Aníbal Gómez, Joaquín Reyes, Ingrid García-Jonsson y Carlos Areces en 'Rafaela y su loco mundo'
'Rafaela y su loco mundo': una fantasía delirante que trae de vuelta el humor chanante de 'Muchachada Nui'
La serie, de ocho capítulos de 20 minutos cada uno, aterriza este domingo 15 en el catálogo de Atresplayer, la plataforma de Atresmedia.
Más información: Manu Pascual: "Que se tribute más un premio que te has ganado estudiando que la lotería no es lo más igualitario"
Hay muy pocas que sorprenden en televisión y Rafaela y su loco mundo es una de ellas. No hay nada que se le parezca. Quizás nos quedemos cortos para definir a la serie que Atresplayer estrena este domingo 15 como disparatada, alocada o surrealista. Es completamente trangresora.
Y hasta ridícula, porque así era el humor chanante de Muchachada Nui que regresa con esta ficción 15 años después. Ese ingenio absurdo y bizarro que crearon un grupo de chavales en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca y que acabó saltando a la televisión con un programa de sketches.
La comedia creada por Aníbal Gómez es una fantasía delirante. Basada en su propio cómic, El alucinante mundo de Raffaella Mozarella, cuenta la vida de una adolescente interpretada por Ingrid García-Jonsson en una familia "altamente funcional".
Arturo Valls es 'papá' (con máquina del tiempo incluida), Carmen Ruiz es una 'mamá' que no se cansa de disfrazarse y Pepa Cortijo es la abuela que escupe sapos y culebras por la boca (y alguna que otra cosa por el ano).
En los ocho episodios autoconclusivos de 20 minutos cada uno, Rafaela y sus amigas, Corpus (Aníbal Gómez), Chelo (Carlos Areces), Debo (Joaquín Reyes) sortearán viajes temporales, fiestas de pijamas y multitud de peligros con el único de objetivo de salvar el mundo antes de que la adolescencia llegue a su fin.
Nada en esta serie es corriente. Tampoco lo era el humor chanante, ese que exprimía hasta el último jugo a un personaje o una situación. En Rafaela y su loco mundo también hay hueco para lo ordinario y lo provocador, marca de la casa de Ojete Calor, el grupo de Carlos Areces y Aníbal Gómez.
La estetética Rafaela y su loco mundo hace que la serie te entre por los ojos. Tiene su gracia ver a los chanantes vestidos de mujer, con sus pelucas y sus uñas de gel, lo que confirma que nada en esta serie tiene sentido alguno.
Arturo Valls hace de papá en 'Rafaela y su loco mundo', pero también está detrás como productor.
Referencia metatelevisivas
Los episodios de la nueva apuesta de ficción de la plataforma de Atresmedia está nutrida de referencias metatelevisivas y de cine. Por ejemplo, en el primer capítulo, Rafaela y sus amigas tienen que viajar al pasado para impedir que la madre de Chelo vea el Golpe de Estado de su insoknio.
En el primer capítulo, por ejemplo, hay guiños a El ministerio del tiempo y a las películas Regreso al futuro, Exploradores y 11.22.63 están presentes gracias a la máquina del tiempo que tiene papá en el sótano y que transporta a las chicas a la década que deseen.
Imagen del primer episodio de 'Rafaela y su loco mundo'.
Todos los capítulos, además, incluyen un fragmento de un programa de televisión ficticio llamado Charla dinámica, el favorito de Rafaela y sus amigas, que viene a acordarse de formatos de antaño como La clave, aquellos en los que el alcohol y el humo de los cigarros inundaban los platós.
Y, cómo, no también están presentes las disparatadas situaciones de los tertulianos de Muchachada Nui. Un caos delirante. Y bendito caos.