En España, las salchichas son un plato típico. Si eres de los que optan por freír las salchichas sin más, debes saber que puedes optar por hacerlas de otra forma muy sencilla y deliciosa: salchichas al vino caseras. Puede que hayas tenido la suerte de comerlas en alguna ocasión, y si no lo has hecho, pronto podrás disfrutar de esta receta sencilla de salchichas al vino.

Porque no hay forma más deliciosa de comer este ingrediente, así que prepárate para aprender a hacer salchichas al vino con cebolla. La salsa de vino blanco, además, quedará muy aromática y dejará las salchichas jugosas y sabrosas. ¡Te cuento cómo hacer salchichas al vino!

Receta sencilla de salchichas al vino

Ingredientes:

  • 8 salchichas frescas de cerdo
  • 2 cebollas
  • 200 ml de vino blanco
  • 1 tomate
  • 15 gramos de harina
  • 1 vaso de caldo de carne
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Pasos para hacer salchichas al vino:

1. Una vez que tengas en tu poder las mejores salchichas frescas, debes dorarlas antes de guisarlas con la cebolla y el vino blanco. Para ello, añade un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una cazuela ancha y ponla a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté bien caliente, añade las salchichas frescas y deja que se marquen y doren bien de forma uniforme con el fuego intenso. Después de que estén bien marcadas y hayan cogido un bonito color, retira la cazuela del fuego y reserva.

2. A continuación, pela y corta las cebollas en dos mitades. Coloca las cebollas por la parte lisa en una tabla y córtalas en juliana para obtener unas tiras muy finas.

3. Añade la cebolla en juliana en la misma sartén donde hayas dorado las salchichas y agrega un poco más de aceite de oliva si lo consideras necesario. Pocha la cebolla a fuego medio-bajo hasta que pierda consistencia y suelte los azúcares al tiempo que adquiere color.

4. Cuando la cebolla esté bien pochada añade un poco de sal, pero no lo hagas antes porque favorecerá que la cebolla suelte demasiada agua y no se rehogará bien, sino que más bien se cocerá.

5. Una vez tengamos la cebolla lista, añade la harina y cocínala bien unos instantes junto con la cebolla para que no quede ese sabor a crudo una vez que las salchichas al vino caseras estén guisadas. A continuación, vierte el vino blanco y sube el fuego para que el alcohol se evapore enseguida.

6. Mientras, ralla el tomate y añádelo a la sartén con el vino blanco y la cebolla pochada. Reduce el caldo hasta que el fondo quede bien concentrado y casi sin humedad, pero remueve constantemente para que no se queme. Cuando haya reducido la salsa, añade la hoja de laurel y el caldo de carne.

7. Termina de hacer salchichas al vino llevando la salsa a ebullición. Cuando comience a hervir, incorpora las salchichas marcadas que habías reservado, rectifica de sal y cocina unos 10 minutos.

8. Si la salsa queda demasiado espesa puedes añadir un poco más de caldo. Por el contrario, si queda demasiado líquida tendrás que reducirla con el fuego intenso hasta que adquiera la consistencia deseada.

9. Por último, sirve las salchichas al vino caseras acompañadas de arroz blanco, una receta sabrosa, rica y sencilla. ¡Qué aproveche!

Consejos para hacer unas salchichas al vino caseras

Como habrás podido comprobar, esta receta sencilla de salchichas al vino no tiene ninguna complicación. Sin embargo, debes tener cuidado a la hora de seleccionar las mejores salchichas frescas para que el resultado sea el deseado.

Ten en cuenta que para la elaboración de unas buenas salchichas frescas se utiliza carne, sal, grasa animal, especias y la tripa de cerdo donde se embute la mezcla. Como en cualquier embutido, sea fresco o curado, la garantía del producto viene dada por el equilibrio y la proporción adecuada de sus ingredientes, que será lo que aporte jugosidad y sabor para que las salchichas queden bien condimentadas y no resulten sosas ni demasiado especiadas.

Por ello, y puesto que cada carnicero prepara su mezcla genuina y particular, no será fácil dar con unas buenas salchichas frescas. Por este motivo, te aconsejamos que una vez encuentres unas salchichas realmente sabrosas, jugosas y deliciosas, no las cambies por otras.

Las salchichas son un producto bastante económico, pero hay una gran diferencia entre unas bien confeccionadas y otras normalitas, aunque ciertamente los precios serán muy similares. Lo mejor es que optes por adquirir las salchichas frescas a tu carnicero de confianza, así tendrás constancia de que están hechas de forma artesana con el mimo que ello supone.

A la hora de ponerte a hacer salchichas al vino, lo más habitual es que utilices las salchichas enteras, tal y como las hemos preparado en esta receta. Sin embargo, para servir esta receta sencilla de salchichas al vino como aperitivo para picotear, puedes cortarlas en trozos para poder tomarlas de bocado. Sírvelas con unos palillos y unas rebanadas de pan para que cada uno se sirva según lo desee.

En cualquier caso, las salchichas al vino caseras también son una receta estupenda para servir como plato principal. Y si quieres servirlas con una guarnición, además del arroz blanco puedes emplear unas patatas fritas, pasta, un puré de patatas o cualquier ingrediente que se te ocurra.

Esta receta sencilla de salchichas al vino es muy socorrida y se prepara en un momento con ingredientes que todos tenemos en casa, por lo que te pueden sacar de un aprieto en cualquier momento. Además, requieren de muy poco tiempo de cocinado, y el sabor de las salchichas al vino caseras os encantará. ¿A qué esperas para ponerte manos a la obra? ¡Hacer salchichas al vino es facilísimo!

También te puede interesar...