El refugio de Dani Mateo

El refugio de Dani Mateo

Corazón

El refugio de Dani Mateo: pueblo marinero, iglesia del siglo XVI, 12 km de playas y famoso por su langostino

El conocido presentador de televisión elige este enclave de la provincia de Castellón para desconectar cada verano.

Más información: El municipio español donde veranea Manel Fuentes: 3.000 habitantes, Conjunto Histórico-Artístico e iglesia del siglo XVI.

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Cada tarde se asoma a millones de hogares españoles para sacarles una sonrisa. El ritmo frenético de la televisión, los guiones constantes y el análisis de la actualidad en programas como Zapeando o El Intermedio exigen una desconexión total cuando se apagan los focos.

Y Dani Mateo sabe perfectamente dónde encontrarla.

Lejos del asfalto madrileño y del estrés de los platós, el presentador y cómico tiene su particular oasis en el Mediterráneo.

Hablamos de Vinaròs, un municipio de la Costa Azahar, en la provincia de Castellón, que ejerce de imán para quienes buscan huir del ruido sin renunciar a los placeres de la vida.

Este rincón de la Comunidad Valenciana no es un destino cualquiera. Se trata de un pueblo de profunda tradición marinera que ha sabido esquivar con inteligencia la masificación turística que asfixia a otros puntos del litoral. Aquí el tiempo pasa a otra velocidad.

Uno de los grandes secretos del refugio del presentador es su espectacular fachada marítima. Vinaròs presume de tener nada menos que 12 kilómetros de playas y calas. Esta variedad es un lujo absoluto para un rostro conocido.

Mientras las playas más urbanas y amplias, como la del Fortí, ofrecen arena dorada y todos los servicios a un paso del centro, el litoral norte y sur de la localidad esconde una sucesión de calas recogidas entre acantilados.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Vinaròs)

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Vinaròs)

Son pequeños rincones de aguas cristalinas donde es mucho más fácil plantar la sombrilla, abrir un libro y pasar completamente desapercibido al arrullo de las olas.

Si el mar relaja la mente, la gastronomía local conquista el estómago. Vinaròs es mundialmente conocido por su producto estrella, el langostino.

Considerado una auténtica joya culinaria por los grandes chefs de nuestro país, el langostino de Vinaròs tiene un sabor intenso, una textura carnosa y una calidad que lo hace único.

Degustarlo a la plancha con un toque de sal gorda, o como protagonista de un arroz a banda mirando al puerto, es un ritual innegociable.

Restos del convento de San Francisco

Restos del convento de San Francisco

No es difícil imaginar a Dani Mateo disfrutando de este manjar en las terrazas del paseo marítimo, recargando pilas tras una dura temporada televisiva.

Pero no todo va a ser tomar el sol y comer bien. El centro histórico de la localidad guarda sorpresas que invitan a perderse paseando al atardecer. La joya de la corona es, sin duda, la Iglesia Arciprestal de la Asunción.

Este imponente templo del siglo XVI llama la atención a primera vista. Y es que no fue concebido solo para el rezo, sino como una iglesia-fortaleza diseñada para proteger a los vecinos de los constantes ataques de los piratas barberiscos.

Hoy en día, su espectacular portada barroca es el telón de fondo perfecto para el bullicio de las calles comerciales que la rodean.

Al final, Vinaròs es exactamente lo que promete ser, un refugio de verdad. Un lugar donde el humorista puede cambiar los guiones por el sonido del mar, dejarse llevar por el carácter abierto de su gente y exprimir el verano en un pueblo marinero que lo tiene absolutamente todo.