Muralla de Lugo

Muralla de Lugo Shutterstock

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La muralla romana mejor conservada de España: del siglo III d. C., con 71 torres intactas y Patrimonio de la Humanidad

Esta fortificación no solo funcionaba como defensa, sino que también protegía contra los vientos gélidos del norte.

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Es fácil sentirse como un auténtico romano sin necesidad de disfrazarse o acudir a una feria. En España tenemos la suerte de contar con ciudades que parecen detenidas en el tiempo, como si existiera una forma real de asomarse a la vida de otra época.

Caminar junto a muros milenarios, recorrer calles que siguen el trazado antiguo y sentir el peso de la historia bajo los pies convierte el paseo en una experiencia casi tangible.

Ese lugar es Lugo, una ciudad donde la herencia romana sigue viva, envolviendo al visitante en una atmósfera única que conecta directamente con siglos de historia.

Catedral de Lugo.

Catedral de Lugo.

Esta capital de provincia mantiene intacta una fortificación romana completa. No quedan restos, ni fragmentos, ni reconstrucciones parciales. Aquí el conjunto se mantiene íntegro, como si los siglos apenas hubieran pasado.

Hablamos de su impresionante muralla y que define por completo esta ciudad de Galicia. Un anillo de piedra que rodea el casco histórico y que ha sobrevivido a invasiones, guerras y transformaciones urbanas sin perder su esencia.

Caminar por este lugar es hacerlo por un recinto que fue diseñado hace casi dos mil años. Un trazado que hoy sigue marcando el ritmo de la vida local y que convierte cada paseo en una experiencia distinta.

Muralla de Lugo en la actualidad. https://es.wikipedia.org

Muralla de Lugo en la actualidad. https://es.wikipedia.org

Esta fortaleza se erigió en torno al siglo III d. C., en la ciudad romana de Lucus Augusti. Consta de una planta casi rectangular, unos 2.266 metros de longitud y unas 85 torres. El muro cuenta con unos 7 u 8 metros de grosor y se edificó principalmente con granito local y piedras de la zona, adaptándose al relieve del terreno.

Algunas de las puertas de entrada que destacan son la de San Fernando o la del Obispo Odoario, creada para comunicar la ciudad con el Hospital de Santa María.

Esta muralla romana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2000, es la única que se conserva en su totalidad. Cuenta con planta cerrada y torres que hoy pueden visitarse.

Se puede transitar por grandes tramos ofreciendo vistas privilegiadas sobre el río Miño, el casco histórico y el entorno rural.

Aunque puede pensarse que solo servía para proteger de ataques, en realidad no es así. Servía también para proteger de vientos fríos del norte y aportar un refuerzo simbólico al poder administrativo romano.

Su casco histórico está contenido dentro del perímetro de la muralla y conserva un trazado urbano que recuerda la huella romana. En su interior se encuentran varios edificios clave como la Catedral de Santa María de Lugo, el museo arqueológico o una piscina romana del siglo IV.

Con todo esto, la visita a Lugo es más que recomendable. Recorrer su muralla ofrece una experiencia única ya que combina historia, arqueología urbana y paisaje.