Béjar, localidad de la provincia de Salamanca, España. iStock
La ciudad española declarada Conjunto Histórico: murallas del siglo VIII, palacio del siglo XI y la plaza de toros más antigua
Este lugar atesora el legado industrial textil más importante de España, convirtiéndose en la capital lanera durante siglos.
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Enclavada en la Sierra de Salamanca como un tesoro serrano de Castilla y León, la ciudad de la que hablaremos hoy parece sacada de un cuento medieval. La piedra, el agua y la naturaleza se entrelazan con una armonía casi intacta.
Sus calles, que suben y bajan entre edificios históricos, invitan a un paseo pausado, mientras el sonido de las fuentes y la presencia constante de la sierra envuelven cada rincón en una calma especial.
Hablamos de Béjar, una ciudad donde la tradición, el entorno natural y la huella del pasado se funden en una estampa serena y profundamente evocadora.
Béjar en la ladera de la montaña iStock
Declarada Conjunto Histórico-Artístico, esta villa de unos 12.000 habitantes sobre el río Cuerpo de Hombre fusiona defensa fronteriza, nobleza y revolución industrial en un casco antiguo vivo, lejos del turismo masificado.
Béjar no es un asentamiento casual, su posición estratégica en la Vía de la Plata la convirtió en nudo comercial y militar desde tiempos inmemoriales.
La naturaleza es uno de los grandes patrimonios de la comarca de Béjar. Esta sierra, junto con la de Francia, fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2006. Se caracterizan por su terreno granítico y un fuerte contraste de altitudes; desde valles profundos a picos de más de 2.300 metros. Esto crea ecosistemas muy variados en pocos kilómetros.
Qué ver
Tu punto de partida perfecto en la Béjar del siglo XIX será la Plaza Martín Mateos, un rectángulo neoclásico rodeado de casonas textileras con escudos familiares. En su cabecera brilla el Teatro Cervantes, un teatro que representa el apogeo económico textil del territorio.
Justo al lado está la Iglesia de San Gil, un santuario románico del siglo XIII que destaca por su torre campanario y su ábside semicircular. Si bajas por la Calle Teatro, te toparás con la Calle Mayor, su eje comercial vivo desde el siglo XIII. Una calle recta de 400 metros que conecta el barrio textil moderno con el casco amurallado medieval.
Aquí disfrutarás de sus balcones cerámicos verdes y azules, sus casonas graníticas de los siglos XV y XIX y sus soportales mudéjares. Si continúas recto llegarás a la Plaza Mayor, el centro neurálgico de Béjar desde el siglo XVIII. En esta plaza se encuentra su ayuntamiento renacentista y su gran escalinata.
Casas de Béjar Wikimedia Commons
Al subir esta escalinata, te encontrarás con la joya renacentista más importante de Salamanca, el Palacio Ducal. Fue construido por los Duques de Béjar sobre una alcazaba musulmana del siglo XI.
Si bajas la plaza mayor te encontrarás con la iglesia del Salvador, la parroquia principal de Béjar datada en el siglo XII.
Tampoco puedes perderte sus murallas medievales de origen árabe. Del siglo VIII, son las mejores conservadas de Castilla con una longitud de 1,5 km y 12 puertas.
Y no dudes en visitar la Plaza de Toros de El Castañar, la plaza de toros permanente más antigua de España aún en pie. Su coso es original del 1667, con su primera corrida documentada. También es único en España por tener un Santuario contiguo y fue declarada como Bien de Interés Cultural.
Plaza de toros de Béjar Wikimedia Commons
Béjar es una ciudad muy conocida por su tradición textil lanera. Por ello, no puedes perderte su Ruta de las Fábricas Textiles entre las que destacan la Fábrica Gilart, la Fábrica Leandro Téllez o la Estambrera.
Para cerrar este día puedes visitar el Jardín El Bosque, un oasis renacentista italiano del siglo XVI creado por los Duques de Zúñiga como retiro privado junto al Palacio Ducal.