Dougga

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Corazón

La ciudad romana perfecta para recorrer a pie: no está en Italia, se fundó en el VI a. C. y estuvo habitada hasta el siglo XX

Estos yacimientos romanos fueron declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO en el año 1997.

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Pocas civilizaciones han dejado una huella tan profunda y duradera como la del Imperio romano. Tanto es así que a muchos les cuesta creer todas las innovaciones y descubrimientos que lograron en su tiempo, hasta el punto de considerarlos imposibles.

Su forma de vida y sus costumbres se han convertido, en gran medida, en la base de lo que hoy somos. Las ciudades, las leyes, el ocio o la arquitectura beben de ese pasado que aún se sostiene en pie. Caminar entre sus ruinas es, en cierto modo, reconocerse en ellas.

Así ocurre en Dougga, donde comprender cómo vivían los romanos deja de ser una idea lejana para volverse tangible. Entre templos, calles y teatros, la vida antigua se revela con claridad, permitiendo al visitante no solo observarla, sino casi habitarla por un instante.

Esta ciudad situada en Túnez, es uno de los yacimientos romanos mejor conservados de África del Norte. Surgió en el siglo VI a. C. y está considerada Patrimonio Mundial de la UNESCO desde el año 1997.

Situada sobre una colina llena de olivos y con vistas panorámicas al valle, Dougga es un enclave de 70 hectáreas que atesora más de 17 siglos de historia. Su legado, extraordinariamente conservado, traza un recorrido desde sus orígenes númidas hasta el esplendor de la época romana.

Lo curioso de este lugar es que estuvo habitado hasta el año 1950. Buena parte de la población civil seguía viviendo literalmente entre las ruinas romanas, usando los restos antiguos como muros, cimientos o incluso corrales. El desalojo de la población moderna fue lo que permitió a Dougga conservar sus restos en perfecto estado.

A diferencia de otras ciudades, esta ciudad de Túnez se construyó sin trazado premeditado, con calles estrechas y empedradas que serpentean entre colinas y olivos. Precisamente este caos ordenado hace que la visita resulte muy evocadora, como si el turista fuera entrando en capas de historia.

Qué ver en Dougga

Dougga se encuentra a unas dos horas de Túnez capital y se puede acceder tanto en coche como en bus. Como decimos, está en lo alto de una colina por lo que las vistas están aseguradas.

Entre los monumentos, hay algunos clave que no te puedes saltar. Nada más entrar, el primer gran golpe de vista es el mausoleo libio-púnico, una torre de piedra de más de veinte metros que domina el paisaje.

Mausoleo libio-púnico, Dougga, Túnez

Mausoleo libio-púnico, Dougga, Túnez Wikipedia

Siguiendo el camino, se llega a la Plaza de la Rosa de los Vientos, un espacio circular rodeado de bancos donde los vecinos se reunían. Desde allí, el Capitolio se impone majestuoso, un templo de piedra y columnas corintias dedicado a Júpiter, Juno y Minerva.

Más abajo, el teatro romano abre su grada hacia el valle con capacidad para 3.000 espectadores. Fue construido en el 168 d. C. y hoy en día todavía se usa en verano para dar cabida al Festival de Dougga.

Muy cerca se encuentran los templos de Saturno y Juno. También las termas y las casas patricias, con patios sombreados y restos de mosaicos que permiten hacerse una idea de cómo era la vida cotidiana.

Así, este yacimiento extendido entre campos de olivos a 600 metros de altura, permite recorrer a pie y sentirse como un auténtico romano.