Mariló Montero, en Madrid, en febrero de 2026.

Mariló Montero, en Madrid, en febrero de 2026. GTRES

Corazón

Juan Antonio Martín, entrenador: "Para tener las piernas de Mariló Montero hay que hacer este ejercicio 3 veces a la semana"

Ni genética privilegiada ni interminables horas de cardio, un experto desvela la rutina de fuerza innegociable de la presentadora navarra de 60 años.

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Cada vez que Mariló Montero pisa un plató o comparte un fragmento de su vida en redes sociales, el debate resurge casi de manera inevitable. A sus sesenta años, la periodista navarra luce una figura que desafía los tópicos asociados al paso del tiempo, destacando especialmente el asombroso tono muscular de sus piernas.

Ante esta evidencia, la reacción popular suele dividirse entre la envidia sana, la atribución del mérito a una genética privilegiada o la sospecha de costosos tratamientos estéticos.

Sin embargo, la realidad de este portento físico obedece a razones mucho más pragmáticas y exigentes. El reconocido entrenador personal Juan Antonio Martín ha analizado recientemente las claves del estado físico de la presentadora, arrojando luz sobre un proceso que está al alcance de cualquiera, pero que exige compromiso.

Su veredicto es tajante: no hay rastro de suerte ni de milagros en las piernas de Montero; lo que hay es fuerza, constancia y una estrategia deportiva inteligentemente adaptada a su madurez.

El experto subraya que, una vez superada la barrera de los cincuenta años, el cuerpo femenino se enfrenta a cambios metabólicos que aceleran la pérdida de masa muscular y, con ella, la firmeza de los tejidos.

Para combatir esta inevitable ley de la gravedad, la receta de Martín descarta las interminables y monótonas sesiones de ejercicio cardiovascular que muchas mujeres asumen como único camino.

El verdadero elixir de la eterna juventud, asegura, se esconde en el entrenamiento de fuerza. "Mariló tiene una silueta fuerte, sin exceso de volumen, pero con definición. Sus piernas, tanto en muslos como en gemelos, muestran tono muscular, algo que a partir de los 50 solo se consigue con entrenamiento de fuerza bien planificado", confirma el entrenador,

Para lograr unas extremidades torneadas y estilizadas como las de la presentadora, el entrenador estipula una rutina innegociable de al menos tres días por semana, protagonizada por movimientos funcionales y cargas progresivas.

En este sentido, Martín desmitifica el miedo histórico a las pesas y sitúa a las sentadillas en el centro del tablero, indicando que es necesario abandonar el conformismo para empezar a desafiar al músculo de verdad mediante el uso de peso externo.

A este movimiento fundamental se suman las siempre exigentes zancadas, responsables directas de esculpir el muslo y dotarlo de esa firmeza que luce la periodista. "Si sus piernas están así es porque probablemente las ha hecho muchas veces", indica Martín.

No obstante, el entrenador hace especial hincapié en el trabajo unilateral. Incorporar ejercicios como el peso muerto a una pierna o las subidas a cajón no solo moldea la musculatura al detalle, sino que corrige descompensaciones y mejora un equilibrio vital para mantener una postura erguida y juvenil.

Mariló Montero, periodista y ganadora de Master Chef Celebrity.

Mariló Montero, periodista y ganadora de Master Chef Celebrity. Gtres

Todo ello, advierte, resultaría incompleto sin una dedicación específica al glúteo medio mediante bandas de resistencia, un detalle técnico imprescindible para dar soporte a la cadera y evitar hundimientos estéticos laterales.

Pero el análisis de Martín no se limita a prescribir ejercicios; también advierte sobre los errores sistemáticos que abocan al fracaso a quienes intentan emular estos resultados.

La rutina de Montero

El principal escollo es la falta de progresión, mantener siempre la misma tabla y la misma intensidad estanca el desarrollo muscular, sumiendo al cuerpo en la ineficacia.

Además, el entrenador recuerda que el trabajo en el gimnasio es solo una pieza del rompecabezas. Sin un descanso de calidad y, sobre todo, sin una ingesta de proteínas adecuada que permita a las fibras regenerarse tras el esfuerzo, las horas levantando peso caen en saco roto.

En definitiva, el secreto de Mariló Montero, desgranado desde el prisma del rendimiento deportivo, supone un recordatorio empoderador: la vitalidad y la firmeza no se heredan ni se compran en una clínica, se construyen día a día con disciplina, demostrando que el tejido muscular es agradecido y que nunca es tarde para empezar a cultivarlo.