El refugio de Manuel Díaz 'El Cordobés'

El refugio de Manuel Díaz 'El Cordobés'

Corazón

El refugio de Manuel Díaz 'El Cordobés' en un pueblo de 13.000 habitantes: castillo árabe del siglo XII y a 30 minutos de Sevilla

Junto a su mujer, Virginia Troconis, el diestro ha transformado la finca 'Cerro Negro' en su santuario particular.

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Manuel Díaz 'El Cordobés' ha encontrado su lugar en el mundo lejos de los focos y el ruido mediático.

Tras una vida marcada por la intensidad de los ruedos y una lucha personal que terminó en el esperado abrazo con su padre, el diestro ha decidido que su cuartel general esté en un rincón donde el tiempo parece detenerse.

Se trata de Guillena, un municipio sevillano que apenas supera los 13.000 habitantes. Es aquí, en la antesala de la Sierra Norte, donde Manuel y Virginia Troconis han construido su hogar ideal.

Un enclave estratégico que les permite disfrutar del silencio absoluto del campo sin renunciar a las comodidades de la capital hispalense, situada a tan solo media hora de trayecto.

Guillena no es solo un punto en el mapa para el torero; es su refugio emocional. El pueblo respira una historia milenaria que tiene su máximo exponente en su castillo de origen árabe, construido sobre el siglo XII.

Esta fortaleza, que hoy forma parte de la fisionomía del pueblo y que incluso ha integrado una plaza de toros en su interior, simboliza perfectamente la esencia del municipio: una mezcla de herencia defensiva y tradición taurina.

A las afueras del casco urbano se encuentra Cerro Negro, la finca que Manuel Díaz considera su santuario. No es solo una propiedad, es una explotación ganadera y agrícola donde el diestro se siente "en su salsa".

Guillena

Guillena

Allí, entre olivos y dehesa, se le puede ver a menudo trabajando la tierra, cuidando de sus animales o entrenando al aire libre, una rutina que comparte habitualmente en sus redes sociales con una naturalidad que cautiva a sus seguidores.

Para 'El Cordobés', la elección de Guillena no fue casual. El municipio ofrece esa "vía de escape" necesaria para alguien que ha vivido bajo una presión constante.

El entorno natural, rodeado por las primeras estribaciones de Sierra Morena y bañado por la Rivera de Huelva, proporciona un microclima y un paisaje que invitan a la desconexión total.

Pasear por las calles de Guillena es encontrarse con el blanco típico de los pueblos andaluces y el olor a azahar en primavera. El municipio destaca por su tranquilidad, pero también por una gastronomía que Manuel conoce bien.

Manuel Díaz 'El Cordobés' y Virginia Troconis, en su finca de Sevilla, situada en el término municipal de Guillena.

Manuel Díaz 'El Cordobés' y Virginia Troconis, en su finca de Sevilla, situada en el término municipal de Guillena. Instagram

El tapeo local, con productos derivados del cerdo ibérico y la caza, es uno de los placeres que el torero disfruta con frecuencia cuando sale de los límites de su finca.

Además del valor histórico del castillo, el pueblo cuenta con la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, un templo gótico-mudéjar del siglo XIV que refuerza ese aire señorial y auténtico que tanto atrae a quienes buscan autenticidad en el sur de España.

Lo que hace de Guillena el refugio perfecto para la familia Díaz-Troconis es ese equilibrio casi imposible de encontrar.

Tienen la privacidad que exigen las grandes fortunas y los rostros conocidos, pero dentro de una comunidad que los trata como a unos vecinos más.

En Guillena, Manuel no es solo la estrella de la televisión o el mítico torero; es el hombre que saluda desde su todoterreno al cruzar el pueblo.

A tan solo 21 kilómetros de Sevilla, este rincón se ha convertido en el escenario de los mejores veranos del clan. Entre chapuzones en la piscina de la finca, paseos a caballo y atardeceres sobre la sierra, Manuel Díaz ha demostrado que para ser feliz no hace falta un destino exótico, sino un lugar que tenga raíces, historia y, sobre todo, mucha paz.