La actriz Macarena García y la playa de Canido, en Vigo, en un montaje de elaboración propia.

La actriz Macarena García y la playa de Canido, en Vigo, en un montaje de elaboración propia.

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La playa donde desconecta Macarena García: bandera azul, 270 metros de arena fina y yacimiento arqueológico

La actriz, que acaba de estrenar la serie 'Se tiene que morir mucha gente', pasaba aquí los veranos de su infancia junto a su hermano Javier Ambrossi.

Más información: La playa donde desconecta Christian Gálvez: una piscina natural protegida con 1,9 km de paseo marítimo panorámico

Marco Almodóvar
Publicada

Antes de convertirse en dos de los nombres más conocidos del cine y la televisión, Macarena García pasaba la gran parte de sus veranos en una conocida playa de Vigo junto a su hermano, Javier Ambrossi.

Hablamos de la playa de Canido, un rincón de la costa gallega alejado de las zonas más turísticas y conocido por su ambiente tranquilo y familiar.

De hecho, para la actriz, que recientemente acaba de estrenar la serie Se tiene que morir mucha gente, de Movistar Plus+, se trata de un lugar muy especial al que volver para desconectar y recordar tiempos pasados.

Situada en la parroquia de San Miguel de Oia, en el extremo suroeste de Vigo, la playa de Canido conserva un perfil discreto y eminentemente local. Nada que ver con el bullicio de otros arenales más concurridos de las Rías Baixas.

Esta playa, también conocida tradicionalmente como O Canto da Area, se extiende a lo largo de unos 270 metros de arena fina y clara, con suaves tonalidades grisáceas.

Cuando baja la marea, la superficie del arenal prácticamente se multiplica, dejando una amplia franja perfecta para pasear junto al mar.

La forma de media luna de la playa y la protección natural de la cercana isla de Toralla convierten sus aguas en una de las zonas más tranquilas de la costa viguesa.

Bandera Azul

El oleaje moderado y el abrigo del pequeño puerto pesquero permiten disfrutar de un baño seguro y sereno, un rasgo que explica por qué tantas familias viguesas la han elegido generación tras generación.

Además, Canido cuenta históricamente con el distintivo de Bandera Azul, garantía de calidad ambiental y buenos servicios.

Pero si hay una imagen que define este rincón es la panorámica sobre las Islas Cíes.

El archipiélago, integrado en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas, emerge frente al horizonte como un telón natural que transforma cada atardecer en un espectáculo. Desde la orilla, la silueta de las Cíes y la isla de Toralla crean una de las estampas más reconocibles del litoral vigués.

Puerto de Canido.

Puerto de Canido. iStock

El encanto de Canido, por lo tanto, reside en lo que no tiene: grandes hoteles, chiringuitos masificados o urbanizaciones desmedidas. En su lugar predominan casas bajas, pequeñas residencias tradicionales y vegetación atlántica.

Esa atmósfera tranquila es precisamente la que seduce a quienes buscan un verano pausado, marcado por largos paseos marítimos y sobremesas frente al mar.

La gastronomía completa la experiencia. En los alrededores del paseo marítimo abundan taperías y restaurantes especializados en pescados y mariscos frescos de la ría, una tradición muy arraigada entre los vecinos de Vigo.

A pocos minutos también se encuentra la Villa Romana de Toralla, un yacimiento arqueológico del siglo IV que constituye la única villa romana de Galicia excavada íntegramente y abierta a las visitas.