El refugio de Loquillo

El refugio de Loquillo

Corazón

El refugio de Loquillo (65 años) es un pueblo medieval de 1.500 habitantes: iglesia gótica del siglo XIV y rodeado de viñedos

El reconocido cantante de rock eligió este precioso enclave de Álava para desconectar de las giras musicales.

Más información: El refugio de Kiko Rivera en un pueblo de 11.000 habitantes: chalet de 780 m2, 3 plantas, 5 habitaciones y jardín privado.

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El legendario rockero ha cambiado el ruido de los escenarios y el bullicio de las grandes avenidas por la paz absoluta de una villa histórica donde la gastronomía, el buen vino y el anonimato son los verdaderos protagonistas.

Cazadora de cuero, tupé incombustible y actitud desafiante. Esa es la imagen que José María Sanz Beltrán, conocido por todos como Loquillo (65 años), proyecta cada vez que agarra el micrófono.

Sin embargo, cuando los focos se apagan y las multitudes se dispersan, el artista busca una calma que solo ha logrado encontrar lejos de las grandes urbes.

El cantante catalán decidió hace tiempo dejar atrás el ritmo frenético de las capitales para instalarse en un rincón donde el reloj parece no existir.

Su santuario personal no es una mansión de cristal en la costa ni un chalet en una urbanización de lujo blindada. Su hogar es una joya histórica en la provincia de Álava, Laguardia.

Hablamos de una imponente villa de origen medieval, protegida por una gruesa muralla que abraza un casco histórico impecable.

Este pequeño oasis apenas llega a los 1.500 habitantes, lo que garantiza al artista una tranquilidad impagable. Las calles empedradas y estrechas, cerradas al tráfico rodado, son el escenario perfecto para llevar una vida cotidiana sin el agobio de los paparazzi.

El patrimonio que custodia el municipio es uno de sus grandes atractivos. Elevándose sobre los tejados se encuentra su joya de la corona, una espectacular iglesia gótica del siglo XIV.

Su pórtico, que conserva la policromía original, atrae a expertos de todo el mundo. Es habitual que la imponente figura de dos metros del cantante se deje ver paseando cerca de estos muros de piedra, disfrutando del arte y el silencio.

Pero el gran espectáculo de este refugio está de puertas para afuera. La villa se asienta sobre un cerro y está completamente rodeada de viñedos.

Este mar de cepas de la Rioja Alavesa inunda el paisaje hasta donde alcanza la vista, regalando atardeceres rojizos en otoño y un verde vibrante durante el verano. Un entorno bucólico que invita a la inspiración y al reposo.

Pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes

Pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes

La rutina de Loquillo aquí es la de un vecino más. La localidad es célebre por su singularidad subterránea, bajo las casas se esconden antiguos "calados", cuevas familiares donde tradicionalmente se elabora y guarda el vino.

El rockero, amante confeso de la buena mesa, aprovecha esta cultura vinícola para disfrutar de la exquisita gastronomía del norte, compartiendo confidencias en los bares de la plaza mayor.

Iglesia de San Juan (Laguardia)

Iglesia de San Juan (Laguardia)

Vivir intramuros en este enclave es un lujo discreto. Las viviendas son robustas casas solariegas con escudos de armas en sus fachadas de piedra.

Detrás de esas gruesas paredes se esconden interiores rehabilitados que garantizan un aislamiento térmico y acústico total, el lugar perfecto para desconectar después de una gira agotadora.

A sus 65 años, el incombustible músico ha dejado claro que el descanso del guerrero no necesita excentricidades. Le basta con la pureza de un pueblo medieval, la excelencia de un buen vino local y la paz de mirar por la ventana hacia un horizonte infinito de viñedos.