El chef Jordi Cruz.

El chef Jordi Cruz. GTRES

Bluper

Jordi Cruz, 47 años: "Los frutos secos y las legumbres me hacen rendir en el gimnasio. Gracias a ellos, perdí 18 kilos en 3 meses"

El chef y jurado de 'MasterChef' ha compartido en numerosas ocasiones su rutina de entrenamiento y alimentación para mantenerse en perfecta forma.

Más información: El pueblo español donde desconecta Jordi Cruz cada verano: 600 habitantes, aguas cristalinas y a 30 km de Girona

Merce Moreno
Publicada
Actualizada

Jordi Cruz logró perder 18 kilos en apenas 3 meses combinando una alimentación muy estructurada con entrenamiento de fuerza y cardio.

Lo hizo motivado por el reto de la revista Men's Health en 2014, si bien le sirvió para adquirir buenos hábitos y ponerlos en práctica hasta el día de hoy.

Antes del cambio, el jurado de MasterChef rondaba los 90 kilos y no hacía ejercicio desde hacía 15 años. El reto le llevó a situarse en unos 72 kilos, con un físico mucho más definido y musculado que él mismo no había tenido nunca.

Durante esos tres meses, la prioridad fue aprender a "comer ordenado": cantidades medidas, horarios regulares y alimentos sencillos.

En casa, de lunes a sábado, la base del menú eran proteínas magras como el pollo, o hidratos de carbono complejos como el arroz y legumbres. Todo calculado al gramo para ajustar la energía al plan de entrenamiento.

Jordi Cruz, en 'Planeta Calleja'.

Jordi Cruz, en 'Planeta Calleja'. Mediaset España

El juez del programa culinario de La 1 ha explicado que, como cocinero, está acostumbrado a manejar cantidades, y eso le ayudó a controlar raciones sin necesidad de hacer platos complicados.

Como contó en Planeta Calleja hace unos años, "los huevos, el pollo, el pescado, la carne, las legumbres y los frutos secos son algunos de los alimentos fuente de energía para mi rendimiento diario en el gimnasio". "Gracias a ellos, perdí 18 kilos en tan solo tres meses", añadió.

Aunque su disciplina es máxima entre semana, se permitía un 'cheat day' el domingo, un día de caprichos que rebaja la rigidez de la dieta y hace más sostenible el cambio a largo plazo.

Le cuestan las dominadas

El otro pilar fueron las sesiones de entrenamiento cada 48 horas, aproximadamente una hora de ejercicio cada dos días. El plan combinaba trabajo de fuerza (musculación, dominadas y otros ejercicios de tonificación) con cardio, ya fuera corriendo o en la elíptica.

Eso sí, reconoce que algunas rutinas, como las dominadas, siguen siendo las que más le cuestan. Las incluye en su plan porque han sido clave para definir la musculatura y acelerar la pérdida de grasa.

Más allá del físico, este estilo de vida mejoró su salud emocional: el ejercicio regular y la comida saludable le permitieron sentirse más equilibrado y gestionar mejor el estrés.