El refugio de Mónica Naranjo

El refugio de Mónica Naranjo

Corazón

El refugio de Mónica Naranjo: pueblo de 12.000 habitantes, iglesia gótica del siglo XVI y playas de arena dorada

La intérprete ha encontrado en este exclusivo rincón barcelonés su particular oasis de paz.

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Lejos de los focos cegadores, los grandes estadios y el magnetismo arrollador que despliega sobre el escenario, la icónica pantera de Figueras necesita un lugar donde silenciar el ruido.

Mónica Naranjo, dueña de una de las voces más portentosas y reconocibles de nuestro país, tiene un santuario muy particular.

No está en el epicentro de una metrópolis saturada, sino en un apacible rincón bañado por el Mediterráneo que equilibra a la perfección el lujo discreto y la privacidad absoluta.

Hablamos de Sant Andreu de Llavaneres, un exclusivo municipio barcelonés enclavado en el corazón de la comarca del Maresme. Con una población que ronda los 12.000 habitantes, esta localidad catalana se ha convertido en el escudo protector de la intérprete de Desátame.

En sus calles no hay rastro del estrés urbano; aquí se respira la brisa marina y un codiciado anonimato que vale su peso en oro para los rostros más conocidos de la televisión y la música.

Pasear por el centro de este pueblo es un viaje directo al pasado. Su gran reclamo patrimonial y espiritual es la antigua iglesia de Sant Andreu, una imponente edificación de estilo gótico tardío erigida a mediados del siglo XVI.

Sus gruesos muros de piedra presiden un entorno salpicado de masías tradicionales y majestuosas fincas modernistas de veraneo que evidencian el glorioso pasado burgués de la zona, dotando al municipio de un encanto señorial innegable.

Parroquia de Sant Andreu de Llavaneres

Parroquia de Sant Andreu de Llavaneres

A este legado histórico se suma un entorno natural que parece diseñado a medida para desconectar. Llavaneres despliega ante sus afortunados vecinos unas envidiables playas de arena dorada y aguas tranquilas.

El contraste visual entre el azul intenso de la costa y el verde de la cordillera litoral convierte a este municipio en un enclave visualmente perfecto.

Su puerto deportivo, el conocido Club Náutico El Balís, remata la estampa aportando un aire sofisticado gracias a sus veleros y su exquisita gastronomía marinera.

Justo ahí, resguardada en las alturas de la exclusivísima urbanización de Rocaferrera, se levanta Villa Naranjo.

Es el cuartel general de la artista, un auténtico búnker de paz en una zona donde grandes empresarios y hasta estrellas internacionales de la talla de Bono de U2 han buscado cobijo.

Se trata de una impresionante propiedad de estilo colonial que domina la ladera sobre una extensa parcela de más de 3.000 metros cuadrados.

El hogar de Naranjo

La privacidad es la auténtica protagonista de la vivienda. Tras sus muros, la cantante catalana disfruta de casi 900 metros cuadrados construidos, inmensos ventanales con vistas despejadas al Mediterráneo, un frondoso jardín de inspiración tropical con palmeras y una piscina de revista.

Como no podía ser de otra manera, la casa alberga su propio estudio de grabación privado, permitiéndole componer y trabajar sin la necesidad de pisar el asfalto barcelonés.

Para Mónica Naranjo, este rincón del Maresme trasciende la etiqueta de "residencia". Es su balcón al mar, un escondite bañado por el sol y el salitre donde la diva se baja de los tacones para que la mujer descanse y, sencillamente, vuelva a ser la misma.