Los finlandeses Linda Lampenius y Pete Parkkonen durante la primera semifinal de Eurovisión 2026.

Los finlandeses Linda Lampenius y Pete Parkkonen durante la primera semifinal de Eurovisión 2026. Alma Bengston EBU

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El violín de Finlandia apunta al trono eurovisivo: Israel buscará dejarles una 'noche blanca' y Grecia apuesta por la viralidad

Australia ha cogido fuerza en las últimas horas de cara a una final que se celebra en Viena y que está marcada por la ausencia de España.

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Sería una sorpresa mayúscula si Finlandia no gana la 70ª edición de Eurovisión 2026. La final se celebra este sábado en Viena, Austria, y, por primera vez en 65 años no será retransmitida por RTVE debido a la retirada de España por la participación de Israel.

El país nórdico es el gran favorito para levantar el Micrófono de Cristal por segunda ocasión en su historia.

Ya lo hizo hace 20 años con los monstruos de la banda de heavy-metal Lordi, en una edición que España mandó a Las Ketchup.

El dúo formado por Linda Lampenius y Pete Parkkonen compite con la canción Liekinheitin (Lanzallamas), que habla sobre una relación tóxica.

La espectacular puesta en escena tiene el sello de Sergio Jaén, el español que ya llevó a la victoria a JJ con Austria en 2025. Consiste en un careo entre el violín de Lampenius y el chorro de voz de Parkkonen.

Para que la artista pudiese tocar el violín en directo, Finlandia tuvo que pedir un permiso especial a Eurovisión. Y es que, todo el sonido del certamen, salvo la voz, es pregrabado.

No solo las casas de apuestas les dan el triunfo con muchísima ventaja sobre el resto —un 42% a 24 horas de la final—, sino que también han ganado la votación de la INFE Poll.

Se trata de una entidad que agrupa a fans de Eurovisión, y que suele tener bastante tino. Lampenius y Parkkonen ya triunfaron en el UMK 2026, lo que viene a ser el Benidorm Fest de Finlandia.

Grecia se presenta como la gran alternativa a Finlandia. Akylas lleva a Viena Ferto, una de las canciones más enérgicas, juguetonas y virales de la edición.

La propuesta helena mezcla rap con toques folclóricos y sonidos electrónicos. Los más ávidos se percatarán también de las referencias a Super Mario Bros en una candidatura en la que el vestuario tampoco pasa desapercibido.

Al igual que Finlandia, Grecia aspira a su segunda victoria.

La gran sorpresa la podría dar Australia. El país oceánico, que debutó en 2015 en Eurovisión, ha cogido fuerza en las últimas horas gracias al Eclipse de Delta Goodrem.

Se trata de una balada pop muy emotiva que tiene detrás una producción de lo más cinematográfica y que ya enamoró al público en la segunda semifinal.

La puesta en escena combina efectos de iluminación, imágenes basadas en eclipses. Y atención al vestido con miles de cristales Swarovski que lucirá esta mujer de 41 años, todo un icono televisivo en Australia.

Favoritas, pero con menos opciones

Entre las favoritas también se encuentra Dinamarca, que acude a Viena con la balada interpretada por Søren Torpegaard Lund. Esta apuesta intimista ha conectado muy bien con el público más joven.

Francia vuelve a colarse en la zona noble un año más. Monroe, una joven soprano de 17 años ganadora del programa Prodiges, defiende Regarde!, un tema que fusiona ópera, pop contemporáneo y sonidos urbanos.

Y no hay que descartar a Israel, que pese a la polémica que envuelve su participación, también parte con opciones. La KAN quiere hacer de Viena su propia Noche Blanca con Noam Bettam, el primer hombre que manda a Eurovisión desde hace cuatro años.

El cantante defiende Michelle, una balada contemporánea de gran intensidad emocional que relata el proceso de romper con una relación tóxica, interpretada en hebreo, francés e inglés.

La retirada de España

La ausencia de España en el Festival de Eurovisión 2026 ha provocado un importante vacío.

Por primera vez en 65 años, nuestro país causará baja en el certamen musical que nació para aunar a los pueblos bajo el paraguas de la música, pero que, en los últimos años, se ha convertido en un foco de tensión política y debate internacional.

Todo por la participación de Israel y la guerra en Gaza. RTVE cumplió su palabra y, a principios de diciembre, oficializó que se retiraba de la carrera de la edición número 70 de Eurovisión.

De nada sirvió el paquete de medidas que propuso la UER para aumentar la "transparencia" de su cuestionado sistema de votación. RTVE lo vio "insuficiente".

"No garantizan que la injerencia de los gobiernos no se vuelva a producir", aseguró el presidente de la Corporación, José Pablo López.

Por un lado, Eurovisión reducía de 20 a 10 del número máximo de votos de cada espectador podía enviar durante las galas.

Y, por otro, se reforzaba el papel de los jurados profesionales en las semifinales. Estos ganaron peso, al contar con un 50% del resultado final, junto al del público.

Melody, representante de España en Eurovisión 2025.

Melody, representante de España en Eurovisión 2025. RTVE

Al adiós de España se unió el de cuatro países más: Irlanda (RTÉ), Eslovenia (RTVSLO), Islandia (RÚV) y Países Bajos (AVOTROS).

Y pese a que Eurovisión recuperó a Moldavia, Rumanía y Bulgaria, el certamen celebra la edición con menos concursantes (35) desde 2004.

El golpe para Eurovisión es grande, porque España, pese a contar solo con dos victorias en el palmarés, es una de las delegaciones que más dinero aportaba al ser miembro del Big Five.

Según el productor de Eurovisión, Christer Björkman, nuestro país pagaba 300.000 euros solamente en derechos de retransmisión.

Nuestro país, además, es uno de los que más audiencia proporcionaba al festival. El año pasado, por ejemplo, casi seis millones de personas siguieron la final en la que participó Melody.

RTVE, eso sí, renuncia al espectacular 50,1% que firmó, al no emitir la final.

En su lugar, La 1 contraprogramará a Eurovisión con un especial musical en el que participarán Chanel, representante de España en 2022, o figuras de renombre como Raphael o Manuel Carrasco.

¿Volverá España a Eurovisión?

Esa es la pregunta que todo el mundo se hace. El deseo de RTVE es volver, pero, para eso, Eurovisión debe tomar más decisiones.

Lo cierto es que ya se ha producido un gesto de cortesía para intentar empezar a convencer a España de que regrese en 2027.

"Echamos de menos a esos países y queremos que vuelvan. Haremos todo lo que esté en nuestras manos para que eso suceda", declaró Martin Green, director de Eurovisión.

Hace tres meses, José Pablo López propuso atajar de raíz el problema.

José Pablo López en una imagen de archivo.

José Pablo López en una imagen de archivo. Europa Press

"Deberíamos abrir un debate de una vez por todas y en serio, que espero que podamos hacer en las próximas semanas, para la reforma de los estatutos de la UER y que no puedan participar países en conflicto en el próximo festival de Eurovisión", dijo en el Congreso.

Así las cosas, RTVE a la espera de que se sucedan acontecimientos. La Corporación no cierra las puertas a una hipotética vuelta, de acuerdo a las declaraciones que ha hecho recientemente Sergio Calderón, máximo responsable de TVE.

"Entendemos la preocupación de la UER y del director del festival por la ausencia de España y otros países en esta edición de Eurovisión", dijo a VerTele.

Y añadió: "A partir del 17 de mayo iremos viendo si se dan las condiciones para participar en el futuro".

Tensión con Israel

La tensión con Israel sigue siendo palpable en la edición que se está celebrando en Viena.

Ya lo vimos en la primera semifinal, cuando la actuación del representante israelí, Noam Bettam, estuvo marcada por los abucheos de parte del público y, sobre todo, de los gritos de 'stop genocidio'.

El mensaje se coló en la retransmisión en directo, si bien, luego, la organización optó por censurarlo en el vídeo final publicado en el canal de YouTube.

La televisión austriaca (ORF), anfitriona del evento, y la UER, lanzaron un comunicado conjunto dando las explicaciones pertinentes: "Creemos que el enfoque de Eurovisión debería estar en los artistas y en la música".

Noam Bettan, representante de Israel junto al cuerpo de baile de la candidatura israelí en Eurovisión.

Noam Bettan, representante de Israel junto al cuerpo de baile de la candidatura israelí en Eurovisión. Alma Bengtson EBU

"Por lo tanto, eliminamos el audio escuchado en la transmisión en directo durante la actuación de Israel, en la primera semifinal, antes de subir la actuación a nuestro canal de YouTube".

Además, durante la primera semifinal, la organización también expulsó del estadio a varias personas del público por lucir pintados los lemas de 'stop genocidio' y 'Palestina libre' en sus cuerpos.