La entrevista de Alejandro Sanz ha cerrado la temporada de 'Lo de Évole' en laSexta.

La entrevista de Alejandro Sanz ha cerrado la temporada de 'Lo de Évole' en laSexta. laSexta.

Bluper DECLARACIONES

Alejandro Sanz: "Cuando tuve depresión me daban ataques de pánico y ansiedad, decidí cuidar a quién dejo entrar y a quién no"

"Una de las cosas que peor me puso en mi vida fue sentirme muy solo en las giras", reconoce el cantante en su entrevista a Jordi Évole en laSexta.

Más información: El día que Alejandro Sanz ocultó a su mujer Jaydy Michel y al resto del mundo que había tenido un hijo con su estilista

Publicada
Actualizada

A Alejandro Sanz, las entrevistas le dan "un poco de grima". Sin embargo, ha accedido a charlar con Jordi Évole porque se siente "en un buen momento" para hacerlo.

"No tengo nada que esconder... En otro momento no se me hubiera ocurrido una entrevista sobre nada. Porque no quería hablar con nadie y no quería saber de nada", reconoce en el cierre de temporada de Lo de Évole, en laSexta.

Hace alusión así a la depresión que sacudió sus emociones en 2023.

Por suerte, aquella etapa, en la que confesó sentirse "triste" y "cansado", ha quedado atrás. Ahora atraviesa un periodo de plenitud.

"Estoy a gusto con todo lo que me pasa"

"En este momento de mi vida estoy tan a gusto con todo lo que me pasa: conmigo, con mi entorno, con mi familia, con mi equipo.... que me siento con la fuerza de poder contar lo que sea y afrontar cualquier historia sin que me dé pena por ello", admite.

Sus palabras son toda una declaración de intenciones. El cantante sonríe. Está relajado. Y enamorado hasta la médula.

Stephanie Cayo se ha convertido en su "persona favorita". Tanto, que cuando presenta a Évole a los miembros de su staff, cita a su compañera Gisela como "como mi segunda peruana favorita", haciendo alusión a su pareja.

"Si no quiero ver a nadie, no pasa nada"

El cantautor y el periodista se dan cita en Washington DC (Estados Unidos). Juntos pasean por rincones emblemáticos de la ciudad, como el Lincoln Memorial.

El madrileño reflexiona sobre su momento personal actual, marcado por una mayor serenidad y por un claro afán de cuidarse y prestar especial atención a su salud mental. Lo cierto es que este tema es uno de los más recurrentes de su encuentro ante las cámaras.

"Una de las cosas que peor me puso en mi vida fue sentirme muy solo en las giras", señala el artista. "Terminar del escenario con la adrenalina aquí arriba y meterte en un cuarto y decir: 'Y ahora qué'", relata.

Ese sentimiento de lo hizo, en ocasiones, querer estar acompañado a toda costa: "Por eso yo antes me quedaba en los camerinos hasta que se iba el último borracho, ¿sabes? Eso ya tampoco lo hago".

Alejandro Sanz, en su entrevista con Jordi Évole.

Alejandro Sanz, en su entrevista con Jordi Évole. laSexta.

Tras darse cuenta de lo que le sucedía, "me diagnosticaron la depresión". Supo así que había llegado la hora de "parar todo eso" y darse prioridad a sí mismo.

Admite que "el sitio donde más a salvo y más tranquilo" se sentía "era encima del escenario". Sin embargo, fuera de él, todo parecía un caos.

"En cuanto bajaba y había gente, me daban unos ataques fuertes de pánico y de ansiedad. Decidí cuidar mucho eso: a quién dejo entrar y a quién no. Si no quiero ver a nadie, digo 'no quiero ver a nadie'. Y no pasa nada", recuerda. "No hacer nada en la vida que no quieras hacer".

"Lo mejor que hago es cantar"

Alejandro Sanz se cita con Évole en el arranque del tour estadounidense ¿Y Ahora Qué? World Tour. Es un momento de ebullición para él: "Es la gira que más estoy disfrutando de mi vida. Las demás veces eran mentira (ríe)".

Estar en contacto con su público le carga las pilas. Se cita con un grupo de fans. Sin prisa, las atiende. Llama la atención que atesora, con especial cariño, todo lo que le obsequian. "Me da mucha cosa tirar los regalos", dice.

Y es que, no lo puede remediar, es un sentimental. A eso dedica su vida: "En el escenario no hablo con nada que no tenga que ver con las emociones. Lo mejor que hago es cantar y hablar de mis canciones, de mis emociones".

"La depresión no desaparece del todo"

En el segundo capítulo, que se graba en Nueva York, Sanz y Évole caminan por lugares icónicos de la Gran Manzana. Uno de ellos es Central Park.

Es entonces cuando la conversación da paso a aspectos más personales: el amor de pareja, las relaciones y con sus hijos, o el paso del tiempo. "Lo más valioso que tenemos es el tiempo, y no lo podemos perder", sentencia.

El tema de su enfermedad aparece de nuevo. "Una vez que te pasa una vez, no creo que desaparezca del todo para siempre", reflexiona.

Y añade: "La primera vez fue la peor, porque no sabía cómo se llamaba. Y era depresión". Sanz no oculta que este episodio lo ha ayudado a cambiar algunas actitudes y a adquirir nuevas perspectivas.

Tal y como apunta Évole, -citando a Joaquín Sabina-, la depresión es una especie de "nube negra" que "la ves venir".

Alejandro Sanz, con Jordi Évole.

Alejandro Sanz, con Jordi Évole. laSexta.

"Doy gracias por despertarme"

El cantante confiesa que "he madurado muchísimo estos últimos dos años". A día de hoy, ha ganado serenidad: "Me siento mucho más en control de mí, de mis emociones. Soy más consciente de la repercusión que tiene lo que uno piensa y lo que uno deja entrar en su cabeza".

Uno de los mayores aprendizajes que ha logrado en este tiempo es no querer agradar a todo el mundo.

A día de hoy es capaz de dejar ir. Sabe, por fin, decir 'no' a las personas non gratas. "Soy educado. Soy sensible con la gente, pero no me gusta que me ofendan", afirma.

Incluso cree que "el desprecio más absoluto como arma arrojadiza" puede ser útil, en ocasiones, para mantener a raya a quien conviene no tener cerca.

En esta especie de renacer, Alejandro Sanz valora, y mucho, lo que tiene. Por ello practica el noble arte de la gratitud.

"Siempre sonrío, doy gracias por despertarme. Porque la vida es increíble si tienes la suerte de dedicarte a lo que te gusta, si tienes salud, si tu familia está bien", detalla.

Tiene la fortuna, además, de estar "muy enamorado" de su compañera actual. Apunta que "es muy bonito estar enamorado".

Pero no solo su pareja lo hace vibrar. También la vida misma. "La vida en sí, como concepto, yo estoy muy de acuerdo", zanja.