Manuel Carrasco

Manuel Carrasco Fernando de Blas / GTRES

Corazón

Manuel Carrasco, 45 años: "Pasé mi infancia viviendo con mis 5 hermanos y mis padres en un piso de 60 metros en un barrio donde no teníamos nada"

El cantante andaluz relató detalles de sus orígenes más humildes en Isla Cristina (Huelva).

Más información: Roberto Leal, 47 años: "Desayuno un mollete de Antequera o tostadas de pan de espelta con aceite, tomate y jamón".

Publicada

Nacido en el seno de una familia puramente trabajadora, el cantante nunca ha intentado maquillar la realidad de sus primeros años de vida. Su padre, José, trabajaba incansablemente en el mar como marinero, mientras que su madre, María, hacía auténticos malabares económicos para sacar adelante a sus cinco hijos.

La escasez era el pan de cada día en su hogar, pero la dignidad y el afecto siempre lograron suplir la falta de recursos.

En una de sus confesiones más sinceras y desgarradoras, el artista onubense relató la crudeza de su situación habitacional durante la niñez: "Yo me crié en un patio de vecinos, en una habitación los siete. Luego, nos fuimos a vivir a una vivienda de Protección Oficial del Instituto Oficial de la Marina de 60 metros cuadrados".

Este pequeñísimo espacio fue el refugio donde los hermanos Carrasco aprendieron a compartir no solo lo poco material que tenían, sino también sus esperanzas.

En casa había tan poco que los cinco hermanos acudían a diario al comedor escolar financiado por el ayuntamiento para garantizar al menos una comida completa. Estudiar una carrera en la universidad tampoco era una meta palpable en su entorno.

"Nosotros siempre decíamos que eso era para los hijos de los maestros. Era como una derrota anticipada", confesaba el propio Manuel hace un tiempo, dejando claro que la realidad social de su barrio apenas dejaba margen para soñar con un futuro distinto al de la supervivencia diaria.

Por si las estrecheces económicas no fueran suficientes, la infancia del intérprete de Qué bonito es querer sufrió un duro revés cuando solo tenía ocho años. Durante un día de intensa lluvia, mientras corría despistado por la calle, un coche se le vino encima y lo atropelló.

El susto para José y María fue monumental. Las graves secuelas físicas de aquel impacto le obligaron a llevar un corsé ortopédico para corregir los problemas en su espalda, iniciando un larguísimo y doloroso proceso de recuperación que se extendió hasta que cumplió la mayoría de edad.

Llevar aquel enorme aparato le convirtió, por desgracia, en el blanco fácil de las crueles burlas de algunos de sus compañeros de colegio. Esta dura experiencia de bullying forjó su carácter introvertido y enormemente sensible, llevándole a refugiarse poco a poco en las letras, la guitarra y el Carnaval de su amado pueblo.

Los orígenes de Manuel Carrasco

A pesar de las piedras en el camino, aquel adolescente que durante años trabajó como pintor de brocha gorda nunca perdió la esperanza. Su explosivo paso por la segunda edición de Operación Triunfo fue el gran billete de salida de aquel pequeño piso de 60 metros, pero el dinero y la fama jamás borraron su esencia.

Hoy en día, felizmente casado con la periodista Almudena Navalón y convertido en un auténtico padrazo para sus dos hijos, Manuel Carrasco sigue siendo el mismo chaval de siempre, que agradece cada aplauso como si fuera el primero.

"Me crié en un barrio en el que no teníamos nada, pero ese sentimiento, la dignidad, sí estaba presente", asegura con orgullo siempre que le preguntan por sus raíces. Y es precisamente esa arrolladora dignidad familiar la que le ha llevado a lo más alto, demostrando que de la habitación más pequeña pueden terminar naciendo los sueños más gigantes.