La cantante Ana Belén en El Hormiguero.

La cantante Ana Belén en El Hormiguero. Gtres

Corazón

Ana Belén, 74 años, sobre la longevidad: "Me levanto a las 5 de la mañana, no sigo dietas, como de todo y peso 49 kilos"

La cantante y actriz explica cuál es su mejor secreto para mantenerse joven a su edad.

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Ana Belén tiene 74 años y sigue siendo una de esas mujeres que llenan un escenario... y un plano corto.

No presume de secretos imposibles ni de fórmulas milagrosas, pero su manera de cuidarse explica por qué mantiene la energía, la voz y la talla de cuando era joven.

A diferencia de muchas celebrities obsesionadas con cenar lechuga, Ana Belén ha elegido otro camino: lo que de verdad disfruta es el desayuno.

Víctor Manuel lo definió como "una mujer que solo tomaría desayunos", y no exageraba.

Empieza el día con un café bien cargado, papaya y otras frutas de temporada, y unas tostadas con mantequilla y mermelada casera que suelen hacer en casa, normalmente de grosella, mora o zarzamora.

"Cuando estoy rodando una serie y me tengo que levantar a las 5.15 de la mañana, algún día me despierto y digo: 'no puedo más, lo dejo'. Tengo la inmensa suerte de dedicarme a lo que ha sido mi pasión desde niña. Es un regalo", señaló en una entrevista en Elle.

Esa primera comida es su verdadero "lujo diario": dulce, energética y muy pensada para aguantar ensayos, rodajes o viajes.

Por la noche, en cambio, se impone la austeridad: salvo que haya cena fuera o invitados, suele tomar solo un yogur y un pequeño toque dulce, como un trocito de chocolate o un mantecado.

Ella misma y su marido cuentan que este gesto repetido durante décadas le ha permitido "seguir usando la misma talla que cuando la conocí".

Ana Belén lo dice sin rodeos: "Dietas no sigo, como de todo y creo que bastante sano". Su día a día se apoya en verduras de temporada, sopas, legumbres, pescado y platos tradicionales de cuchara, especialmente en invierno.

La carne la toma "excepcionalmente" y ha ido reduciendo grasas y excesos sin obsesionarse, simplemente afinando la elección del plato según cómo se siente.

La vitalidad de Ana Belén

Bebe mucha agua, evita el picoteo sin sentido y prefiere cocinar en casa siempre que puede, con aceite de oliva, cereales integrales y fruta a diario.

Para sostener giras y obras de teatro a los 70 y muchos, su cuerpo no se deja el azar. Cuando la agenda lo permite, va al gimnasio, hace algo de pilates y trabaja la fuerza con una profesora que viene del mundo de la danza. "Ahora peso 49", afirmó en una entrevista en El País, el año pasado.

No busca récords ni marcas, sino mantenerse ágil, con brazos, espalda y piernas fuertes, porque sabe que el músculo es su seguro de futuro.

Además, el baile ha sido siempre su gran aliado: coreografías, movimiento en escenario y ensayos le dan un plus de actividad física que no se ve, pero no se nota.

Y, como cantante, cuida mucho su voz con calentamientos, ejercicios de respiración y descansos cuando toca, economizando cada nota en los conciertos.

En belleza, Ana Belén rehúye el discurso de "truco milagro": repite que no tiene secretos raros, que se limita a comer sano, beber agua y usar sus cremas de siempre.

No reniega de los tratamientos estéticos, pero los elige moderados: mesoterapia, radiofrecuencia, peeelings suaves o biorevitalización, siempre con la idea de respetar su gesto y su edad.

Su objetivo no es parecer de 30, sino llegar bien a cada nueva gira. Por eso habla más de constancia y equilibrio que de milagros: desayunos potentes, cenas mínimas, mucha verdura, algo de gimnasio, baile y la decisión consciente de seguir cuidándose para poder seguir siendo, sobre el escenario, la misma Ana Belén de siempre.