Los salones son verdaderos testigos de la historia y refinamiento culinario del país.

Los salones son verdaderos testigos de la historia y refinamiento culinario del país.

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Los expertos y cocineros coinciden: el exclusivo restaurante de 1839 donde comer el mejor cocido y callos a la madrileña

Este rincón gastronómico de Madrid es el protagonista de la nueva entrega de 'Sabores de la Memoria', producida por El Rugido Producciones que se emite en Telemadrid.

Más información: Disfruta aquí del último capítulo de Sabores de la Memoria.

Daniel Verdú
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Con más de 185 años de vida, Casa Lhardy no solo revolucionó la alta cocina, sino que fue testigo de conspiraciones, romances reales y tertulias que cambiaron el rumbo del país. Ahora, un esperado documental desvela sus misterios.

Madrid cuenta con rincones mágicos que son mucho más que simples edificios. Son espacios vivos donde se han cruzado los destinos de escritores, políticos, artistas y ciudadanos anónimos, dejando tras de sí una huella imborrable que forma parte de la memoria colectiva. Uno de esos lugares legendarios es, sin duda, Lhardy.

Este emblemático restaurante se convierte en el gran protagonista de la nueva entrega de Sabores de la Memoria, la aclamada serie documental producida por El Rugido Producciones junto a la Academia Madrileña de Gastronomía, que se emite en Telemadrid.

Presentado de forma magistral por Pau Domínguez, el programa se adentra en los más de 185 años de trayectoria de una de las instituciones culinarias más importantes de España. Fundado en 1839 por el visionario Emilio Lhardy, el establecimiento revolucionó por completo la gastronomía madrileña.

Introdujo costumbres europeas sofisticadas que eran del todo inéditas en la capital, convirtiéndose de inmediato en el punto de encuentro predilecto de la élite intelectual, social y política del país.

Por los aristocráticos salones de Lhardy han desfilado las personalidades más influyentes de nuestra historia. Figuras de la talla de Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín o el célebre doctor Gregorio Marañón eran clientes habituales.

Entre sus mesas no solo se degustaban platos memorables, sino que se celebraban tertulias secretas, reuniones discretas y conversaciones cruciales que reflejaban las intensas transformaciones de una España en constante evolución. Durante generaciones, cruzar su umbral significaba sumergirse en una tradición única donde la alta cocina y el poder se daban la mano.

Este esperado episodio cuenta con la participación excepcional de la periodista y escritora Sonsoles Ónega, quien realiza un emotivo recorrido por la profunda huella que este restaurante ha dejado en la sociedad civil madrileña.

En contraposición, la conocida creadora de contenido gastronómico Paufeel analiza el fenómeno desde una perspectiva actual, desvelando cómo una institución nacida en pleno siglo XIX sigue despertando una enorme curiosidad y una profunda admiración entre las nuevas generaciones digitales.

Un viaje al futuro sin perder el alma

Uno de los grandes atractivos del documental llega de la mano de Diego García, el nuevo propietario de Lhardy. García abre en exclusiva las puertas del histórico local para detallar los ambiciosos proyectos que marcarán esta nueva etapa.

En sus intervenciones, reflexiona con acierto sobre el enorme desafío que supone preservar la esencia y la mística de un establecimiento tan singular, mientras se prepara para afrontar los retos del futuro sin perder un ápice de la identidad que lo transformó en un símbolo eterno de Madrid.

El episodio de Sabores de la Memoria centrado en Lhardy se emite este sábado en televisión a través de Telemadrid. Además, para todos aquellos que prefieran el formato bajo demanda, el documental estará disponible muy pronto en la plataforma de streaming Prime Video.

A través de imágenes inéditas, testimonios exclusivos y una cuidada recreación de la atmósfera de otra época, el programa invita a los espectadores a redescubrir por qué Lhardy sigue plenamente vigente casi dos siglos después de su apertura. Porque existen restaurantes que sirven excelentes comidas, pero solo unos pocos elegidos son capaces de custodiar los mejores recuerdos de nuestra historia.