El pueblo romano que debes visitar, parece La Toscana.jpg

El pueblo romano que debes visitar, parece La Toscana.jpg iStock

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Parece Italia, pero está en España: el pueblo andaluz con olivares infinitos y un puente del siglo XVIII

Este enclave es considerado uno de los más bellos y singulares del sur de Europa.

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Imagina un lugar donde el arte, la historia y el paisaje se funden en una misma escena. Colinas onduladas, cipreses, tradición vinícola y una atmósfera que recuerda inevitablemente a la Toscana italiana.

Un destino donde cada mirador parece un cuadro y cada calle invita a perderse sin rumbo.

Ese lugar existe y está en el sur de España. Hablamos de Ronda, una ciudad de la provincia de Málaga que se asienta sobre un impresionante acantilado dividido por el río Guadalevín.

Su paisaje, con fachadas blancas, patios interiores y plazas abiertas, evoca a muchos viajeros los pueblos del sur de Italia, especialmente de regiones como Liguria o Sicilia.

La ciudad domina un profundo tajo de entre 100 y 200 metros de altura, con vistas abiertas a campos verdes y montañas al fondo.

Este escenario, unido a su arquitectura mediterránea, genera una sensación visual muy similar a las localidades italianas construidas sobre colinas o acantilados.

Casco Histórico de Ronda, España

Casco Histórico de Ronda, España iStock

Las calles son estrechas, irregulares y empedradas, con casas de piedra encalada, balcones de hierro y patios interiores que refuerzan ese carácter histórico.

Uno de los rincones más especiales es la Alameda del Tajo, un paseo ajardinado situado al borde del acantilado. Desde allí se contemplan vistas panorámicas del valle y del paisaje serrano, en un ambiente tranquilo que recuerda a los paseos marítimos y miradores de muchos pueblos mediterráneos italianos.

Su gran atracción

El gran icono de la ciudad es el Puente Nuevo, que une la parte antigua con el resto de la ciudad salvando la espectacular brecha del Tajo.

Su arco central, de más de 90 metros de altura, se eleva sobre el vacío creando una imagen casi cinematográfica.

La idea de conectar ambos lados surgió en el siglo XVI, pero el primer puente construido en 1735 se derrumbó por problemas estructurales, causando decenas de víctimas.

El imponente Puente Nuevo de Ronda, símbolo de la ciudad andaluza

El imponente Puente Nuevo de Ronda, símbolo de la ciudad andaluza iStock

Tras ese desastre, el proyecto definitivo fue encargado al arquitecto José Martín de Aldehuela en el siglo XVIII. La obra se convirtió en una auténtica proeza técnica para la época.

La piedra utilizada se extrajo del propio tajo, lo que hace que el puente parezca surgir de la montaña y se integre perfectamente con el paisaje. Hoy es la imagen más reconocible de Ronda.

Su propio aceite

Más allá de su patrimonio urbano, el entorno de Ronda también destaca por sus paisajes de olivares y tradición gastronómica.

Los olivos, muchos de ellos centenarios y cultivados en secano, se extienden por colinas suaves creando una estampa típicamente mediterránea. Predomina la variedad hojiblanca, que da lugar a aceites muy aromáticos con matices herbáceos y frutales.

En la zona se elaboran aceites de oliva virgen extra con denominación de origen DOP Sierra de las Nieves, y es habitual realizar visitas a fincas donde se recorre el olivar y se finaliza con una cata.

Una experiencia que combina paisaje, tradición agrícola y gastronomía, completando la visita a una ciudad que muchos consideran una de las más bellas y singulares del sur de Europa.