Rajoy y Pontevedra de fondo en un montaje de JALEOS.

Rajoy y Pontevedra de fondo en un montaje de JALEOS. Gtres

Corazón CIUDADES DE ESPAÑA

Parece Troya, pero es España: cerca de un lugar Patrimonio de la Humanidad, con Basílica del siglo XVI y ruinas góticas

La ciudad gallega, ligada a la leyenda del héroe Teucro, combina ruinas góticas, templos y el ritmo pausado que cada verano conquista a Mariano Rajoy.

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¿Qué tienen en común un héroe de la Guerra de Troya y un expresidente del Gobierno de España? La respuesta no está en los libros de política, sino en las calles empedradas de Pontevedra.

Allí, donde la historia se mezcla con la leyenda, se levanta una ciudad que presume de pasado mítico y presente sereno, convertida en epicentro de la vida personal y social de Mariano Rajoy (71 años).

El juego de palabras del titular no es casual. La referencia a “Troya” conecta directamente con la tradición que sitúa al arquero griego Teucro -héroe del conflicto homérico- como fundador de Pontevedra.

Una historia que no solo forma parte del imaginario colectivo, sino que se puede leer en la propia fachada del Ayuntamiento. Ese vínculo entre mito y realidad es, precisamente, el hilo conductor de una ciudad que parece detenida en el tiempo.

El interior de los pueblos de Pontevedra.

El interior de los pueblos de Pontevedra. istock

El casco histórico, conocido como el “Casco Vello”, es uno de los mejor conservados de Europa. Peatonal en su práctica totalidad, invita a perderse entre plazas como la de la Verdura o la de la Leña, donde la vida transcurre sin prisa.

En este entramado de piedra, hay un lugar que destaca por su fuerza visual: las Ruinas de Santo Domingo. Restos de un antiguo convento dominico de los siglos XIV y XV, su estructura abierta al cielo evoca inevitablemente a las ruinas clásicas, reforzando esa atmósfera casi épica que recuerda —salvando las distancias— a la mítica Troya.

A pocos pasos, se alza uno de los grandes tesoros arquitectónicos de la ciudad: la Basílica de Santa María la Mayor. Construida en el siglo XVI por el gremio de mareantes, este templo mezcla el gótico tardío con influencias platerescas y manuelinas.

Su fachada, tallada con un nivel de detalle casi artesanal, se asemeja a un encaje de piedra que deja sin palabras a quienes la contemplan. No es casual que muchos la consideren la “catedral” de Pontevedra, aunque técnicamente no lo sea.

Más allá de su patrimonio, la ciudad forma parte de una de las rutas más transitadas de Europa: el Camino Portugués de Santiago.

Miles de peregrinos atraviesan cada año sus calles rumbo a Santiago de Compostela, situada a menos de una hora, consolidando a Pontevedra como puerta de entrada a uno de los grandes epicentros espirituales del mundo.

Las playas de Pontevedra.

Las playas de Pontevedra. istock

Es en este escenario donde Mariano Rajoy encuentra su equilibrio estival. Aunque su refugio veraniego se sitúa en zonas costeras como Sanxenxo o la cercana Ría de Arousa, es Pontevedra la que marca el pulso de su día a día.

Aquí pasea, se deja ver en restaurantes tradicionales y mantiene intacta su conexión con la tierra. Tampoco faltan sus conocidas caminatas por la Ruta de la Piedra y del Agua, en los alrededores, donde mantiene su característico paso ligero.

Pontevedra no es solo un destino. Es una declaración de identidad. Un lugar donde la historia no se contempla, se vive.

Y donde, entre ruinas góticas, plazas animadas y leyendas milenarias, el pasado y el presente conviven con naturalidad. Porque, aunque lo parezca, no es Troya. Es Galicia. Y sigue más viva que nunca.