Karlos Arguiñano y la playa de Zarautz en un montaje propio.

Karlos Arguiñano y la playa de Zarautz en un montaje propio.

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El paseo marítimo perfecto para recorrer a pie: 2,5 kilómetros, un palacio del siglo XVI y donde probar la cocina de Arguiñano

El paseo que flanquea la playa de Zarautz cuenta con todo tipo de bares y restaurantes que lo convierten en uno de los más animados del norte.

Más información: La playa donde desconecta David Bisbal: 1 kilómetro de arena fina, faro del siglo XIX y perfecta para hacer buceo

Marco Almodóvar
Publicada

Pasear junto al mar Cantábrico, con el sonido de las olas marcando cada paso, es una de esas experiencias que hacen desconectar con las preocupaciones. La experiencia, además, capta la auténtica esencia del norte.

En Zarautz, la conocida como la 'Reina de las Playas', el paseo marítimo se convierte en mucho más que una simple ruta junto al mar: son 2,5 kilómetros de ambiente vasco, historia aristocrática, cultura surfera y gastronomía con sello propio.

El recorrido bordea la playa más larga de Guipúzcoa y de todo el País Vasco, una extensa franja de arena donde el Atlántico marca el ritmo del día.

El paseo, completamente peatonal, amplio y accesible, está vivo desde primera hora de la mañana hasta la noche.

Familias, corredores y cuadrillas de amigos se mezclan en un ambiente relajado donde el poteo forma parte del paisaje cotidiano.

Mirando hacia el mar, el protagonismo es para los surfistas. Zarautz está considerada una de las cunas del surf en Europa y sus olas atraen tanto a profesionales como a aficionados durante todo el año.

Las escuelas repartidas junto a la playa aportan un aire joven y cosmopolita que convive con la esencia marinera del municipio.

Palacio de Narros

En el extremo occidental del paseo aparece uno de los edificios más emblemáticos de la localidad: el Palacio de Narros.

Construido en 1536, este elegante edificio renacentista destaca por su sobria fachada de piedra y su imponente escudo nobiliario. Su importancia histórica va mucho más allá de la arquitectura.

Palacio de Narros.

Palacio de Narros. Turismo País Vasco.

En el siglo XIX, la reina Isabel II eligió este palacio como residencia de verano, convirtiendo a Zarautz en destino habitual de la aristocracia española y transformando un antiguo pueblo agrícola y ballenero en uno de los balnearios más distinguidos del Cantábrico.

El palacio también guarda su propia leyenda. Según cuentan los vecinos, en la conocida habitación azul habita el fantasma de un marinero inglés que naufragó frente a la costa y murió días después de ser rescatado por el marqués de Narros.

Hotel de Arguiñano

A mitad del paseo, el aroma a cocina vasca conduce hasta otro de los grandes reclamos de Zarautz: el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano.

Ubicado en el histórico palacete Villa Aiala, este establecimiento permite disfrutar de la gastronomía del célebre cocinero para todos los bolsillos.

Hotel de Karlos Arguiñano en Zarautz.

Hotel de Karlos Arguiñano en Zarautz.

Desde el menú degustación del restaurante principal (tiene un precio de 61,80 euros sin bebidas) hasta unos pintxos en la cafetería o en la codiciada terraza frente al mar, el lugar se ha convertido en parada obligatoria. Todo acompañado, por supuesto, de una copa de txakoli de Getaria.

El broche final del recorrido llega en el Biotopo de Iñurritza. Allí, el cemento desaparece y una pasarela de madera cruza las dunas y marismas protegidas donde el río desemboca en el mar. Un paisaje natural que pone el cierre perfecto a uno de los paseos marítimos más completos y bellos del norte de España.