reconocer que en Montiel encuentra una calma difícil de hallar en otros lugares.
“Montiel me ha permitido escuchar en el ‘no-ruido’ del pueblo cosas que la gran ciudad no me ha permitido", dijo en el pasado en laSexta.
"Siento que cuando voy a Montiel me encuentro otra vez con el niño que fui y que todavía sigue allí”.
Castillo de la Estrella
Sin duda, la gran joya patrimonial del municipio es el Castillo de la Estrella, una fortaleza de origen árabe construida en el año 823 durante el emirato de Al-Hakam I.
Su posición estratégica permitía controlar el paso entre Andalucía y la Meseta, convirtiéndolo en un enclave militar de primer orden.
Castillo de la Estrella de Montiel. Turismo de Castilla-La Mancha
Pero su relevancia histórica va mucho más allá, porque entre sus muros tuvo lugar uno de los episodios más decisivos de la historia medieval española. Concretamente, de la guerra de Castilla.
En 1369, el rey Pedro I de Castilla, conocido como El Cruel, se refugió en la fortaleza mientras huía de su hermanastro Enrique de Trastámara.
Tras varios días de asedio, una supuesta negociación para facilitar su fuga acabó convirtiéndose en una trampa. Ambos hermanos se enfrentaron a puñaladas y Enrique terminó dando muerte al monarca, un hecho que cambió el rumbo de la Corona de Castilla.
Hoy, el conjunto arqueológico continúa revelando secretos gracias al trabajo de arqueólogos que siguen excavando la antigua villa medieval.
Llanura la Mancha y el castillo de Montiel. Castillo de Castilla La Mancha
El poder de su aceite
Por otro lado, Montiel puede presumir de uno de sus mayores tesoros gastronómicos: el aceite de oliva virgen extra amparado por la Denominación de Origen Protegida Aceite Campo de Montiel.
La altitud de sus olivares y un clima de fuertes contrastes favorecen aceites de variedades Cornicabra y Picual con intensos aromas frutados y un equilibrado picor. Un producto que puede estar muy bien acompañado de queso manchego, gachas o migas tradicionales.
Cada primavera, además, el pueblo revive su pasado con las jornadas de Montiel Medieval, en las que vecinos y visitantes recrean la muerte de Pedro I entre caballeros, pendones y mercados históricos.
Todo ello en una comarca inmortalizada por Miguel de Cervantes en Don Quijote. Porque, a veces, los pueblos más pequeños son también los que guardan las historias más grandes.