La casa de Marta Sánchez (59) en Madrid

La casa de Marta Sánchez (59) en Madrid

Corazón

Así es la espectacular casa de Marta Sánchez (59) en Madrid: chalet de 2 plantas de estilo nórdico con jardín y terraza

Conocemos todos los detalles del hogar de la cantante madrileña en uno de los barrios de la capital.

Más información: Joaquín Torres, arquitecto, 55 años: "Fernando Torres fue un cliente difícil, me dijo que él se hubiera hecho otra casa".

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La casa de Marta Sánchez (59 años) en Madrid es mucho más que una vivienda de lujo: es el escenario donde la artista ha construido su refugio emocional tras una vida a caballo entre ciudades, giras y aeropuertos.

En pleno Hortaleza, uno de los barrios más tranquilos y al alza de la capital, la cantante ha encontrado el equilibrio perfecto entre anonimato, comodidad y una estética muy cuidada que engancha a cualquiera que vea sus imágenes en redes o en televisión.

Desde el exterior, el chalet adosado no presume de ostentación, pero sí de discreción y entorno privilegiado: zona residencial, calles tranquilas, parques cercanos y, al mismo tiempo, una conexión rápida tanto con el centro de Madrid como con el aeropuerto, algo que para ella es casi una necesidad profesional.

Fue en 2018, tras su regreso definitivo de Miami, cuando decidió reformar por completo la casa y convertirla, ahora sí, en el hogar al que siempre vuelve y en el que hoy vive junto a su hija, Paula. Desde entonces, cada estancia cuenta algo de su historia personal y de su carrera.

La planta principal está pensada para vivirla y para ser fotografiada. El gran salón, inundado de luz natural, mezcla un estilo nórdico de base (muebles claros, textiles neutros, sensación de amplitud) con toques Art Decó y guiños constantes a la cultura pop, desde cuadros de colores vibrantes hasta piezas de diseño muy seleccionadas.

No es un decorado vacío. En las paredes conviven obras de arte abstracto, fotografías, recuerdos de viajes con su hija y, por supuesto, discos y premios que recuerdan al visitante que está en la casa de una de las voces más reconocibles del pop español.

La cocina, amplia y funcional, sigue la misma línea estética: moderna, luminosa y salpicada de detalles personales.

Marta Sánchez en su casa de Madrid

Marta Sánchez en su casa de Madrid

Entre electrodomésticos actuales y un toque casi retro en vajillas y complementos, destaca un cuadro con la fotografía del diseñador David Delfín, uno de sus grandes amigos, fallecido en 2017, que se ha convertido en una presencia constante en sus comidas del día a día.

Son esos gestos, pequeños pero cargados de significado, los que convierten la casa de Marta en un espacio reconocible para sus fans y, al mismo tiempo, profundamente íntimo.

Si hay un rincón que se repite en fotos, entrevistas y vídeos, es la terraza y el porche que se abren al pequeño jardín.

Allí suele recibir a amigos en verano, con sofás en tonos beige, mesas de madera y forja, cojines estampados y un gran espejo de cuarterones que multiplica la luz de las tardes madrileñas.

La casa de Marta Sánchez

La casa de Marta Sánchez

Es, según ella misma ha confesado, uno de sus lugares favoritos de la casa: un salón al aire libre donde el tiempo se detiene, entre velas, flores blancas y conversación.

Hortaleza, el barrio que rodea este refugio, también forma parte del relato. Alejado del ruido más turístico pero cada vez más demandado, combina parques, buenas infraestructuras y una creciente revalorización inmobiliaria, con precios por metro cuadrado al alza en los últimos años.

No es casual que artistas y profesionales con alto poder adquisitivo miren hacia esta zona en busca de viviendas modernas, espaciosas y bien conectadas.

Marta define su casa como "acogedora, ecléctica y mutante", y basta echar un vistazo para entender por qué ese adjetivo encaja tan bien con ella.

Mueve cuadros, cambia cojines, renueva tapizados y juega con la iluminación para que, sin perder su esencia, el ambiente nunca sea exactamente el mismo.

Esa capacidad de transformación, tan propia de una artista que lleva casi cuatro décadas sobre los escenarios, explica en buena medida por qué las imágenes de su casa generan tanta curiosidad: en cada detalle, parece haber una nueva pista de cómo vive realmente una estrella cuando se apaga el foco del escenario.