Paula Echevarría

Paula Echevarría EL ESPAÑOL

Corazón

Paula Echevarría, 49 años: "Me levanto a las 5:20 y desayuno café con leche de avena, tostada con aguacate y suplementos"

La actriz asturiana detalla su estricta rutina diaria en el pódcast 'Una hora con Lorena'.

Más información: Paula Echevarría: "Necesito comerme una bolsa de patatas fritas casi todos los días. No me siento culpable, es placer puro y duro".

Publicada

Paula Echevarría (49 años) es, desde hace más de una década, sinónimo de elegancia, vitalidad y estilo de vida saludable en nuestro país.

Siempre impecable frente a los focos y con una energía arrolladora, el secreto de su eterna juventud no es fruto de la casualidad, sino de una milimétrica organización.

Lejos de dejarse llevar por el caos o la improvisación que a menudo rodea al mundo del artisteo, la asturiana se rige por una férrea disciplina.

"Todas hemos sido Bridget Jones" | Paula Echevarría en 'Una hora con Lorena'

Así lo ha revelado con total naturalidad durante su reciente y sincera entrevista en Una hora con Lorena, el exitoso pódcast de EL ESPAÑOL conducido por Lorena G. Maldonado, donde ha destapado cómo es su día a día y cuáles son las costumbres que la mantienen ágil, en forma y, sobre todo, feliz.

Cuando Paula Echevarría se encuentra inmersa en un proyecto audiovisual, su reloj no entiende de pereza.

Su jornada arranca a primera hora de la mañana con una puntualidad militar: "Me levanto a las 5:20".

Sin prisas pero sin pausa, su jornada comienza con un ritual matutino inamovible. Para la intérprete, la primera comida del día es sagrada e idéntica independientemente del madrugón que toque: "Me hago el mismo desayuno a las 5 de la mañana que a las 9".

Paula Echevarría nos visita.

Paula Echevarría nos visita. Cristina Villarino.

Su menú de confianza está compuesto por un café con leche de avena y una tostada de pan, la cual acompaña, según le pida el cuerpo, con aguacate, pavo, jamón o huevo.

A este aporte de energía le suma siempre fruta fresca cortada y su particular cóctel de belleza y salud: un vaso de colágeno y una serie de suplementos diarios, entre los que destaca el magnesio.

Sobre esta rutina de pastillas y polvos, la actriz confiesa entre risas que tomarse este combinado cada madrugada representa un auténtico "acto de fe porque no notas nada" a corto plazo, pero al que se mantiene fiel a rajatabla.

A pesar de sus madrugones y su estricto cuidado personal, Echevarría abandera con orgullo la ley del yin y el yang.

Huye de las privaciones absurdas y tiene claro cuál es su mayor placer culpable diario.

"Me flipan y no me siento culpable", asegura al hablar de su pasión por lo salado.

Su momento de desconexión pasa por disfrutar de un cuenco de aceitunas y una bolsa de patatas fritas.

"No entreno para competir en fitness, entreno para poder comerme mi bolsa de patatas", confiesa.

La rutina de Paula Echevarría

De hecho, asegura que incluso cuando cena de forma saludable, no duda en acompañarlo con sus aperitivos favoritos porque para ella es un "placer puro y duro".

Esta combinación de control y disfrute forma parte de su carácter, al que ella misma define como profundamente "cuadriculado".

Rechaza de pleno las sorpresas y los planes improvisados porque necesita tener todo bajo control.

Por ello, para rebajar las revoluciones al cerrar el día y conectar consigo misma, mantiene el saludable hábito de escribir en su "libro del agradecimiento".

Esa misma firmeza se traslada a su faceta personal. Echevarría se describe como defensora de la maternidad protectora (reconociendo que revisa el teléfono de sus hijos cuando es necesario) y sitúa a su madre como su gran referente de resiliencia.

Además, en cuanto a sus amigas de la infancia, tiene clara la fórmula del éxito: el verdadero secreto de las relaciones duraderas reside en saber exactamente qué esperar de cada persona, sin exigirles jamás aquello que no pueden dar.